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ELECCIONES PRESIDENCIALES

Crónica de un resultado no anunciado

 Argentina amaneció con un clima de incertidumbre. El calor, aquel que tanto tardó en llegar al país este año, comenzaba a sentirse desde las primeras horas de la mañana

STEFANO PORCILE
Especial

“Lo que más necesitamos es amor entre nosotros y más unión. Quiero agradecerle a Mauricio (Macri) porque confió en mí una vez más. Simplemente tengo el enorme honor y orgullo de presentar al presidente de los argentinos”,  sentenció Garbiela Michetti, flamante vicepresidenta de la nación, para presentar ante el público y los medios a quien gobernará el país sudamericano los próximos cuatro años.

Entre un manto de papeles de colores y globos celestes y blancos, Mauricio Macri, nuevo presidente de la República Argentina, subió al escenario con lágrimas en los ojos, observando a todos los militantes.

Argentina amaneció con un clima de incertidumbre. El calor, aquel que tanto tardó en llegar al país este año, comenzaba a sentirse desde las primeras horas de la mañana. Buenos Aires, centro político y económico de la nación, despertó con un sol radiante y un cielo despejado para llamar, por primera vez en su historia, a las urnas a todos los ciudadanos para el balotaje entre Daniel Scioli y Mauricio Macri.

El panorama político para estas elecciones presidenciales estaba repartido entre Mauricio Macri, representante de Cambiemos,  y Daniel Scioli del Frente Para la Victoria (FPV). El oficialismo, representado por Scioli, venía golpeado por el ajustado resultado de las pasadas elecciones del 25 de octubre donde el FpV sacó escasos puntos de ventaja sobre su perseguidor Macri.

Por otro lado, el primer balotaje en la historia del país dejó mejor parado al líder de Cambiemos, quien se puso el traje de opositor y atacó a Scioli por sus 8 años de gestión en la Provincia de Buenos Aires.

En la previa de la jornada, los números no eran favorables para un FpV que lideró a la nación sudamericana durante 12 años y que tiene a Cristina Fernández de Kirchner como la principal exponente del movimiento.

Durante el día, la votación se llevó a cabo con total normalidad en todo el territorio argentino. Lejos quedaron los problemas de la quema de urnas en la provincia de Tucumán o las acusaciones de fraude electoral en Santa Fe.

Promediando la tarde y luego de sufragar, cada uno de los candidatos se refugió en sus respectivos búnker para hablar con sus allegados y esperar los resultados definitivos.

Nuevamente, Costa Salguero fue el lugar elegido por Cambiemos para concentrar a sus referentes políticos y esperar los primeros datos oficiales. De un lado, una larga avenida arbolada que lleva al aeropuerto de cabotaje Jorge Newbery, del otro el inmenso Río de la Plata que separa las tierras de Argentina y Uruguay. En el medio, una franja de tierra diseñada para eventos especiales que durante la noche del domingo se tiñó de los típicos globos que distinguen al partido de Macri.

Ahora con una mayor expectación y confianza en el triunfo, las mismas personas que ingresaron hace un mes al predio repetían su ritual, esperanzados de que su líder político pudiera proclamarse como el nuevo presidente del país. Adentro, el rock argentino retumbaba por las paredes mientras los globos celestes y blancos colgaban del techo esperando a desprenderse. Periodistas, militantes, representantes del partido y simples simpatizantes caminaban de un lado al otro desgastando el piso blanco de la entrada.

Esta vez, los primeros resultados salieron a la luz promediando las 17:30 (hora local). Como el silencio de la calma que antecede al huracán, las personas aguardaron durante unos segundos los datos oficiales. De repente, un primer grito ahogado se escuchó desde uno de los rincones del establecimiento y luego, como si de una avalancha se tratase, el eco de las voces se escucharon al unísono en todo el recinto.

Saltos, corridas, abrazos, lágrimas… emociones encontradas tuvieron su momento en Costa Salguero en el momento en que la televisión reflejó un primer resultado a favor de Mauricio Macri con el 54 % de votos. A lo largo de las horas, la brecha se reduciría hasta los 3 puntos y medio de diferencia entre el líder de Cambiemos y Scioli.

Promediadas las 19:30 (hora local), el representante del FpV dio su discurso de derrota y dijo: "Se ha elegido al nuevo presidente, ingeniero Mauricio Macri, a quien llamé deseándole éxitos por el futuro del país".

Rápidamente, todas las cámaras apuntaron hacia Costa Salguero donde, luego del discurso de Gabriela Michetti, apareció envuelto en una lluvia de papeles el flamante presidente de Argentina.

“Qué difícil tanta emoción, tanta alegría, tanta esperanza. Estamos llenos de todo eso. Desborados. No sé cómo decirles cómo me estoy sintiendo. Quiero agradecerles. Simplemente gracias, gracias, gracias", remarcó Macri y continuó: “Sé que muchos que nos miran por TV se fueron a dormir pensando si era verdad que con nuestros votos íbamos a cambiar la historia y lo hicimos. Le pido a Dios que me ilumine para ayudar a cada argentino de encontrar su forma de progresar y de ser feliz. Yo estoy acá porque ustedes me llevaron hasta este lugar".

Con algunas de estas palabras el representante de Cambiemos cerró una noche impensada hace sólo seis meses atrás cuando las elecciones PASO (primarias, abiertas, obligatorias y simultáneas) asomaban en el horizonte.

Quedará en Macri poder reacomodar su gabinete del cual aún mucho no se sabe para comenzar una nueva etapa en la política argentina. Sin dudas, la crónica de un resultado no anunciado.

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