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asesoría legal

Relocalización de los hijos menores

Por RICARDO J. RODRÍGUEZ VACAS, ESQ.

Salvo algunas excepciones, el divorcio es algo muy difícil para las partes involucradas. El asunto se complica aún más cuando existen hijos menores del matrimonio. Manejar un caso con menores requiere más cuidado y atención durante el proceso. Existe más que los asuntos financieros y la discordia entre la pareja; existe la humanidad de un niño. Por esa razón, la ley y las cortes siempre intentarán protegerlos ante cada decisión aplicando la medida de considerar que está en el mejor interés del menor.

Un tema en particular que afecta algunas personas que se están divorciando o se han divorciado y también aquellos que están separados con menores es el tema de la relocalización de los hijos. La relocalización ocurre cuando un padre o madre pide que se autorice la mudanza del menor o los menores de su lugar de residencia actual a otro lugar. En la Florida el estatuto 61.13001 decreta la ley sobre este tema. Básicamente, si una parte desea mudarse con los "niños" más de 50 millas de su residencia actual, se necesita permiso de la corte.

Un puede estar de acuerdo con la relocalización pero necesita la ratificación de la corte. Si no existe acuerdo, la corte dicta una orden estableciendo la relocalización después de una audiencia donde se escucha analiza la evidencia en favor y en contra de la relocalización. En estos casos la parte quien desea la relocalización es la parte quien tiene la carga de probar su caso primero. Si la parte quien peticiona prueba su caso, la parte opositora tiene que utilizar sus argumentos y evidencia para triunfar contra la petición.

Si existe un acuerdo, se tiene que cumplir con todos los requisitos establecidos por ley. El documento tiene que contener en detalle el plan de tiempo compartido, calendario, plan de viajes, y otros arreglos. Tiene que ser firmado, aprobado, y ratificado por la corte. Una audiencia no es necesaria si las partes no lo desean. Cuando no existe un acuerdo, se inicia una petición de relocalización en la corte que inmediatamente tiene que ser entregada a la parte opositora para notificarle.

La petición para relocalización tiene requisitos muy estrictos. Si no se cumple exactamente con los requisitos establecidos se corre el riesgo que se desestime la petición. Ejemplos de información que tiene que incluirse en la petición son el lugar y dirección completa de la residencia nueva e intencionada para los menores, el correo de la nueva dirección(si es diferente), el teléfono nuevo (si aplica), la fecha que planea para la relocalización, un detalle meticuloso explicando las razones por la relocalización, si incluye la razón de trabajo o empleo se tiene que adjuntar la oferta de trabajo a la petición, y un plan de tiempo compartido y responsabilidad para los menores que incluye todo los detalles sobre cómo se va ejecutar el transporte, comunicación, y responsabilidad entre los padres. La petición tiene que incluir un aviso que explica que la parte contraria tiene 20 días para oponerse después que se le entregue. Si la parte contraria no se opone e ignora la petición, la corte podrá permitir la relocalización si es en el mejor interés del menor o menores.

La respuesta a la petición de oposición de contestar con una oposición verificada que incluye en detalle los hechos del caso y las razones por la oposición. Tiene que incluir testimonio de la cantidad y tiempo de participación de su parte en la vida del menor. Si uno se opone tiene el derecho de una audiencia ante la corte donde se escucharán los argumentos de las dos partes.

La corte considera varios factores antes de dictar una orden a favor o en contra de una relocalización. Estos factores están listados en el estatuto de la Florida 61.13001(7)(a)-(k). Algunos son la naturaleza, calidad, y grado que existe con la persona quien propone la relocalización y con la persona quien la opone, con otras partes que no son padres pero tiene acceso al menor, con hermanos, y otras personas importantes en la vida del menor. La edad y desarrollo, los requisitos del menor, su estado emocional y psicológico, su progreso educacional y físico, todos son consideraciones importantes que se tienen que analizar antes de una decisión ordenando la relocalización. También se compara la realidad de la situación nueva para los menores considerando la calidad de vida que tendrán con la que tienen. Se considera la logística y el impacto total de la separación del padre a quien se le desea cambiar lo establecido. Las finanzas y realidad económica también se comparan.

Las peticiones y oposiciones de relocalización de menores es un área de la ley muy técnica. Las acciones legales pueden variar dependiendo si la petición acompaña un divorcio o es algo iniciado durante o post-divorcio o mientras uno está separado y no casado. Las órdenes judiciales pueden ser temporales o permanentes. En estos casos existen muchas variables y se complican por las emociones que existen en la realidad de un divorcio o separación que incluya a menores. Por eso es crucial aplicar la lógica y analizar en detalle todo los hechos de cada caso y buscar ayuda profesional.

Si uno está de acuerdo las partes deben asegurarse que todo se haya hecho bien para evitar futuros conflictos y "dramas". Si no se está de acuerdo, es importantísimo asegurarse que el procedimiento legal y los derechos garantizados y establecidos por ley se protejan. Uno nunca gana en estos temas pero nunca se debe olvidar de que los que más sufren son los niños. El mejor interés de los menores siempre se debe guardar y defender. Si usted tiene alguna duda sobre el tema escriba a Legal@rodriguezvacas.com o visite www.rodriguezvacas.com. Twitter@rodriguezvacas.com.

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