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PERÚ

A seis meses de mandato, Castillo busca sobrevivir con aliados

En el cuarto gabinete ministerial que nombra Pedro Castillo es rasgo común es que se trata de funcionarios leales, pertenecientes al partido del mandatario
Por ERNESTO TOVAR

LIMA.- El presidente peruano de línea izquierdista Pedro Castillo juramentó este martes a su nuevo jefe de Gabinete y al equipo ministerial que deberá acompañarlo, en lo que constituye el cuarto gabinete en apenas seis meses de un mandato signado por los cuestionamientos sobre la incompetencia de sus colaboradores más cercanos.

Castillo designó en la Presidencia del Consejo de ministros (PCM) al abogado Aníbal Torres, quien desde el inicio del actual gobierno en julio de 2021 se había desempeñado como ministro de Justicia y Derechos Humanos, y se había mantenido en ese puesto durante los varios gabinetes designados.

El nombramiento de Torres, a juicio de analistas y la prensa limeña, responde a la propensión de Castillo de premiar a los funcionarios leales a su figura, más que como premio a la correcta gestión que pudieran haber tenido. De hecho, de los 19 ministros, 13 repiten el cargo y entran solo 6 nuevas caras.

El nuevo Jefe de Gabinete ha tenido declaraciones frontales hacia la prensa, en ardua defensa del presidente Castillo, y ha tenido actuaciones que han sido criticadas, como la destitución del Procurador General del Estado, Daniel Soria, cuando Soria decidió investigar y denunciar la participación del Primer Mandatario en un esquema de corrupción en obras civiles en el sur de Perú.

Para el reputado diario El Comercio, Torres escaló a la actual posición por “el hecho de haberse desempeñado como un fiel escudero del mandatario y de varios de sus funcionarios más cuestionados desde el primer día. Su fajín (en alusión al ornamento usado por los ministros al ser juramentados) parece, a decir verdad, un premio a la lealtad”.

En términos similares se expresa el abogado y periodista Augusto Townsend, quien dijo en su podcast “Las Noticias - Comité de Lectura” que Torres “ha sido desde la campaña uno de los personajes más confrontacionales, con frases desafortunadas. En medio de un momento difícil poner a Torres de jefe de Gabinete no calma las cosas”.

Y añade que como ministro de Justicia “no sabe diferenciar en los hechos su rol de asesor legal del gobierno a abogado del presidente”.

La firma de análisis Eurasia Group destaca a Torres como “una figura controversial” y subraya que un día previo a su designación como jefe de Gabinete, el viceministro de Justicia, Gimar Andía, presentó su renuncia alegando que Torres “había debilitado institucional y técnicamente” el ministerio de Justicia de una manera sin precedentes.

“El autoritarismo, el menosprecio al trabajo técnico y el maltrato injustificado hacia los profesionales que integran nuestros equipos ha impactado de manera directa en las políticas y acciones que tiene esta institución”, afirmó Andía en su misiva de renuncia.

“Gabinete de supervivencia”

Según las leyes peruanas, el nuevo equipo ministerial cuenta con 30 días de plazo para obtener su confirmación mediante una votación de confianza del Congreso.

Eurasia considera que aún no hay certezas sobre si el nuevo equipo ministerial conseguirá los 66 votos requeridos (la mitad más uno de los 130 escaños del Parlamento) para la investidura del equipo encabezado por Aníbal Torres. Pero sí resalta las señales de ruptura entre el presidente Castillo y Nuevo Perú, uno de los partidos de izquierda progresista encabezado por la excandidata presidencial Verónika Mendoza.

Por el contrario, según Eurasia se mantiene una alianza política con Perú Democrático, Juntos Por el Perú y el partido oficialista, Perú Libre, con los cuales Castillo podría superar una eventual votación para destitución desde el Congreso.

Este tejido de alianzas vendría dado por la “repartija de cargos” en la conformación ministerial, en opinión de Augusto Townsend.

“No es un gabinete más meritocrático, es similar, y se percibe como repartición de cuotas donde sale más favorecido Vladimir Cerrón (fundador e ideólogo de Perú Libre, el partido de Castillo, y que se identifica como marxista leninista). Este es un gabinete de supervivencia. La repartición tiene la lógica de conseguir votos” en el Congreso, dice Townsend.

En su opinión “Cerrón ha convencido a Castillo de que esta repartija es lo único que lo salva de la vacancia, y puso como condición controlar varios ministerios, incluyendo Salud”.

En esta cartera se nombró al médico Hernán Condori Machado, quien tuvo un cargo en el gobierno regional de Junín cuando Cerrón era gobernador. Condori reemplaza a Hernando Cevallos -quien tras seis meses de gestión era considerado como uno de los mejores ministros de Castillo- en momentos en que Perú atraviesa la tercera ola del COVID-19 y desarrolla la campaña de vacunación de niños entre 5 y 11 años para iniciar el año escolar presencial en marzo próximo.

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Cuarto gabinete ministerial de Pedro Castillo en medio de dudas sobre su gestión

Pero este nombramiento ya ha despertado varias críticas. Según reseña la emisora RPP Condori está bajo investigación fiscal por presunta corrupción por contrataciones irregulares de personal. Hay que recordar que el propio Cerrón está cumpliendo una condena en sentencia firme por corrupción durante su mandato como gobernador.

Sobre Condori el reconocido médico Elmer Huerta dijo en redes sociales que “esto es vergonzoso. Nuevo ministro de salud Hernán Condori Machado resultó ser promotor de productos fraudulentos. En este video pueden ver cómo ofrece “agua arracimada” que, en su febril imaginación, tiene propiedades saludables”.

Aunado a esto, el Colegio Médico del Perú se encuentra investigando si Condori enfrenta algún proceso ético dentro del gremio.

Promesa presidencial incumplida

El presidente Castillo había asegurado el lunes 7 de febrero que anunciaría “un gabinete más participativo y de ancha base, para un mayor beneficio de los peruanos”.

Sin embargo, Townsend advierte que “a 6 meses de gobierno, para Castillo no se trata de servir al país, sino de sobrevivir en el cargo a cómo dé lugar, haciendo todas las concesiones que correspondan para ganar aliados, tapando todos los errores propios sin reconocer o pedir disculpas por ellos”.

El analista critica que “no ha habido voluntad real de enmienda en violencia de género y derechos de la mujer”. Esto en alusión a que el anterior jefe de Gabinete, Héctor Valer, duró solo 4 días en el cargo tras ser duramente criticado por tener denuncias de su fallecida esposa e hija por violencia familiar y de género, hechas en 2016.

En cuanto a la participación paritaria de género, apenas tres mujeres aparecen en los nombramientos entre 19 ministros.

“Tampoco ha habido voluntad real de poner gente competente para mostrar propósito de enmienda del que ha sido el principal cuestionamiento transversal a este gobierno desde que inició su mandato: su lógica de repartir cargos entre sus aliados políticos para garantizarles una cuota de poder, aun cuando las personas escogidas no sean idóneas”, sostiene Townsend.

En términos similares se expresa la Asociación Civil Transparencia, que manifiesta que “el presidente no ha honrado su promesa y ha preferido responder a intereses propios (...) esta decisión contribuye a un mayor deterioro de la gestión pública, afecta la política sanitaria y aumenta el riesgo de corrupción”.

Y El Comercio, en su editorial del día, apunta que “el presidente, así, ha decidido cerrar filas con funcionarios leales, cercanos al partido del lápiz (en alusión a Perú Libre) o integrantes del Gabinete Valer. Parece que no ha aprendido de sus errores o que se va quedando cada vez más solo”.

Especial
@ernestojt

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