Lis Cuesta, esposa del designado gobernante cubano Miguel Díaz-Canel, aseguró este jueves que el taller de gastronomía cubana inaugurado en el Hotel Packard, en la capital de la isla, busca promover los sabores y los ingredientes de la cocina local.
Inauguran "Cuba Sabe", evento gastronómico organizado por la "primera dama" del régimen
Las declaraciones de la “primera dama”, una figura que no existe oficialmente en la nación caribeña, se produjeron durante la apertura de “Cuba Sabe”, un festival gastronómico al que han acudido chefs de todo el mundo, según reporta AP.
“No sólo es un encuentro de culinaria o gastronomía, sino que constituye un verdadero maridaje de su cocina y su cultura, de sus sabores e ingredientes locales, de sus platos típicos y los nuevos”, dijo Cuesta durante la inauguración en uno de los salones del hotel cinco estrellas, administrado por la cadena española Iberostar, cuyos estándares quedan fuera del alcance del bolsillo de la inmensa mayoría de los cubanos.
El propio Díaz-Canel estuvo en la inauguración, junto al recién nombrado primer ministro, Manuel Marrero; el ministro de Cultura, Alpidio Alonso, y el secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta.
De acuerdo con AP, el taller busca promover la gastronomía local enfocada en el sector del turismo y frente al desafío que significa alimentar a la población en medio de una profunda crisis de desabastecimiento, cuyas consecuencias sufren a diario los cubanos que no perciben salarios en divisas o no tienen familiares en el extranjero que les envíen remesas, que son mayoría en la isla.
El presidente de la Asociación Culinaria de Cuba, Eddy Fernández, calificó de “meritorio” lo que logra la familia cubana “para alimentar a los hijos a partir de los recursos con que contamos” y ratificó que “el cubano, ante los grandes retos, se ha crecido buscando alternativas”, indica la agencia de noticias.
Una parte de ese “talento” se muestra en “Cuba Sabe”, que comenzó este jueves con el objetivo, entre otros, de presentar producciones nacionales de quesos y embutidos, asumidas por microempresas –una modalidad de emprendimiento privado que la isla siempre negó y ahora estimula y controla para evitar lo que califica como acumulación de riquezas– y alternativas para la preparación del chocolate y el uso del café.
De acuerdo con la agencia de noticias, el foro incluye también debates sobre la importancia del casabe, un alimento de los pueblos originarios de Cuba elaborado a partir de yuca, una planta muy común en la región del Caribe.
Imágenes del encuentro gastronómico dejan ver, sin embargo, una variedad de alimentos y productos que sería muy difícil encontrar en la mayoría de los hogares de la isla, y con los que se busca mostrar la riqueza culinaria local.
El Hotel Packard, sede de “Cuba Sabe”, está en la lista negra de los centros turísticos de la isla sancionados por el gobierno de Donald Trump como parte de la política estadounidense que condena el régimen de la isla y el apoyo y sostén de la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela.
Las medidas de EEUU, que buscan reducir al máximo la entrada de dólares a las arcas gubernamentales de la mayor de Las Antillas, están impactando en el abasto de alimentos tanto para satisfacer al sector del turismo, que debe comprar muchos insumos para sus huéspedes en el extranjero, como para la población en general.
Según AP, Cuba gasta unos 2.000 millones de dólares en alimentos, una parte de ellos destinados a la insuficiente canasta básica que se entrega mensualmente a cada ciudadano con productos normados como arroz, aceite, huevos, pollo y azúcar.
El encuentro inaugurado este jueves, cuyo comité organizador encabeza la “primera dama”, impactará poco en la mesa de los cubanos, pero acercará las miradas foráneas a la tradición y las costumbres del arte culinario local que ha sobrevivido a una crisis económica que no muestra señales de desaparecer en el futuro cercano.
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FUENTE: Con información de AP
