BOGOTÁ.- La cita de los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y Estados Unidos, Donald Trump, el 3 de febrero en Washington ha generado varios ecos en el Gobierno colombiano, siendo uno de ellos la política hacia los grupos armados ilegales.
El Gobierno de Petro reanuda negociación con el Clan del Golfo y aceptó la propuesta del ELN, el cual pide verificar que “no tiene” vínculos con el narcotráfico
BOGOTÁ.- La cita de los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y Estados Unidos, Donald Trump, el 3 de febrero en Washington ha generado varios ecos en el Gobierno colombiano, siendo uno de ellos la política hacia los grupos armados ilegales.
Mario Hernán López, profesor de la Universidad de Caldas en Manizales y quien trabaja en temas conflicto y paz, señala a DIARIO LAS AMÉRICAS que los efectos del encuentro bilateral y de los acuerdos de seguridad “se han ido conociendo, sobre todo por los hechos”, como se ha visto con operaciones del Ejército Nacional de Colombia.
El 11 de febrero, el Ejército informó sobre la inutilización en los departamentos de Antioquia y Chocó de 88 unidades de producción minera ilegal, “que harían parte de las finanzas ilícitas de estructuras criminales y del grupo armado organizado Clan del Golfo”.
López refiere también la información que se dio a conocer luego de la cita en el Salón Oval de la Casa Blanca sobre la donación de carros militares de Estados Unidos a Colombia.
La embajada de Estados Unidos en Colombia informó que el 6 de febrero fueron entregados 11 vehículos blindados ASV M1117 Guardián al Ejército Nacional. Están diseñados para operaciones de movimiento y maniobra en escenarios de alto riesgo: cuentan con blindaje multicapa, torreta giratoria de 360 grados, ametralladora calibre 50 mm y lanzagranadas automático Mk-19 de 40 mm.
Una semana después, EEUU entregó a Colombia 145 tanques blindados con miras a fortalecer la seguridad y la lucha contra el terrorismo.
El 17 de febrero, el Ejecutivo colombiano anunció que retomará el diálogo con el Clan del Golfo, el principal cartel del narcotráfico del país. “El proceso de paz para la desmovilización del autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia y la construcción de paz con el pueblo continúa avanzando”, señaló un comunicado suscrito por ambas partes.
La oficina de paz informó que los negociadores se reunieron en Bogotá el 9 de febrero y dieron por "superada" la suspensión de las conversaciones.
Según recogieron las agencias internacionales, en la cita con Trump, el mandatario del Pacto Histórico habría acordado realizar labores conjuntas con Estados Unidos para ubicar a Obanis de Jesús Ávila, alias Chiquito Malo, el máximo comandante del Clan del Golfo. En respuesta, este grupo había anunciado la paralización de las negociaciones que se realizan en Catar.
López destaca el esfuerzo que se ha hecho de los acuerdos para las zonas de ubicación temporal con los paramilitares del Clan del Golfo.
Por su parte, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) volvió a insistirle a Petro, en comunicado del 18 de febrero, sobre la conformación de una comisión internacional para verificar que no tiene “vínculos con el narcotráfico”. La propuesta fue hecha por Antonio García, máximo comandante de este grupo ilegal.
El 2 de febrero, antes de la reunión de Petro con Trump, el Gobierno envió una comisión de diálogo encabezada por Víctor de Currea-Lugo para buscar retomar el proceso de paz con el ELN paralizado desde enero de 2025. Dos días después, las Fuerzas Militares ejecutaron el primer bombardeo de la administración Petro contra este grupo armado.
El 15 de febrero, el presidente Petro puntualizó en un post de X: “El ELN debe entender que el camino de la paz consiste en la desconexión del mismo grupo con el narcotráfico. Antonio García propone una comisión internacional para verificar su desconexión. Acepto”.
El mandatario dijo entonces que debe comenzarse “desde ya” el proceso masivo de la erradicación voluntaria de hoja de Coca en el Catatumbo”. También subrayó que la comisión internacional planteada debe ser independiente del gobierno y la información que se recabe “debe ser entregada al Consejo sobre drogas de Naciones Unidas”.
