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OPINIÓN

¿Puede Joe Biden mantener el impulso para ganar?

El aspirante demócrata tendrá que tomar decisiones importantes si quiere mantenerse como la alternativa viable
Por SONIA SCHOTT

Parece ser cierto que muchas veces, tanto en economía como en política, a pesar de estar en esquinas opuestas, las tendencias se definen de acuerdo a factores externos, percepciones o eventos inesperados que escapan de nuestras manos.

Hasta hace poco tiempo, el Partido Republicano se mostraba confiado en que su candidato estrella, el presidente Donald Trum, ganaría la reelección sin mayores complicaciones, luego de tener una base sólida de al menos un 36% de la población, que continuaba invariablemente demostrándole apoyo a toda prueba, desde la cómoda ventaja de representar al Gobierno de turno, con la posibilidad de subir su nivel de aprobación.

Por otra parte, el Partido Demócrata enfrentaba un mayor desafío, no solo por el número de candidatos que postulaban dentro sus filas para erigirse como rivales del actual inquilino de la Casa Blanca, sino, además, porque había cierta incomodidad interna porque muchos consideraban que el discurso electoral se estaba situando demasiado a la izquierda.

Luego de sortear el primer obstáculo se esperaba que Joe Biden, después de la primaria en Georgia, sería coronado como el candidato presidencial de los demócratas, al haber ganado suficientes delegados para barrer a su rival Bernie Sanders por un margen inmejorable.

Sin embargo, las primarias de Georgia, que deberían haber tenido lugar el 24 de marzo, fueron pospuestas para el martes 19 de mayo, debido a las restricciones impuestas por la propagación de la pandemia del coronavirus.

Así que, por ahora, aun cuando se podría esperar que Biden se encontrase en una especie de limbo político al no poder viajar por el país para realizar mítines ni poder celebrar conferencias de prensa llenas periodistas, para transmitir su mensaje, las últimas encuestas le dan ventaja sobre Trump.

No hubo ni siquiera necesidad de decirle a la nación que el Presidente, en la opinión de Biden, es ineficiente y que la Casa Blanca necesita un cambio de liderazgo, especialmente ahora que el país enfrenta una crisis de salud tan grave, la peor en su historia, desde la pandemia de la gripe en 1918 o gripe española como le llamaron, aunque no está demostrado que se originara en España.

Y es que el coronavirus ha afectado todo en general, tanto así que hasta incluso ha persuadido a Bernie Sanders para que se quede en la carrera, por si acaso, aunque sus posibilidades no están claras

Después de la derrota que sufrió a manos de Biden durante el Supermartes el pasado 3 de marzo y luego en Florida el 17, se asumió que Sanders abandonaría la campaña.

Luego llegó el coronavirus cambiando todo el panorama, y de ser una amenaza para la salud se ha convertido en una crisis nacional e internacional.

En otras palabras, la política “normal” llegó a su fin y en particular para Biden y Sanders, y de ahora en adelante cualquier impulso que hubo para el Partido Demócrata podría cambiar radicalmente.

El “momento” lo es todo en política y Biden, a pesar de sus primeras derrotas, disfruta ahora del éxito de ser visto como un posible ganador, con más delegados que Sanders.

Entre tanto, los medios de comunicación están centrados en cada palabra que dice el mandatario, quien está apostando alto por la economía, pero el estado de la salud le puede jugar una mala pasada, a menos que tenga suerte.

En todo caso su juego está en levantar el ánimo general, tratando de convencer a todos que Estados Unidos no es tan fácil de derrotar.

Mientras tanto, a poco más de siete meses de las elecciones, Biden tendrá que tomar decisiones importantes si quiere mantenerse como la alternativa viable.

Es cierto que todavía tiene que preocuparse por Sanders. Además, si la propagación del virus no se controla de manera efectiva, el senador de Vermont podría acaparar más visibilidad gracias a sus ideas revolucionarias para reformar el sistema.

Sea lo que sea, el mayor desafío para Biden continúa siendo Trump. El Presidente está en las noticias todos los días y es poco probable que esa dinámica cambie antes del 3 de noviembre, cuando se celebren los comicios.

Si Biden quiere demostrar a los votantes que él es la elección correcta para la Casa Blanca, deberá hacerlo no desde un relativo aislamiento, sino de manera creativa con ideas renovadoras y especialmente con un buen plan que incluya el levantamiento de un país golpeado por la pandemia del siglo.

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