Migdalia era una mujer catalana que se había jubilado en la bella ciudad de Medley, condado de Miami. Pese a su avanzada edad, Migdalia conservaba costumbres que había adoptado en su época hippie, así que practicaba el nudismo y era activista vegetariana. Era feliz cosechando vegetales y frutas en su jardín orgánico libremente y sin ropa. Le encantaba disfrutar de su propiedad naturalmente y de sentir el abrazo del sol sobre su cuerpo.
Problemas con vecinos por árboles, plantas y cercos
Muchas veces el hecho de defender los principios y la dignidad de uno y su propiedad es suficiente no importe el costo. Piense bien y tome la decisión que le deje con tranquilidad mental
Ella sabía que para muchas personas su forma de vida era un escándalo y por eso decidió bloquear toda vista hacia su propiedad con enormes cercos naturales y plantas. Con los años, su cerco llegó a los 10 pies de altura y se convirtió en el lugar preferido de las mariposas del barrio. Migdalia estaba contenta y se sentía libre en su Edén.
El problema surgió cuando su vecino, un religioso ortodoxo de un culto llamado "Servidores de la Salvación Miamense", se enteró por boca del cartero de lo que ella hacía. Él pensaba que Migdalia era inmoral y necesitaba ser salvada antes que los fuegos del infierno la consumieran. Su moralidad, más su desprecio por las mariposas lo llevaron a cortar el cerco de Migdalia.
Una tarde, cuando Migdalia llegó a su casa después de hacer yoga en la playa de Miami Beach vio a su vecino haciendo los toques finales para derrumbar y eliminar su precioso cerco. Al ver esto, la mujer entró en pánico y depresión. Ella no sabía qué hacer y, asustada, entró a su casa mientras su vecino gritaba alabanzas a su Dios.
Vida, libertad y propiedad
Los pilares de esta nación son la vida, la libertad y la propiedad. La propiedad privada en este país es sacrosanta. Es la base de nuestra sociedad y por lo tanto existen muchas leyes que respaldan el concepto de defender el uso de su tierra. Cuando analizamos este principio y aplicamos las leyes de objetos naturales sobre su tierra hay algunos puntos para considerar.
Primero, generalmente uno tiene derecho de sembrar en su propiedad lo que quiera. En el caso de Migdalia, si las evidencias señalan que sembró su cerco adentro de su propiedad, ella está en su total derecho de hacerlo. Acuérdese que tener cercos o plantas en su propiedad no le quita la responsabilidad de cumplir con las ordenanzas locales, si las hay, que requieren ciertos cuidados y/o seguridad de sus plantas y/o cercos. Uno tiene el derecho pero hay responsabilidades.
Segundo, es probable que un cerco o planta suyos bordeen la propiedad de su vecino y entren en la propiedad de su vecino. Casi siempre no hay responsabilidad legal por esta violación del espacio del vecino si su planta/árbol/cerco es saludable y está bien cuidado, pero el vecino o dueño de la propiedad aledaña tiene todo el derecho a mantener o cortar la parte que entra en su terreno. De todas formas, es importante distinguir que ese privilegio no es un permiso para matar o derrumbar la planta/cerco.
En resumen, usted puede sembrar lo que desee dentro de su propiedad. Si lo que siembra viola alguna ley local, usted es responsable de hacer que lo sembrado cumpla con lo que requiere la jurisdicción. Si no hay regulación, mejor, pero igual es responsable de mantener su planta/árbol/cerco saludable y seguro. No puede crear peligro para otros. Si lo que ha sembrado bordea una propiedad vecina, recuerde que su vecino tiene permiso para recortar y mantener lo que viola su espacio, pero no para destruir lo suyo.
Si su vecino viola su espacio y destruye algo de su propiedad, podría ser acusado como responsable por varios daños. Algunos de estos son: allanamiento, destrucción de propiedad, daños punitivos de la corte, gastos legales, pérdida de valor a su propiedad por el valor que ofrecía tu planta/árbol/cerco, pérdida del valor de uso y mente (privacidad/naturaleza), y otros posibles daños. En fin, cortarle la planta a un vecino puede costarle muy caro.
Consejos y Resumen
Como siempre digo, cada caso es diferente y la aplicación de la ley puede variar dependiendo de los hechos. Antes de comenzar a sembrar plantas o cercos en un lugar que limita con la propiedad de otro, es importantísimo asegurarse que lo que se siembra está dentro de los límites de su propiedad. Para afirmar eso no es mala idea contratar los servicios de un agrimensor. El agrimensor puede detallarle las dimensiones de su terreno y lo que está adentro o afuera de él.
Es importante estar al tanto de las leyes y regulaciones de su zona. Cada municipalidad, área del condado, o jurisdicción donde radica, seguramente tiene un código que regula o no lo que puede hacer en su propiedad, en este caso regulaciones de árboles o cercos. Por ejemplo, algunas ciudades regulan el tamaño o altura de un cerco, otras no. Siempre es bueno estar bien con las autoridades pero es importante distinguir entre un agente del gobierno/municipalidad y su vecino. Su vecino no puede tomar acción ni actuar para corregir una violación de su parte en lugar de la autoridad gubernamental. En breve, hay que informase del código local.
Otro consejo práctico y obvio pero a veces ignorado, es tener una relación o contacto con el vecino. Intente la diplomacia para resolver discrepancias o malentendidos antes de contratar a un abogado y/o iniciar una demanda.
Si no funciona la comunicación verbal entonces es tiempo de buscar ayuda legal. Si lo hace, es importante llevarle al abogado buenas pruebas. Haga un historial de los eventos, lleve fotos (antes y después) del supuesto daño, si hay reportes oficiales y/o si tiene un mapa o estudio de su propiedad hecho por un agrimensor, muéstrelo. Cuantas más pruebas tenga, mejor. Lo importante es establecer un caso que tenga mérito y chance de ganar.
A veces no vale la pena demandar ya que los daños y lo que se pueda recuperar puede ser menor de lo que cuesta un abogado. Si sale más caro demandar, tal vez no quiera proceder. Esto es algo que uno tiene que decidir. Pero es bueno preguntar a un abogado antes de quedarse con la duda y el conflicto sin resolver. Muchas veces el hecho de defender los principios y la dignidad de uno y su propiedad es suficiente no importe el costo. Piense bien y tome la decisión que le deje con tranquilidad mental. Si tiene alguna pregunta sobre este tema siéntase libre de escribirme a Legal@rodriguezvacas.com.
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