MIAMI.-Beniamino Stella, de 82 años, con amplia trayectoria en diplomacia y doctorado en derecho internacional por la Pontificia Academia Eclesiástica, se convirtió en el rostro visible de la mediación de la Iglesia Católica a favor de los presos políticos, en particular los manifestantes del 11J en Cuba, desde que el 9 de febrero último, en su típico ropaje de Cardenal, emitiera a la agencia española EFE las más sólidas declaraciones públicas del Vaticano en torno a este tema.
Así intercede la Iglesia por los presos políticos cubanos
“El papa desea mucho que haya una respuesta positiva, como se llame, amnistía, clemencia”, pues las palabras “pueden ser secundarias”, dijo Stella a la prensa, al término de una ceremonia por el 25 aniversario de la histórica visita apostólica a la isla realizada por Juan Pablo II en 1998, cuando el régimen cubano decretó la amnistía de unos 200 presos.
Stella, figura clave en la mediación
Stella, quien fue nuncio apostólico en Cuba justo en la década de 1990 y se consolida como una importante figura de la mediación del Vaticano en La Habana, precisó que “es importante también que los jóvenes que han manifestado su pensamiento y lo han hecho de la forma que sabemos, puedan regresar a sus casas”. Aunque estas palabras las pronunció el 9 de febrero, el cardenal —nacido en 1941 en Pieve di Soligo (Treviso, Italia) y ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1966, a sus 25 años—, se encontraba en la isla desde la última semana de enero para iniciar las conmemoraciones que incluyeron recorridos por diócesis de la Iglesia cubana además de actividades de carácter pastoral y evangelizador junto a los obispos, sacerdotes y laicos de la Iglesia cubana.
Por lo general, este Cardenal se ha movido en el entorno diplomático. En 1970 fue enviado a la nunciatura apostólica de Santo Domingo y, tres años después, a la representación pontificia de Zaire (actual República Democrática del Congo. De vuelta en Roma en 1976, trabajó en el Consejo de Asuntos Públicos de la Iglesia de la Secretaría de Estado, la cual es actualmente, de hecho, la Sección de Relaciones con los Estados. Otros ejemplos de su actuar en la diplomacia son su puesto, desde 1978, como encargado de negocios en la nunciatura apostólica de Malta hasta su retorno, en 1983, al Consejo de Asuntos Públicos de la Iglesia, concentrándose en América Latina.
En Cuba, Stella fue nombrado nuncio apostólico el 15 de diciembre de 1992 hasta su traslado, el 11 de febrero de 1999, a la representación papal en Colombia.
Por su trayectoria, el 13 de octubre de 2007 fue llamado a Roma nuevamente, esta vez por el Papa Benedicto XVI para servir como presidente de la Pontificia Academia Eclesiástica. En este periodo, la mediación religiosa consiguió que fueran liberadas en Cuba 2.900 personas por la visita de Benedicto XVI en marzo de 2012.
El 21 de septiembre de 2013, el Papa Francisco nombró a Stella prefecto de la Congregación para el Clero y transcurridos solo cinco meses, fue creado y proclamado Cardenal por el Papa Francisco en el consistorio del 22 de febrero de 2014, de la Diaconía de Santi Cosma e Damiano (Santos Cosme y Damián). Poco más adelante la mediación religiosa en Cuba tuvo otro hito cuando en 2015, por la visita de Francisco, 3.500 personas fueron excarceladas.
Sin embargo, hasta el momento de la visita a Cuba de Stella, quien en mayo de 2020 el Santo Padre fue elevado al Orden de los Obispos, el Sumo Pontífice había evitado implicarse de manera pública en el asunto de los manifestantes del 11J presos, a pesar de haber recibido fuertes mensajes de la sociedad civil cubana a raíz de las detenciones por las protestas.
Mensajes reiterados al Papa Francisco
En julio de 2021 circuló en medios de comunicación una carta de la religiosa María Victoria Olavarrieta en la que se lee: “Nuestra iglesia ha sido perseguida, amenazada, vigilada, penetrada por los agentes de la Seguridad del Estado. En estos momentos tenemos a un seminarista desaparecido, Rafael Cruz Débora. Si los obispos cubanos sienten miedo de hablar, de ponerse del lado del pueblo, los entiendo, no sabemos las amenazas que les han hecho. Pero usted, con la inmunidad que le confiere su jerarquía, puede hablar y defendernos”.
Al año siguiente, en el aniversario de las protestas multitudinarias en las que la Policía mató al menos a un civil, hirió a varios y cientos fueron detenidos y procesados penal o administrativamente, Francisco dio una entrevista a periodistas mexicanas en la que reveló que había mantenido una relación “humana” con Raúl Castro. El cardenal reivindicó a la Revolución cubana como símbolo si bien, paradójicamente, ese proceso radical iniciado en 1959 se caracterizó por su intensa persecución de las expresiones religiosas.
En sus declaraciones, “no hubo palabras de caridad y aliento para los más de 700 presos políticos, para las madres cubanas, para los hijos y esposos de las 77 mujeres detenidas desde hace más de un año, para los niños de tan solo 12 años internados en escuelas de conducta”, de acuerdo con una respuesta emitida en aquellos días por la Asamblea de la Resistencia Cubana, plataforma de organizaciones opositoras de dentro y fuera de la isla que a la vez reprocha a Francisco “la falta de reconocimiento a los riesgos que algunos sacerdotes, monjas y seminaristas en Cuba están sufriendo por acompañar a su pueblo en sus reclamos de libertad”.
