ver más

Vigencia de José Martí

Al cumplirse un aniversario más del natalicio de José Martí, el 28 de enero, varias actividades se han llevado a efecto en rememoración de su personalidad y su obra política y humana.

Es útil y necesario recurrir siempre a sus raíces, a los llamados padres fundadores, para preservar y vivificar las raíces de los pueblos. Su idiosincrasia. Así es de utilidad y necesidad amena el volver siempre al encuentro de José Martí. n

Como punto de partida para diseñar a grandes rasgos la vida y obra de este hombre excepcional, podemos partir de la disyuntiva existencial entre el individuo y el mundo, esto es, entre el yo y los otros. Martí optó por la primacía del no yo, de darse a los otros, en una actitud en cierta medida redentora.

En consecuencia, Martí impuso dos normas a su conducta en la vida: el deber, aceptado con un sentido casi místico, y el sacrificio del yo, incluyendo en ello familia y bienestar personal. n

Fue así que planteó: u201cEl verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber u201d. Y eso lo entiende como un goce final del alma: u201cEl deber es feliz u2026 y el cumplirlo puramente eleva el alma a un estado perenne de dulzura u201d. n

Los tres campos de ese mundo hacia los que Martí empeñó su vida, eran Cuba, Hispanoamérica y la humanidad. Y en este último entendió que u201cla pelea del mundo es la de bien contra mal u201d.

He aquí otro factor esencial para Martí: el Bien, el más alto en la escala de valores de la humanidad: u201cCuando peso de la cruz/ el hombre morir resuelve/ sale a hacer bien, lo hace y vuelve/ como de un baño de luz u201d. n De ahí extraemos, unido al Bien, otro de sus valores esenciales: el Amor, frente a su contrapartida, el Odio. u201cNo hay lugar u2013dijo- para los actos de odio u201d.

Y, desde luego, confiaba en el triunfo final del primero sobre el segundo. n Su visión para Hispanoamérica era como una patria grande, a la que llamó u201cNuestra América u201d; y su lucha y prédica para la misma, era la búsqueda de su identidad.

Distinta en su composición e historia a Norteamérica, era lógica que tuvieran estructuras sociopolíticas diferentes. En esa búsqueda afirmó: u201cEl buen gobernante en América no es el que sabe cómo se gobierna el alemán o el francés u2026 la forma de gobierno ha de avenirse a la constitución propia del país u2026 Injértese en nuestras repúblicas el mundo, pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas u201d.

El tercer campo de la entrega de su vida era Cuba. Ésta y Puerto Rico eran las dos colonias aún por independizar, con lo que se completaría el u201cequilibrio de América u201d, y se impediría a tiempo que extendieran por Las Antillas los Estados Unidos (entonces en su etapa histórica de expansión) sobre nuestras tierras u201d, escribe a su amigo mexicano Manuel Mercado, el día antes de su muerte en Dos Ríos, carta en la que ratifica: u201cLa guerra de Cuba ha venido a su hora en América para evitar la anexión de Cuba a los Estados Unidos u201d. (Había entonces una fuerte corriente en este país en favor de la anexión e, incluso, en no pocos cubanos en su deseo desesperado de ruptura con el poder colonial español en la isla). n

Una vez que se lograra la independencia, u00bfqué planteaba Martí para la nueva república? Eso está claramente esbozado en la Resoluciones acordadas en Tampa, en noviembre de 1891 u00b8 y en las Bases del Partido Revolucionario Cubano, redactadas por Martí, en las que se precisa fundar una república u201cajustada a las necesidades prácticas de la Constitución y la historia del país u201d, u201csin el predominio actual o venidero de clase alguna u201d.

República estructurada u201cconforme a métodos democráticos, con todas las fuerzas vivas de la patria u201d. Programa que se concluye en el Artículo 4 de las Bases del Partido: u201cFundar una república nueva y de sincera democracia u201d, asentada en u201cel equilibrio de las fuerzas sociales u201d.
n
Ése era literalmente el proyecto de Martí para Cuba, nunca una tiranía marxista, autocrática y foránea como la que se ha impuesto en la Isla durante más de medio siglo.
n
Por eso, como decimos al comienzo, es útil y necesario volver siempre al encuentro de José Martí, para rescatar y vivificar las raíces de la nacionalidad cubana.
 NULL

    

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar