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Arrestos

Detenidos 12 policías de México por muerte de 19 personas

13 de las 19 personas serían originarias de Guatemala y fueron halladas incineradas en el poblado de Santa Anita en México
Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

Una docena de policías estatales en México fueron arrestados por su presunta participación en el asesinato de 19 personas, entre ellas varios migrantes guatemaltecos, cuyos cuerpos aparecieron baleados y calcinados cerca de la frontera con Estados Unidos a fines de enero, anunciaron las autoridades.

Los 12 agentes enfrentan cargos de homicidio, abuso de autoridad y falso testimonio, explicó el fiscal general del estado de Tamaulipas, Irving Barrios Mojica, el martes por la noche.

El suceso revivió la masacre de 72 migrantes en 2010 cerca de la localidad de San Fernando también en el estado de Tamaulipas, que está plagado de grupos del crimen organizado. Aquellas muertes fueron perpetradas por un cártel del narcotráfico.

En este caso se presume que los crímenes podrían haber sido cometidos por policías, entre los que había agentes de un grupo de operaciones especiales, agregó Barrios.

El fiscal no explicó cuál fue el móvil del crimen pero en México policías locales y estatales corruptos están a menudo a sueldo de los cárteles. Estas bandas del crimen organizado suelen cobrar a los traficantes de migrantes por cruzar sus territorios y secuestran o matan al grupo que no haya pagado o a quienes optaron por cruzar con organizaciones rivales.

Los cuerpos fueron hallados en una camioneta calcinada en Camargo, al otro lado del río Bravo frente a Texas, en una zona marcada durante años por las sangrientas guerras territoriales entre los restos del cártel del Golfo y el antiguo cártel de Los Zetas. En el lugar se localizó otro vehículo también quemado pero sin cadáveres y con placas del vecino estado de Nuevo León.

Por el momento sólo cuatro de los cuerpos han sido identificados pero continúan las pruebas genéticas. El gobierno de Guatemala indicó que trabaja de forma coordinada para que se esclarezca un hecho “tan condenable” y “horrendo”.

Dos de los identificados eran migrantes guatemaltecos y otras dos personas eran mexicanos aparentemente vinculados al tráfico de migrantes.

Barrios dijo que uno de los mexicanos había reclamado en diciembre la camioneta con placas de Nuevo León que el Instituto Nacional de Migración había asegurado después de una redada en la que se detuvo a 66 migrantes que se dirigían a Estados Unidos de forma irregular.

Por este motivo la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, dijo el miércoles durante una conferencia que habían sido cesados agentes de migración vinculados al caso, aunque no dio detalles de cuántos son.

La número dos del gobierno federal indicó que se los separó de su puesto por “conductas irregulares” pero que, además, se había dado vista al Ministerio Público.

“Estas violaciones a los derechos de los migrantes son absolutamente inaceptables y cualquier denuncia que tengamos en relación de algún personal de migración o de los policías o de cualquier otra instancia de gobierno que viole derechos humanos tenemos que... proceder en consecuencia, no para deslindar responsabilidades, para imputar conductas irregulares y probablemente constitutivas de delito a todos estos funcionarios”, dijo la secretaria.

De los 19 cuerpos, 16 eran de hombres, uno era de una mujer y los otros dos estaban tan consumidos por el fuego que no se pudo determinar su género.

Los resultados forenses confirmaron los temores de las familias de una comunidad indígena rural de Guatemala que dijeron haber perdido contacto con 13 migrantes cuando se dirigían hacia Estados Unidos.

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Ricardo García y su hija Ángela, sentados junto a un altar adornado con fotografías de su hija mayor, Santa García, en su casa en Comitancillo, Guatemala, el 27 de enero de 2021. García cree que el cuerpo de Santa es uno de los cadáveres calcinados hallados en un estado del norte de México.

El vehículo con los cuerpos tenía 113 disparos, pero las autoridades estaban confundidas por el hecho de que apenas se hallaron casquillos de bala en el lugar. Esto llevó inicialmente a los investigadores a especular que el tiroteo podría haber ocurrido en otra parte y que la camioneta fue llevada al lugar, donde se le prendió fuego.

Pero Barrios dijo que los sospechosos sabían que los restos podrían delatarlos, así que probablemente los recogieron.

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FUENTE: AP

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