Tras ese mensaje, el ELN reaccionó: “El abordaje de temas tan de fondo y sensibles como la superación del narcotráfico no puede usarse como cortina de humo para los recurrentes escándalos del actual gobierno”.
A su vez, este grupo armado habló de la necesidad de avanzar hacia un Acuerdo Nacional “para superar la crisis estructural y el conflicto social, político y armado de más de siete décadas, que le permita a Colombia construir su futuro en democracia, soberanía, equidad y justicia social para bien de las mayorías”.
La defensora del Pueblo de Colombia, Iris Marín, respondió al ELN que “el país requiere gestos de paz”. En este punto, dijo que señales claras serían la liberación de todas las personas secuestradas y la entrega de información sobre los desaparecidos.
Luego de la reunión en Washington, el Ejército colombiano señaló que resultaron muertos, al menos, 15 rebeldes de la guerrilla ELN en medio de una ofensiva contra el narcotráfico.
El profesor López señala que, después de la suspensión de los acuerdos y las demandas de uno y otro lado de incumplimientos, el presidente Petro “prácticamente ha declarado al ELN como sus enemigos y les ha tratado de criminales, de bandas multicrimen y de codiciosos”.
Resalta que las dos grandes disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FACR), la de alias Iván Mordisco y la de Calarcá, “están atacando, están disputándose palmo a palmo a sangre y fuego cada pedazo del territorio en el sur del país, en el sur oriente del país. Y, por otro lado, pues también el ELN y las disidencias de las FARC han tenido una disputa a sangre y fuego en zonas de Arauca y en el Catatumbo”.
“Después de los acuerdos de paz en el año 2016, todo este proceso de desmovilización y de una transición ha caminado en varios sentidos. Todas las estructuras armadas paraestatales y contraestatales como se les ha denominado en algún lenguaje sociológico, se volcaron hacia disputas territoriales”, apunta el profesor de la Universidad de Caldas.
“Dos presuntos integrantes del Frente Jaime Martínez, estructura criminal al servicio de alias Iván Mordisco, se sometieron voluntariamente a la justicia en el Cauca”, reportó el Ejército colombiano el 18 de febrero.
En el operativo fueron incautados 12 fusiles, dos armas cortas, más de 610 cartuchos de diferentes calibres, un motor fuera de borda, material de intendencia y equipos de comunicación que serían utilizados “en contra de la población civil y la Fuerza Pública”.
El 12 de febrero se informó que la Presidencia colombiana extendió el periodo de funciones como gestores de paz a nueve cabecillas vinculados con el ELN que participan en negociaciones con los Comuneros del Sur, facción de las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en el departamento de Nariño.
La periodista y analista colombiana Sofy Casas señala a DIARIO LAS AMÉRICAS que una de las conclusiones que se sacan de la reunión entre los presidentes de Colombia y Estados Unidos es que hubo acuerdos sobre la lucha contra el narcotráfico, aspecto en el que Trump ha cuestionado duramente a Petro. Subraya que ese sería el compromiso del mandatario colombiano en los meses que le quedan en el poder.
“A Petro no le fue mal en el sentido de que logró sentarse con Trump. Hubo una negociación tácita porque a Trump no se le puede mentir ni manipular”, afirma.
Casas asevera que Estados Unidos no quiere que “Colombia caiga en un socialismo del siglo XXI” como Venezuela si el izquierdista Iván Cepeda (Pacto Histórico) gana las elecciones presidenciales de este año.
Resalta que la Administración Petro tiene tiempo en conversaciones con el Clan del Golfo y no se ha logrado nada: “Siguen con el narcotráfico, siguen reclutando menores”.
El Clan del Golfo comenzó conversaciones de paz con el Gobierno de Petro en julio de 2024, en el marco de su política de Paz Total. La primera ronda de negociaciones en Doha, Catar, fue en septiembre de 2025.
@snederr
FUENTE: Con información del DIARIO LAS AMÉRICAS, El Espectador, W Radio, AFP, Infobae
