ver más
OPINIÓN

¿Qué puede esperar Cuba de Trump?

El problema para Trump y su secretario de Estado es que no hay un candidato evidente en Cuba que sea aceptable para Washington para asumir el gobierno

Por SONIA SCHOTT

Luego de que Estados Unidos e Israel llevaran a cabo sendos ataques militares contra Irán, el gobierno cubano se preguntará: ¿somos los siguientes?

Si bien un cambio de régimen en Cuba está en la lista de deseos del presidente Donald Trump, no es mediante una acción militar como espera conseguirlo.

Tras el exitoso operativo para capturar al exlíder Nicolás Maduro, de un cuartel en Fuerte Tiuna en Caracas, en enero pasado, se especuló mucho en Washington sobre si Trump podría verse tentado a llevar a cabo una misión similar para derrocar al gobierno socialista en La Habana.

Sin embargo, a partir de las declaraciones de funcionarios estadounidenses, en particular del secretario de Estado Marco Rubio, quien es hijo de inmigrantes cubanos, parece que las negociaciones y la presión económica son las vías elegidas para intentar liberar a Cuba de esa autocracia enquistada por tanto tiempo.

"Están en serios problemas", dijo recientemente Trump refiriéndose a la situación en Cuba. "No tienen dinero. No tienen nada ahora mismo, pero están negociando con nosotros y tal vez logremos una toma amistosa del control."

Cuba está a punto de colapsar económicamente, en gran parte debido al acuerdo de la Casa Blanca con el gobierno interino de Venezuela para detener todos los suministros de petróleo a la isla, una medida reforzada por las amenazas de sanciones estadounidenses contra cualquier otro país que negocie con La Habana.

México, otro importante proveedor de petróleo para Cuba, ha suspendido los envíos a La Habana; aunque ha hecho llegar algo de ayuda humanitaria.

Y es que Washington tiene una estrategia más sutil para Cuba.

Trump quiere que el cambio de régimen se produzca de forma natural como parte de un proceso político.

Un colapso forzado del liderazgo podría generar caos en Cuba y provocar una migración masiva de la isla hacia Florida, algo que el mandatario quiere evitar a toda costa.

El problema para Trump y su secretario de Estado es que no hay un candidato evidente en Cuba que sea aceptable para Washington para asumir el gobierno.

Y es que, desde la toma del poder por Fidel Castro, en 1959, el gobierno socialista ha reprimido violentamente cualquier intento de oposición política en la isla, por lo tanto, la administración Trump todavía no tiene todavía a la persona adecuada para encargarse del cambio gen Cuba.

Cuando Maduro fue capturado por las fuerzas especiales estadounidenses y trasladado a Nueva York para ser juzgado por narcotráfico, se llegó a un acuerdo con su vicepresidenta, Delcy Rodríguez: estar a cargo de un gobierno de transición hasta que se realicen elecciones, a cambio de permitir la inversión estadounidense en la industria petrolera del país.

Hasta ahora, ese acuerdo ha funcionado bien. Trump busca algo similar en Cuba, con alguien que acepte abrir la economía y reemplace el sistema comunista por uno de libre mercado.

Informes que se manejan desde la capital estadounidense sugieren un nombre: Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro, que, según se cree, podría ser persuadido para hacer negocios con la administración de Trump, aunque está lejos de ser un equivalente de Rodríguez, en Venezuela.

El extraño incidente de la semana pasada, cuando la policía fronteriza cubana abrió fuego contra una lancha rápida que provenía de Florida, matando a cuatro de los diez tripulantes e hiriendo a los otros seis, contribuyó a aumentar las ya altas tensiones entre Estados Unidos y Cuba.

El régimen cubano acusó a los presuntos cubanos armados residenciados en Florida, a bordo de la lancha, de planear una insurrección o algún acto terrorista.

El fiscal general de Florida, James Uthmeier, prometió investigar el tiroteo mortal.

Pero pase lo que pase en los próximos meses, parece que la crisis económica en Cuba pronto alcanzará un punto crítico que propicie un acuerdo pragmático entre Washington y La Habana.

 NULL

    

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Temas

Deja tu comentario

Te puede interesar