RÍO DE JANEIRO.- Los centros electorales cerraron este domingo en Brasil para la primera vuelta de las presidenciales, que enfrenta al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y su rival conservador Flávio Bolsonaro, quienes pretenden dirigir el país hacia rumbos opuestos.
Brasil aguarda por resultados entre Lula y Flávio Bolsonaro
A juicio de Flávio Bolsonaro, "Brasil no puede soportar más sufrimiento". Los sondeos preliminares dan por ganador al hijos del expresidente Jair Bolsonaro
La última encuesta del instituto Datafolha prevé que ninguno de los candidatos alcance la mitad más uno de los votos necesaria para vencer el domingo. Una segunda vuelta se celebraría el 25 de octubre. No obstante, Bolsonaro, hijo del expreidente Jair, marcha al frente de la contienda.
160 millones de ciudadanos fueron convocados a votar en la jornada.
Lula, de 80 años, busca un cuarto mandato. Durante la jornada pidió defender la democracia contra la "barbarie" y el "negacionismo" que, a su juicio, encarna su rival e hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro.
El mandatario izquierdista hizo de la soberanía su bandera electoral. De allí que advirtió contra la presión del presidente estadounidense, Donald Trump, quien extiende su área de influencia en la región con gobiernos de derecha en Argentina, Chile, Colombia y Perú.
Según Flávio Bolsonaro, de 45 años, Brasil "no puede soportar más sufrimiento, tantos impuestos altos, tantas mujeres muertas". Así lo señaló al votar en Rio de Janeiro.
El senador, poco conocido hace unos meses a nivel nacional y que se define más moderado que su padre, basó su campaña en la promesa de "rescatar" a Brasil en asuntos como la inseguridad rampante.
El presidente Lula tiene su base electoral en el empobrecido noreste, entre los votantes de bajos ingresos, los católicos y las mujeres.
"Quiero un Brasil con muchos derechos, derechos para la población, derechos humanos", dijo a la AFP Thifany Simoes, de 23 años, una cantante que votó por Lula.
Por su parte, Bolsonaro lidera en el sur, entre los más acomodados y los evangélicos.
"Voté por Flávio para no votar al Partido de los Trabajadores" de Lula, que "ya estuvo 20 años en el gobierno y no hizo nada", señaló en Brasilia Raphael Machado, un abogado de 45 años.
Brasil en una encrucijada
Lula, reconocido por los programas sociales que sacaron de la pobreza a millones de personas a principios de siglo, regresó al poder en 2023, después de estar detenido por un enorme escándalo de corrupción y de que sus condenas fueran anuladas por motivos de forma.
En 2022, derrotó a Jair Bolsonaro por apenas 1,8 puntos porcentuales en unas elecciones tumultuosas, que degeneraron en el asalto a las sedes de poder en Brasilia por parte de simpatizantes de Bolsonaro semanas después.
Durante el tercer mandato del izquierdita, la inflación se mantuvo a raya y el desempleo cayó, pero los brasileños se quejan del alto costo de vida y se muestran hastiados con la delincuencia.
Trump no ha respaldado explícitamente a Flávio Bolsonaro. Sin embargo, dijo que sigue "muy de cerca" las elecciones.
El republicano utilizadó aranceles y sanciones para presionar a Brasilia, desde que su aliado Jair Bolsonaro fue juzgado por golpismo y condenado a 27 años de cárcel. Durante los mitines de Flávio Bolsonaro, sus simpatizantes agitaron banderas estadounidenses e imágenes de Trump, mientras que muchos izquierdistas rechazan vehementemente toda influencia.
Bolsonaro logró pisar los talones a Lula en las encuestas, incluso después de que se supiera que era investigado por corrupción en la financiación de un filme biográfico sobre su padre. Ofreció una férrea política contra la inseguridad y austeridad fiscal en medio del aumento de la deuda pública.
"Necesitamos un cambio. En el lugar donde trabajo ocurren muchos asaltos. Lo más importante es nuestra seguridad", dijo en Rio la bolsonarista Babiliana Figueira, una bombera de 40 años.
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FUENTE: Con información de AFP
