4:30 am. Sin cartera vamos de Montreal a Ottawa a cumplir deberes como lo hemos hecho más de una docena de veces [gustosa y fielmente] en las últimas 12 semanas. Nos mueve una ilusión: !Ser libres!

Los periplos

El momento libertario exige estar en tantos foros mundiales como podamos (sin descuidar Canadá), siendo que viajamos como lo hemos hecho por más de 30 años de ejercicio profesional en el mundo la Propiedad Intelectual: networks y recursos propios.

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6:00 a.m. Partida a Ottawa. Confirmamos citas. 7:00 a.m. En el carro atendemos llamadas de EEUU, Canadá y Europa.

—“¿Cree usted que el Sr. Maduro se va este año de Venezuela sin intervención militar ¿Cómo ve Ud. las negociaciones EEUU-Rusia?”.

Cuestionamientos típicos por estos días. Respondo:

—”Vivimos un proceso de transición política irreversible y pacífico. Todos los jugadores están. Lo militar es como si Dios existe. Creo en Dios, pero por lo pronto el tema es pisar tierra y darle mérito a una lucha desigual donde quien decide es el pueblo, no las armas”.

7:30 am. Breve parada. Un café, un bocadillo, reservado y seguir carretera. Tenemos que estar 8:45 a.m. en “Global Affairs” Canadá.

La entrada a la ciudad castiga el reloj…

8:00am. Conversamos de Venezuela: deseos de regresar, recuerdos de la infancia. Me acompañan [pro bono] Elías, mi asistente, diplomático, estudiante de Derecho, y Walter, Venezolano comprometido con la causa como tantos. Walter -de mi generación- comparte madrigales que Elías (25), millennials, no comprende.

—“Recuerdas a Frank Quintero, los perros calientes de Rulo o el amanecer gaitero del poliedro (…). Las brisas de “Sabas Nieves” o un Caracas/Magallanes en el Universitario”.

Elías con 20 años en Canadá -pregunta diplomáticamente-:

—“¿Quién es Frank Quintero? ¿Quién es Rulo, Sabas Nieves?.

Walter y yo nos vemos las caras nerviosos y con mirada compasiva:

—“Después te explicamos, Elías. ¡Revisa la agenda, que vamos llegando!”.

¡Partida!

8:30 a.m. Cancillería Canadá. Tenemos una hora para tratar siete puntos.

La reunión, muy profesional, receptiva, propositiva, súper cordial. Todo anotado y respaldado. Canadá trabaja sobre la base “lo dicho, escríbalo”.

11:30 a.m. Nos dividimos tareas. Elías -quien estudia, trabaja y busca pasantía en el exterior- es un fajador. De sangre andina -voluntariosa y de poder- trasnocha, paga sus estudios, termina una carrera e inicia otra, resiste sermones de un embajador ansioso, pero no deja de lado a su Venezuela. Sale a asegurar citas mientras Walter y yo en el despacho, que es el carro -sic- revisamos agenda Embajada de Chile y G-Lima.

11:45 am —“¿Qué hacemos?”, me pregunta Walter.

—“Bueno. Repasemos las notas de Maritza [Nuestra abogada venezolana que nos preparó más de 30 páginas de considerandos históricos y Derecho Inmigratorio Comparado para exponerlos en IRCC (Immigration, Refugees and Citizenship Canada). “Vamos a la página 20 sobre régimen de pasaportes vencidos y tratamiento en otros países”, indico.

12:05 Walter activa el “Google Magic y a la Residencia del Embajador de Chile”. Nos perdimos. No he visto a nadie peor que Walter y yo tratando con un GPS. Le digo, devuélvete (…).

—"Aquí no se puede Orlando -sic- es flecha".

Le miro y sudo. “Entonces ve al final y gira. ¡Quien llega tarde no soy yo, es Venezuela!”.

12:16 p.m. Llego tarde un minuto. El Embajador Chileno expresa su respaldo y reitera votos por la restauración democrática en Venezuela.

12:30 p.m. Entran los Embajadores del G-Lima. Cumplimos saludos protocolares e iniciamos reunión de trabajo. Una bocanada de aprecio latinoamericano colma el ambiente.

—“!Es un problema de toda América. El sufrimiento de tu pueblo es el nuestro, Embajador!”, nos subrayan. Me mueven el listón…

2:30 p.m. Corremos al despacho de la Alta Comisionada del Reino Unido (cuya reunión confirmó Elías). Fuimos puntuales, amen del “Google Magic”.

—"¡Así no se llama, Orlando!", me reprende Elías.

Una reunión con diplomática [UK] que vivió 5 años en Venezuela:

—“Qué hermoso país. Sus planicies, mares y montañas. ¡Su noble pueblo..!”.

Si algo reconforta es reencontrarme con la belleza de nuestro país no por lo que digo yo ¡sino por lo que dicen otros!

Llegada

4:20 p.m. Llegamos IRCC. Pedimos nos excusen. Reunión pautada 4:15 p.m.

6:20 pm. Culmina encuentro. Dos horas de amabilidad y soluciones. Los avances sobre venezolanos residentes con pasaportes vencidos los hicimos públicos…

6:30 p.m. Llevo a Elías a casa. 5 Maletas [mudanza] de libros, tostadoras, lámparas, cafeteras y ropa. Walter y yo le ayudamos.

Estamos exhaustos. Pero la euforia de un día productivo por Venezuela, ¡nos compensa!

6:45 p.m. Me despido de Elías. Se marcha a UK. Contengo la garganta y las lágrimas. No me gustan las despedidas. Walter es más fuerte y se despide a lo caraqueño.

—“Chao, mi pana. ¿Sabes qué es pana, Elías?

—“Sí, un paño”, responde, “pero que dura mucho”, agrega con un guiño…

10:00 p.m. Llego a casa. Mi esposa y un morocho esperan. “Todo salió excelente”, comento. "¿Hay algo de comer?".

12:00 p.m. Llamo a Elías:

—“No olvides mandar las minutas, prensa y reporte presidencia mañana”.

—“Ya lo envié, Orlando”, respondió.

—“Gracias, hijo. Buen trabajo. Dios te bendiga. Buen viaje…”

Al día siguiente, 4:30 a.m.: Escribo estas líneas con la fe y la convicción de que falta poco en el diario....

@ovierablanco
Embajador en Canadá

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