CARACAS - El régimen chavista anunció este lunes el inicio de trabajos de remodelación en El Helicoide, la cárcel ubicada en Caracas señalada durante años por organizaciones de derechos humanos como uno de los principales centros de detención y tortura del aparato represivo venezolano.
El régimen chavista inicia trabajos en El Helicoide, la temida cárcel de Caracas
Defensores de derechos humanos desmienten el cierre del centro de torturas y exigen su conversión en museo de la memoria
La estructura, sede histórica de los organismos de inteligencia, sería transformada —según el discurso chavista— en un “centro social, deportivo, cultural y comercial”, pese a denuncias de que aún alberga presos políticos.
El anuncio fue difundido a través de un video publicado en redes sociales por el Ministerio de Comunicación, en el que se afirma que la reconversión del recinto fue ordenada por Delcy Rodríguez, cabecilla del régimen chavista y gobernante encargada del país. En la pieza audiovisual, el ministro de Obras Públicas, Juan José Ramírez, aseguró que el proyecto fue aprobado tras una supuesta consulta con comunidades cercanas y funcionarios policiales.
“Nos comprometemos a cumplir la palabra empeñada de nuestra presidenta”, declaró el funcionario, sin ofrecer detalles técnicos, plazos ni garantías sobre el destino de las personas que aún permanecen detenidas en el lugar.
"Centro de represión"
Las afirmaciones oficiales fueron desmentidas de inmediato por la ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos, que aseguró en rueda de prensa que El Helicoide continúa operando como centro de detención.
Andreína Baduel, integrante de la organización, sostuvo que es falso que el recinto esté siendo desocupado y rechazó cualquier intento de “lavado simbólico” de un espacio asociado a violaciones sistemáticas de derechos humanos.
Baduel afirmó que un lugar marcado por “tanto dolor y tanta tortura” no puede convertirse en un espacio recreativo y adelantó que las organizaciones de víctimas insistirán en que El Helicoide sea transformado en un museo de la memoria, como testimonio de prácticas que —dijo— no deben repetirse jamás en Venezuela.
El anuncio oficial se produce en un contexto político sensible. El pasado 30 de enero, Rodríguez propuso públicamente la reconversión del recinto, en paralelo a la promoción de una ley de amnistía para presos políticos detenidos desde 1999 hasta la actualidad, aprobada recientemente por un Parlamento controlado por el chavismo. Sin embargo, organizaciones defensoras de derechos humanos advierten que la norma excluye a cientos de detenidos.
La medida también fue planteada semanas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hiciera referencia al cierre de una “cámara de torturas” en Caracas, en medio de contactos exploratorios con el régimen venezolano.
"Proyecto comercial"
Construido en la década de 1950 como un ambicioso proyecto comercial, El Helicoide terminó convertido en sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y de la Policía Nacional Bolivariana. La instalación ha sido documentada por la Misión Internacional Independiente de la ONU para Venezuela como escenario de torturas, tratos crueles y detenciones arbitrarias, señalamientos que el régimen chavista ha negado de forma sistemática.
De acuerdo con la ONG Foro Penal, más de 600 personas continúan detenidas por motivos políticos en el país, mientras al menos 400 podrían quedar excluidas de la reciente amnistía. El régimen, por su parte, insiste en negar la existencia de presos políticos, una versión rechazada por la oposición y por organismos nacionales e internacionales de derechos humanos.
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FUENTE: Con información de EFE
