"¡Estas son las mañanitas que cantaba el Rey David!", año tras año los mexicanos entonan cada 12 de diciembre sus mejores notas para cantarle a la reina Morena. Ya se conmemoran 493 años de la primera aparición de la Virgen de Guadalupe, la advocación mariana más grande de América Latina.
México se viste de fiesta para celebrar el Día de la Virgen de Guadalupe
Quienes profesan la fe no escatiman en asegurar las bendiciones y milagros cumplidos por la "Morenita del Tepeyac”
Virgen de Guadalupe apareció por primera vez en el Cerro del Tepeyac. Es por ello que miles de mexicanos se agolpan Basílica de Guadalupe para agradecerle a la “Morenita del Tepeyac” todas las bendiciones que les ha otorgado a lo largo de los años.
Quienes profesan la fe no escatiman en asegurar las bendiciones y milagros cumplidos. La feligresía se empezó a reunir desde la tarde del 11 de diciembre, dicen que no quieren perderse un minuto del gran día.
La patrona de México y de las Américas, es la protectora de millones de personas que veneran su imagen cargada de simbolismo y riqueza cultural.
Su manto representa la pureza, la compasión y la intercesión divina. A lo largo de los siglos, fue un referente de identidad y espiritualidad para innumerables familias que buscan su guía y amparo en su día a día.
Por ello, su oración protectora de niños ha cobrado fuerzas con el paso de los siglos. Los fieles confían a ciegas en el poder protector de la Virgen Morena para cubrir con su manto a cada niño en medio de la adversidad.
Oración a Nuestra Santa Maria de Guadalupe
Virgen Santísima de Guadalupe, Reina de los Ángeles y Madre de las Américas. Acudimos a ti hoy como tus amados hijos. Te pedimos que intercedas por nosotros con tu Hijo, como lo hiciste en las bodas de Caná.
Ruega por nosotros, Madre amorosa, y obtén para nuestra Nación, nuestro mundo, y para todas nuestras familias y seres queridos, la protección de tus santos ángeles, para que podamos salvarnos de lo peor de esta enfermedad.
Para aquellos que ya están afectados, te pedimos que les concedas la gracia de la sanación y la liberación. Escucha los gritos de aquellos que son vulnerables y temerosos, seca sus lágrimas y ayúdalos a confiar.
En este tiempo de dificultad y prueba, enséñanos a todos en la Iglesia a amarnos los unos a los otros y a ser pacientes y amables. Ayúdanos a llevar la paz de Jesús a nuestra tierra y a nuestros corazones.
Acudimos a ti con confianza, sabiendo que realmente eres nuestra madre compasiva, la salud de los enfermos y la causa de nuestra alegría. Refúgianos bajo el manto de tu protección, mantennos en el abrazo de tus brazos, ayúdanos a conocer siempre el amor de tu Hijo, Jesús. Amén.
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FUENTE: REDACCIÓN
