MIAMI. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ejerce su cargo no como si tuviera sus días contados en el interinato, que comenzó el 5 de enero de acuerdo con sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, muy por el contrario, actúa como la jefa del poder que concluirá mandato al término del periodo constitucional en 2031.
¿Delcy Rodríguez está en plena campaña electoral?
Delcy Rodríguez, presidenta encargada, apuesta a que sus acciones no populistas, la ayuden a ganar simpatizantes para su eventual candidatura presidencial
La semana pasada realizó su primera gira internacional a la isla de Granada donde fue recibida con honores por el primer ministro. La visita de acuerdo con la información oficial fue para fortalecer los lazos y la cooperación en diferentes ámbitos, entre otros el energético.
Su actuación es propia de quien está en campaña electoral. Reuniones por aquí y por allá, así como celebración de actos en los cuales hace un rosario de ofrecimientos.
Esos son quizá los signos más evidentes, pero en el fondo subyacen los intereses que comparte con su hermano, Jorge Rodríguez, jefe del Parlamento venezolano.
Es así como el “Rodrigato” ajusta sus piezas para permanecer en el poder, si los dejan más allá de 2031.
La arquitectura diseñada
Para Noel Gómez Herrera, (La Razón), la permanencia de Delcy Rodríguez en el poder no es un accidente. “Es una arquitectura política cuidadosamente diseñada. Bajo la figura inexistente en la Constitución de ‘ausencia forzosa’, el Tribunal Supremo de Justicia ha creado un limbo legal que evita declarar la falta absoluta de Nicolás Maduro y, por tanto, bloquea el gatillo constitucional que obligaría a convocar elecciones”.
Destacó que, desde el entorno del poder, encabezado por Jorge Rodríguez, el mayor de los hermanos Rodríguez Gómez, se ha advertido que no habrá elecciones en el corto plazo, condicionando cualquier proceso a una supuesta “estabilidad nacional”.
Gómez Herrera develó que en los círculos políticos y analíticos comienza a tomar forma una hipótesis inquietante: Extender el mandato de facto hasta completar el período presidencial sin elecciones.
Advierte que: “Lo que se perfila no es una simple maniobra coyuntural. Es algo más profundo: Un modelo para gobernar sin elecciones mientras se simula legalidad. Si este esquema se consolida, Venezuela entraría en una nueva fase, sin ruptura formal del orden constitucional, sin elecciones obligatorias y sin alternancia. Aunque el reloj constitucional corre, pero el poder decidió detenerlo”.
La culpa es del gobierno anterior
El pasado 8 de abril, Delcy Rodríguez se dirigió a la nación venezolana, se puede decir que fue su primera alocución formal en plan de presidenta. Y, más que una rendición de cuentas por los 100 primeros días de su gobierno, pareció un plan de gobierno de esos que se ofrecen en campaña electoral.
Había expectativa sobre todo de la masa laboral y de pensionados que esperan desde hace más de cuatro años un aumento de salario que está anclado a Bs 130 mensuales, que a la tasa de cambio es aproximadamente 0, dólares.
Gran decepción no hubo aumento, sino el anuncio que el incremento se anunciará el 1° de mayo, Día del Trabajador en Venezuela. Sin embargo, consciente del desánimo que causaría, habló en tono de estadista y explicó los desafíos por venir y de las culpas del gobierno anterior (Nicolás Maduro).
Reconoció que lo que se hizo fue un desastre y pidió “corregir los errores propios del pasado y no repetirlos”, como, por ejemplo, financiar aumentos salariales sin soporte (dinero inorgánico emitido por el Banco Central).
Renglón seguido habló de un incremento salarial “responsable y con financiamiento real”. Reconoció que el actual sistema de pensiones -con alrededor de 6.500.000 pensionados vs. 3.000.000 millones de trabajadores activos- no es sostenible. Llamó a repensar la protección social.
El economista Jesús Cacique, citado en Efecto Cocuyo, afirmó: Delcy Rodríguez le cargó la culpa a Maduro. De 57 aumentos salariales que ha hecho el chavismo, 34 los hizo Maduro, sin soporte, sin aumentar la productividad y el resultado fue hiperinflación, depreciación económica, golpeando mucho a los trabajadores, profesores, maestros, pensionados”.
La presidenta encargada anunció la instalación de una comisión de diálogo nacional con participación del Estado, sector privado, trabajadores y pensionados para tratar lo relativo al aumento de sueldos.
También se refirió a un fondo para evaluar los activos estratégicos del Estado (excluyendo hidrocarburos), con participación de privados y poder popular. Reiteró que no habrá privatización de Pdvsa.
Una vez más, prometió que una vez desbloqueados recursos en el exterior, producto de las sanciones, se destinarán a impulsar la producción de hidrocarburos y minería para generar ingresos que vayan directamente a salarios, trabajadores e infraestructura (electricidad, agua, vialidad, escuelas y hospitales).
Piensa en la candidatura
“Queda muy claro definitivamente Delcy Rodríguez está pensando, si no es que ha tomado ya la decisión, de ser candidata a la presidencia. Apuesta a que sus acciones no populistas empujen su popularidad, que se perciba que su gobierno está tratando de subsanar los errores económicos y de otro tipo que nos dejan el chavismo y el madurismo”, apuntó la politológa María Alexandra Semprún, citada por Efecto Cocuyo.
Que tenga éxito, agrega, pasa porque logre diferenciarse del madurismo y de lograr importantes avances sociales en los próximos meses, con el incremento de la renta petrolera a su favor.
Pese a ello, la politóloga considera que las posibilidades de que la gobernante interina gane unas elecciones limpias en Venezuela son muy bajas, aunque sí puede dejar las bases para que el chavismo siga presente como oposición a un nuevo gobierno.
Plan 2030
Diversos analistas sostienen que el “Rodrigato” no dejará el poder y así lo refleja La Razón. En parte de su análisis describe el plan 2030.
Diversos analistas políticos consideran que el país está ante una dictadura sofisticada y de nuevo tipo, sin ruptura visible con el “madurismo”, sin junta militar, sin cierre formal del sistema, que funciona dentro de una Constitución vaciada, con tribunales activos, con parlamento en funciones, con discurso legalista, pero sin el elemento esencial de toda democracia: la posibilidad real de elegir y cambiar.
El plan al descubierto
En la primera quincena de marzo, Eduardo Gamarra, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Internacional de la Florida, expuso en entrevista a Diario Las Américas que Donald Trump, presidente de EEUU, al trabajar con Delcy Rodríguez, los próximos cuatro años de alguna manera la apoya no solo en el proceso de reconstrucción, sino que le da el visto bueno para que continúe haciendo campaña electoral.
“Lo que veo desde afuera es que Delcy Rodríguez está en plena campaña electoral. Cumplir con lo ordenado por EEUU son logros que van a recaer sobre ella”, afirmo.
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FUENTE: Con información de La Razón, Efecto Cocuyo y DLA
