SANTO DOMINGO.- Nicaragua cerró el miércoles su embajada en República Dominicana, en medio del conflicto diplomático entre ambos países tras el anuncio del presidente nicaragüense Daniel Ortega de una reforma que impide la participación de opositores en las elecciones.
Nicaragua cierra embajada en República Dominicana tras retirada de diplomáticos, siguen relaciones
La decisión del régimen de Ortega pone en su nivel más bajo las relaciones entre ambos países. República Dominica mantiene abierta su misión en Managua
El cierre de la misión diplomática no significa una ruptura diplomática, sin embargo, si tensa las relaciones entre ambos países que mantienen desde hace más de siete décadas. República Dominica mantiene abierta su delegación en Managua, pero sin embajador al frente.
“El Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana toma nota de la decisión del gobierno de la República de Nicaragua de cerrar su embajada en Santo Domingo”, dijo la cancillería dominicana en un comunicado.
El 23 de julio el gobierno dominicano llamó a consultas a su embajadora en Managua y desde entonces la legión diplomática quedó bajo la responsabilidad de un encargado de negocios. Lo mismo sucedió en la representación nicaragüense en Santo Domingo.
El cierre de la embajada ocurre unos días después de que la Asamblea de Nicaragua aprobara una reforma constitucional que prohíbe la participación de opositores en las elecciones.
Las diferencias entre los dos países se iniciaron con el anuncio del gobierno de Ortega en julio de esta reforma que amplía el mandato presidencial de seis a siete años y excluye de los comicios a los opositores.
La medida apunta a asegurar la sucesión presidencial en la familia del octogenario exguerrillero y su esposa y copresidenta, Rosario Murillo.
El gobierno del presidente dominicano, Luis Abinader, también se distanció del régimen de Cuba, al expulsar en agosto a nueve miembros de la embajada cubana y a su familia, sin dar a conocer los motivos del retiro.
Deterioro de las relaciones
Las relaciones comenzaron a deteriorarse cuando aumentaron las críticas internacionales al régimen de Ortega-Murillo. Desde 2018, República Dominicana ha respaldado resoluciones internacionales relacionadas con la violación de derechos humanos, ataques a las instituciones democráticas y procesos electorales no transparentes.
En julio pasado, el gobierno dominicano condenó las declaraciones de Ortega que daban cuenta de que las elecciones competitivas en Nicaragua se eliminaban y, además, sostuvo que ningún gobierno puede privar a su población del derecho de escoger a sus gobernantes.
La respuesta de Managua fue cuestionar al gobierno de Abinader y tras lo cual Santo Domingo llamó a consultas a su embajadora el 23 de julio y la misión quedó bajo el mando del encargado de negocios.
Siete semanas después, Nicaragua cierra su embajada en Santo Domingo.
Este movimiento coloca las relaciones entre ambos países en su nivel más bajo.
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FUENTE: Con información de AFP/Diario Libre
