La palabra argentina
Argentina está de moda, pues no solo representará a nuestro continente en el Mundial de Fútbol, sino que también nos representa en la Santa Sede con el papa Francisco
nPor eso, hoy hablaré de esta nación sudamericana, y comenzaré por el origen del nombre con el que fue bautizada.
nEn el Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Española, su autor Guido Gómez de Silva explica que la palabra argentina proviene del latín argentum (plata), y en el idioma español primero se utilizó como un latinismo y adjetivo poético (así aparece en documentos fechados en 1587).
nGómez de Silva agrega que, desde la época de Pedro de Mendoza, para referirse a la región del Río de la Plata, a veces, se usaban las expresiones u201cRío argentino u201d o u201cProvincia argentina u201d, haciendo alusión a dicha zona geográfica (en un mapa portugués de 1554 se menciona ese territorio como Terra Argentea). n
El periodista uruguayo Ricardo Soca en La fascinante historia de las palabras, relata que el nombre Argentina fue usado por primera vez por el poeta extremeño Martín del Barco Centenera (1535-1605) en su poema histórico u201cLa Argentina o la conquista del Río de la Plata u201d, publicado en 1602, sesenta y seis años después de la fundación de Puerto de Real de Nuestra Señora Santa María del Buen Ayre, actualmente, Buenos Aires.
n nChe: una expresión muy argentina n
Hay autores que sostienen que se deriva de la palabra guaraní che, la cual puede ser pronombre personal (yo) o posesivo (mi) de la primera persona del singular. n
En idioma mapudungun o mapuche significa u2018gente u2019, y también se encuentra en el idioma quechua, en la sierra norte del Perú (Ancash), y en parte del Ecuador, usado como una interjección equivalente a u2018 u00a1oye! u2019. n
Algunos filólogos italianos afirman que se trata de un vocablo de origen veneciano, y agregan que el cocoliche era el dialecto de los italianos de Buenos Aires, en muchos casos originarios de la región de Venecia. Entretanto, en la Comunidad Valenciana de España, es una interjección muy frecuente desde hace siglos. n
Este popular monosílabo se puede escuchar en el español hablado en Valencia, Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay, u2018para llamar, detener o pedir atención a alguien, o para denotar asombro o sorpresa u2019, según se define en el Diccionario de la lengua española (DRAE). n
Como vosotros imaginaréis, estamos llegando al final por hoy, pero regresaremos con más el próximo sábado, si Dios quiere.
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