MIAMI.- Organizado por el Instituto Interamericano por la Democracia sesionó hoy en el Museo de Coral Gables el foro "Terrorismo de estado y presos políticos en Cuba y Latinoamérica" con la presencia de reconocidas personalidades políticas y analistas.
Las dictaduras del siglo XXI ¿Aplican el terrorismo de Estado o son Estados terroristas?
En la actividad estará presente el Presidente del Interamerican Institute for Democracy, Tomás Regalado, además de la representación de Prisoners Defenders
Javier Larrondo, presidente de la organización Prisoner Defenders, sostuvo que “el régimen cubano, da la fatal casualidad o causalidad, de que esta en las raíces de todos los males del hemisferio”.
Citando datos recientes, recopilados por una exhaustiva documentación “más de 11 mil personas en Cuba se encuentran condenadas por delitos predelictivos, solo por la observación de conductas contrarias a la ideología socialista. En las cáceles de Cuba hay más de 90 mil presos. 37,500 están condenados a trabajo forzados. Esto representa el hacinamiento más grande de presos per cápita solo superados por El Salvador en su lucha contra el narco y el crimen organizado”.
Larrondo hizo referencia a los eventos del 11 y 12 de julio de 2021. El sentido y significado de las manifestaciones pacificas y el proceder represivo de la dictadura con la orden de combate dada por el sucesor designado Miguel Díaz-Canel, para masacrar a su propia gente y subrayó que: “1,066 personas con condenas relacionadas injustamente. Más de 200 han sido acusados por sedición con condenas de más de 10 años solo por el hecho de pedir libertad. Ahora las prisiones de Cuba albergan a individuos sin militancia o afiliación a organizaciones opositoras o disidentes”.
En cuanto a la represión: “El régimen es capaz de mostrar su verdadero rostro cuando es necesario y lo hace cada vez que su supervivencia peligra” y se sostiene sobre cuatro pilares fundamentales:
- Una falsaria superioridad ideológica construida sobre la base de una narrativa dolorosamente efectiva. Este quizás es el máximo poder pues el catalizador de su influencia. Esta falsa narrativa la ha exportado al continente.
- Las relaciones internacionales basada en favores políticos. Al ladrón y al sinvergüenza les encanta la incondicionalidad y países gobernados por esta lacra abundan.
- Los ingresos ilegales son imprescindibles para mantener un régimen improductivo. Abarcan desde las misiones medicas hasta la participación en los correderos de drogas y el entrenamiento de guerrillas.
- El poderío represivo militar. El que menos deben usar para mantenerse en el poder que deben mantener fuertes para desplegarlos como lo hicieron durante el 11J.
Larrondo continuó su intervención afirmando que “lo más peligroso del régimen castrista es el terror sistemático tras férreos mecanismos de control” e insistió en “la necesidad de construir una narrativa solida que desbarate a la falsaria. Una mala hipótesis conlleva a una solución equivocada. Si no ganamos la narrativa no podemos combatir a los otros pilares. La narrativa de la unidad es crítica. Nadie va a unirse a un exilio dividido. ¿Qué alternativa tenemos si contamos con una oposición fracturada? La primera batalla es la de la narrativa. En este punto es vital apoyar los mensajes para presenciar la caída de la narrativa de los sátrapas”. Para que Larrondo concluyera luego con un mensaje de Patria y Vida su mensaje.
Beatriz Rangel, como moderadora del Panel número uno, dedicado a abordar la problemática del terrorismo de Estado, subrayó la triste preponderancia de este proceder en el hemisferio y sus vínculos con el crimen organizado trasnacional y el denominado socialismo del siglo XXI.
El doctor Ricardo Israel, chileno, recalcó que el terrorismo de Estado reprime y hostiga a la población de manera sistemática. En el escenario del castrochavismo lo hacen sin garantías legales, en procesos extrajudiciales de corte dictatorial. El terrorismo de estado utiliza todos los recursos para amedrentar a sus propios ciudadanos. Lamentamos la demora que ha habido en cuestionar estas prácticas ilegitimas”.
