La estatal planta cárnica Los Cocos, perteneciente a la empresa pecuaria El Tablón, de Cienfuegos, y en funcionamiento hace un año, tiene destinadas todas sus producciones al mercado nacional que opera exclusivamente en moneda libremente convertible, y al que solo tienen acceso los cubanos que poseen dólares.
Cuba produce carne con éxito... para vender en dólares
Según publicó la oficial Agencia Cubana de Noticias (ACN), ahora la entidad aportará volúmenes de carne para la comercialización en la red de hoteles, en las tiendas de las corporaciones, en la Zona de Desarrollo del Mariel y para la venta online.
Javier Alejandro Feijoo Caraballo, especialista en marketing y desarrollo de la empresa, dijo a la ACN que en 2021 tienen un plan de producción de 450 toneladas de carne en pie, que permitirá generar 135 toneladas de carne limpia con destino a los establecimientos ya citados.
La instalación posee una losa sanitaria para el sacrificio de los animales y todas las áreas están acondicionadas con las medidas higiénicas para el proceso de la carne, el empaquetado, etiquetado y congelado, para que los clientes reciban sus productos en óptimas condiciones, según Feijoo Caraballo.
Los ingresos, añadió, se destinarán a mejoras en la empresa y en la propia planta cárnica, que necesita ampliar su capacidad de congelación.
También explicó que se utilizan todas las partes de las reses: filetes, bolas, cañadas, y además elaboran picadillo y tasajo.
En pleno desabastecimiento de alimentos en Cuba, el ministro de la Industria Alimentaria, Santiago Sobrino, la semana pasada también hizo alarde de los frutos de las fábricas estatales.
"Empresa mixta productora y comercializadora de cárnicos y conformados, @BRAVOSA19, estabiliza sus producciones e incrementa su nivel de ofertas para el mercado nacional, como resultado de la correcta implementación de las directivas correspondientes a la #TareaOrdenamiento", escribió en su cuenta en Twitter.
Sobrino compartió en sus redes sociales fotos de la empresa donde se elabora picadillo, hamburguesas y embutidos.
Sin embargo, los cubanos se quejan de la escasez de proteínas que padecen. En las tiendas regulares la oferta cárnica se reduce a pollo, salchichas y picadillo, y cuando abastecen de estos productos las colas son multitudinarias.
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