La Habana.- En el barrio donde resido, al sur de La Habana, pasada la medianoche del sábado 3 de enero, varios vecinos colocaron una mesa de dominó en el portal de la bodega e hicieron una colecta y compraron un litro de ron. No había mucho que festejar. 2025 fue un año terrible. La crisis sistémica provocó que muy pocas familias celebraran las navidades y el fin de año. Intentábamos socializar para matar el tedio y la frustración.
Captura de Maduro genera esperanza y dudas entre los cubanos de a pie
Tras el operativo de EEUU en Venezuela, no descartan que alguna medida similar podría adoptarse contra los regímenes de Cuba y Nicaragua
A intervalos, criticábamos la pésima gestión del régimen. Le seguía el silencio y el golpetear de las fichas contra el tablero de formica. Eran las dos y veinte de la madrugada cuando entró un mensaje al WhatsApp de mi móvil. Un colega venezolano, Alejandro Linares, me enviaba una notificación: "A esta hora, bombardeos sobre Caracas: aviones y helicópteros de combate atacan objetivos militares en la capital venezolana".
La algarabía que armó el grupo al leer el mensaje fue tremenda. Trasladamos la mesa de dominó a la casa de un vecino que tiene un smart tv y conexión a internet. Por YouTube buscamos más noticias. Desde Caracas, mi amigo no paraba de enviarme mensajes y videos cortos. Alguien descorchó una botella que tenía reservada para ocasiones especiales.
“Se jodió Maduro. Sí o sí las cosas tienen que cambiar en Cuba. Se le cerró el grifo de petróleo a estas sanguijuelas”, fueron algunos de los comentarios. Cuando a las 4 y 39 de la mañana recibí el mensaje de que el presidente Trump confirmaba la captura del dictador venezolano y su esposa Cilia Flores, se disparó el júbilo. Todos empezaron a opinar sobre lo que podría pasar. Cada cual dibujaba el futuro según sus deseos. Estuvimos viendo canales noticiosos por YouTube hasta las dos de la tarde cuando el sueño nos venció.
Llamémosle Erick, empleado estatal, considera que “la captura de Maduro superó la ficción de muchas películas de Hollywood. Solo los israelitas y los ‘yumas‘ tienen servicios de inteligencia y tecnología de primer nivel, capaces de realizar ese tipo de operaciones. Con la caída de Maduro, por efecto dominó, caerán otros pesos pesados del chavismo. Vendrá una transición y en próximas elecciones la gente votará por una opción democrática como la de María Corina Machado. El mensaje de Marco Rubio fue claro. Vamos por ti, Canel”.
Unos eran más optimistas que otros. Un vecino aseguraba que “con la captura de Maduro se acabó el petróleo regalado a Cuba y la reventa de combustible con la que estaban recibiendo divisas. Es probable que aumenten los apagones y las cosas se pongan peor. Pero después de la tormenta siempre sale el sol”. Otra persona dijo que “los cubanos, en su mayoría, están cansados de este sistema político que vive de falsas promesas y mentiras. Los del gobierno están cagados de miedo. ¿No viste la cara de espanto de Díaz-Canel en la pachanga que armaron en la Tribuna Antimperialista?” .
Deborah, ama de casa, no sabe definir con exactitud por qué está ilusionada. “Yemayá me escuchó. No te puedo explicar de qué forma va a afectar a estos tipos (los del régimen) la detención de Maduro. Pero a partir de ahora, el panorama para los barrigones del gobierno es gris con pespuntes negros. Nadie va a mantenerlos. La presidenta de México -Claudia Sheinbaum- le seguirá regalando buchitos de petróleo, los chinos un poco de arroz y Putin cualquier migaja, pues el país vive de mendigar. Pero si no se producen cambios, nunca saldremos del hueco”.
Rodney, licenciado en ciencias políticas, asevera que “aunque se puede cuestionar la legalidad de ese operativo, Maduro estaba totalmente deslegitimado tras el colosal fraude de las pasadas elecciones. Con ese pucherazo el ex guagüero de Caracas agotó sus vidas extras. Por razones humanitarias, guerras civiles y dictaduras despóticas debiera existir un mecanismo en la ONU que autorice a los cascos azules a la intervención militar en esos países. Ha resurgido la repartición de regiones o zonas de influencia entre las grandes potencias”.
“La invasión de Putin a Ucrania fue el comienzo. El apoyo sin cuestionamientos del gobierno cubano y el venezolano a Rusia fue un boomerang. Ahora tienen que tragarse el operativo de Trump. Por el retrovisor, espera China, que pretende invadir a Taiwán y el régimen cubano lo aprobará. No existen imperios buenos o malos. Existen intereses. Apruebo la captura de Maduro. Era un dictador impresentable".
"Pero no me gustó el ninguneo de Trump hacia María Corina Machado y Edmundo González, presidente electo en las urnas por un alto porcentaje de venezolanos. Sospecho que Marco Rubio tiene otros planes. Es el cerebro de esa estrategia. Se huele en el ambiente que algo va a pasar en un futuro no lejano con Cuba. Ya son 67 años de dictadura. La mayoría de la población quiere cambios. Y para un pueblo desarmado es muy complicado derrocar una tiranía de manera pacífica. Necesita ayuda externa”, concluye Rodney.
La inquietud de Daniel, estudiante universitario, es que “esta gente (los gobernantes) al perder a su gallina de los huevos de oro, que los proveía con combustible y miles de millones de dólares, al quedarse sin mecenas, aprieten aún más la soga a los ciudadanos. No dudo que dentro de pocos meses la electricidad sea racionada. Tendremos dos o tres horas de luz eléctrica a la semana. Y por falta de comida tendremos que ir a labrar la tierra en el campo. Lo que se nos viene encima es una opción cero. Con el ejército repartiendo raciones por los barrios y la policía dando palos en las calles, intentando aplacar el descontento social que irá en aumento. Yo al menos estoy puesto, como decía Luis Manuel Otero”.
La preocupación de Marta, jubilada, es qué va a pasar con “los miles de cubanos que cumplen misiones en Venezuela. Debieran regresar. Mi hija es doctora en Maturín y me cuenta que no tienen recursos ni medicamentos. Le pagan una miseria, pues el Estado le tumba la mayor parte de sus salarios. Están pasando muchísimo trabajo.
Lo dijo Trump y el propio régimen cubano lo admitió, 32 cubanos que fungían anillo de seguridad de Maduro fallecieron durante el operativo de su captura. Ni el gobierno de Cuba ni la prensa oficial habían hablado del tema, ahora han dicho que murieron en cumplimiento del deber y declararon duelo nacional en la isla. Los mandan a un matadero y ni siquiera los mencionan. Son unos hijos de puta”.
La percepción que se tiene cuando usted conversa con cubanos en la calle es que la captura del sátrapa Nicolás Maduro pudiera marcar el principio del fin del castrismo. Otros tienen sus dudas. Aunque todos coinciden en que 2026 puede ser un año crucial.
Iván García
Especial
@DesdeLaHabana
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