Entretanto el empresario argentino Roberto Spangaro dijo “En Argentina tuvimos una forma peculiar de terrorismo de estado bajo los ropajes del Kirchnerismo”, repesto a la penetración de las corrientes ideológicas del comunismo cubano Spangaro recalcó que “hay escuelas en Argentina que veneran al falso héroe Ernesto Che Guevara y se cuelgan de esa narrativa”. De igual manera reconoció el movimiento en torno a la figura del presidente Javier Milei y concluyó con un “Viva la libertad Carajo”
Iliana Lavastida, directora de DIARIO LAS AMÉRICAS: “El terrorismo de Estado viola las propias leyes de un país. En cuba impera hace 65 años una dictadura totalitaria, donde no se respetan las libertades fundamentales”.
La también periodista instó a ceñirse a los hechos y eventos concretos, poniéndole nombre las víctimas de distintas modalidades de Terrorismo de Estado. Citó los casos de Marta Beatriz Roque cabello, la única mujer condenada en el grupo de los 75 en la primavera negra, cuando un represor la atacó físicamente en su propia casa provocándole una lesión de por vida; el Doctor Oscar Elías Bicet especialista en medicina interna, que se encuentra bajo una medida maquiavélica de licencia extrapenal que le otorga a los mecanismo represivos la autoridad de detenerlo y encarcelarlo sin previo aviso o razón; de Rolando Rodríguez Lobaina, periodista independiente y fundador de Palenque Visión que sufre el decomiso de útiles de trabajo, que le desconectan la electricidad y la conectividad.
Lavastida puso sobre la mesa el proceder de los represores en los procesos contra Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Castillo. Además, alertó sobre los agentes de influencia reclutados por la dictadura cubana que tratan de crear estados de opinión. Y definió que los arrestos y juicios sumarios también son terrorismo de estado, así como la incitación a la confrontación civil, el sometimiento de 11 millones de personas, el éxodo masivo, la utilización de personal calificado como fuerza de trabajo esclavo.
La directora de DIARIO LAS AMERICAS exhortó a seguir la noticia, y denunció la complicidad de algunos con la dictadura comunista de La Habana.
El vicealmirante venezolano Mario Iván Carratú Molina, perseguido por el régimen de Nicolás Maduro, hizo énfasis en que “Venezuela se ha transformado en el principal estado de amenaza regional” y analizó las repercusiones contra la democracia el 3 de febrero de 1992.
Guido Áñez, abogado yperseguido político del gobierno de Evo Morales, lanzó una interrogante: ¿Es terrorismo de Estado o son estados terroristas? Referente a las dictaduras del siglo XXI. “El estado terrorista tiene una modalidad terrorista institucionalizada. Las leyes de control en el régimen cubano han sido calcadas por el código penal boliviano.” E insistió que al producir miedo y terror, al no cultivar los valores democrático de libertad y de justicia, las sociedad se degeneran
Luis Galeano, periodista nicarsaguense, estableció una lista de los modos de operar del régimen de Daniel Ortega en Nicaragua dentro de la cual situó la violencia, la persecución, los arrestos y el destierro forzoso. “Hoy la situación de los derechos humanos en Nicaragua no se ha compuesto se ha agravado”
Juan Antonio Blanco, miembro de la organizacion Cuba Siglo 21, se refirió al hambre o en las políticas que la provocan como una violencia estructurada y expuso el caso del preso político cubano Juan Enrique Pérez, condenado a ocho años por portar un cartel como protesta en Cuba, del cual leyó un poema enviado desde prisión: “Dicen que los muertos hablan porque vivo soy recuerdo”.
"Una celda es la garganta de una horrible bestia hambrienta. Nada hay más perverso que una cárcel, a veces ni la muerta misma", con estas palabras, Ramón Saúl Sánchez del movimiento Democracia comenzó el debate y la exposición sobre la situación de los presos políticos en los regímenes totalitarios o autoritarios de la región.
En el debate participaron Hugo Acha de la Fundación DDHH Cuba, Munira Muñoz, Venezuela, Eva Sara Landau, Bolivia, Irlanda Jerez de Nicaragua.
El consenso fue la necesidad de aglutinar fuerzas para denunciar y encontrar los caminos o estrategias para su liberación.
En las palabras de clausura Carlos Sánchez Berzaín dijo que los presos políticos en sí mismo son una consecuencia del terrorismo de estado y recalcó que el Instituto Interamericano por la Democracia promueve foros sobre el tema de los presos políticos que “son una aberración en pleno siglo 21 contra la dignidad humana.
Transmisión en vivo:
NULL
FUENTE: REDACCIÓN