Otra respuesta llegó del dramaturgo Yunior García Aguilera en forma de “carta abierta” al papa Francisco luego de sus declaraciones públicas sobre las históricas protestas del 11J en Cuba. “Con todo respeto, es poco cristiano ignorar a los que sufren para agasajar a los poderosos”, dijo García Aguilera.
Meses más tarde, en diciembre de 2022, la plataforma D Frente, que reúne a activistas, intelectuales y grupos de la oposición cubana, envió una carta al papa Francisco para pedir su intermediación para la libertad de los presos políticos de Cuba. Parte del basamento de la carta tenía origen en un Mensaje para preparar la Navidad firmado por Obispos Católicos de Cuba.
“En la Navidad Dios se hace solidario con la humanidad, Dios se hace hombre para que el hombre llegue a Dios, para ello se mete en nuestros corazones para entrar en la historia humana y transformarla desde adentro. Jesús es el Buen Samaritano, que sale a nuestro encuentro, que se detiene ante nuestra realidad con compasión, que se acerca para sanar nuestras heridas, darnos consuelo y esperanza, que nunca nos abandona y nos invita a salir para hacer lo mismo con nuestros hermanos más necesitados, con aquellos que sufren hambre, soledad, falta de libertad y esperan de nosotros un gesto de clemencia o misericordia. ¡Cuánta alegría traería para sus familias y pueblo en general saber que, en esta Navidad, un buen número de quienes guardan prisión se les otorga la libertad y retornan a sus hogares para reinsertarse en la vida habitual e iniciar así el nuevo año!”.
Los obispos rememoraron en su comunicado que en diciembre último se cumplieron 25 años de que las autoridades de Cuba declararon “la Navidad como un día feriado”, precediendo la llegada de Juan Pablo II, el primer Papa en visitar la isla; enfatizaron que esta decisión del régimen comunista “permite que las personas puedan compartir esta fiesta en familia y participar en las celebraciones en sus respectivas comunidades”.
Las Navidades, sin embargo, pasaron sin excarcelaciones, con familias quebradas. Nada de lo solicitado en las cartas de la ciudadanía cubana al Papa, ha sido cumplido hasta la fecha, pero a la luz de los recientes acontecimientos en relación con la visita del cardenal Beniamino Stella a Cuba, donde se reunió con los altos mandos del régimen, las madres/padres, esposas/esposos e hijas/hijos de manifestantes del 11J, han recobrado esperanzas de que los suyos puedan salir de las cárceles y lo han hecho público.
Sobre todo, también, porque en las mismas fechas, 222 presos políticos del régimen de Ortega fueron excarcelados y deportados de Nicaragua a EEUU. Si bien las reacciones de organizaciones de DDHH tanto de Nicaragua como de Cuba han sido de descontento por la manera en que se libera a estas personas, en calidad de apátridas y sin posibilidad de retorno a su país, muchos acogen positivamente el hecho de que se les haya restituido al menos de forma parcial, su libertad. “Celebramos con emoción y esperanza la liberación de más de 200 personas presas políticas”, dijo la organización Raza e Igualdad. “Mantenemos firme nuestro compromiso de seguir luchando por la liberación del resto de personas que están injustamente en prisión”.
Manifestantes [religiosos] presos en Cuba
En las cárceles, destacó en carta al Papa Francisco la Asamblea de la Resistencia cubana, hay hombres y mujeres de fe: "Libertad, esto pedimos para nuestros presos políticos, para nuestra juventud encarcelada. Sepa usted, Santo Padre, que en las cárceles cubanas hay en estos momentos hombres y mujeres de fe, quienes —como los que fueron asesinados ante el paredón de fusilamiento por la dictadura gritando ‘¡Viva Cuba Libre! ¡Viva Cristo Rey!’— necesitan palabras de aliento de su Iglesia para resistir una terrible injusticia”.
De acuerdo con el subregistro de Justicia 11J, grupo de trabajo sobre detenciones por motivos políticos en Cuba, asciende a 1812 el número de personas que han sido detenidas por protestas a lo largo del país durante el último año y medio (1540 en el contexto del 11J, 103 en el contexto del 15N, 197 en las protestas de 2022), al menos 768 permanecen en detención.
Asimismo, la organización, que documenta vulnerabilidades de los manifestantes ante el régimen, entre ellas las asociadas al activismo y las prácticas religiosas, establece que al menos 17 personas religiosas han estado detenidas por protestas y 5 continúan privadas de libertad.
Donaida Pérez Paseiros (50) Asociación de Yorubas Libres
Lisdani Rodríguez Isaac (22) Asociación de Yorubas Libres
Lisdiany Rodríguez Isaac (22) Asociación de Yorubas Libres
Lorenzo Rosales Fajardo (49) Iglesia Protestante
Loreto Hernández García (50) Asociación de Yorubas Libres
Estos son apenas cinco casos en que se conoce de manera pública la pertenencia de estas personas a organizaciones religiosas en relación, fundamentalmente, con su activismo.
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