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“Juan Guaidó Márquez ha resultado ser un político que se diferencia de muchos otros por el hecho de que no se monta realmente en tendencias, de lo que llamamos en inglés trending topics, para satisfacer las ansiedades de una audiencia que demanda inmediatez, porque en mucho sufre las calamidades del país”, resaltó en entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS, el abogado Orlando Viera Blanco, recién nombrado por Guaidó embajador de Venezuela en Canadá.

“Desde que asumió como presidente encargado, Guaidó ha ido superando una a una las situaciones y ha ido demostrando con su juventud una gran madurez política. Pero, lamentablemente, la velocidad con que uno puede solicitar o poner en práctica algunas medidas en la vida, la política y la realidad no es al ritmo de las calamidades y tragedias que atraviesa el país”, añadió el también analista político, que en los últimos días ha mantenido una intensa agenda para ofrecer respuestas a la comunidad venezolana residente en Canadá.

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Para Viera Blanco, un buen ejemplo de la madurez política de Guaidó es el hecho de que no se juramentó en el tiempo que toda una corriente, incluso de intelectuales muy avezados, pedían que lo hiciera en una situación que rayaba incluso en lo racional y lo visceral.

“Él tenía que esperar un momento apropiado para fijar una juramentación que el mundo la comprendiera y ese momento dependía de la movilización del país. Al tiempo de superar una primera ética que no era otra cosa que haber persuadido una detención y haber volcado un poco su propia historia y liderazgo. Una serie de movilizaciones vinieron y el momento apropiado se dio para que incluso EEUU le diera su reconocimiento como presidente interino. Luego vinieron otros eventos y así seguirán viniendo otros como la necesidad de que él hiciera una gira al exterior, se apersonara en la frontera, contrario a una prohibición ilegal de salida del país y además de que regresara cuando nadie tenía claro cuál iba a ser su agenda”.

¿Por eso no ha pedido la intervención militar?

-Ahora estamos viviendo un tercer o cuarto evento, la gente espera una intervención militar, pero eso no es así. Las intervenciones internacionales, de orden forzoso, son por dos motivos, una que es el casus belli o por lo llamado derecho a guerra; y otra es por intervenciones forzosas, no estrictamente militarista sino [por razones] humanitarias en razón de catástrofes nacionales o sociales, delitos de lessa humanidad, crímenes de guerra y otros motivos que reconocen los tratados internacionales. Él tiene que recorrer esta ruta, él está decretando ahorita un estado de alerta del que es responsable, donde se deja constancia de que fue lo que pasó con la energía eléctrica. Él está decretando el contenido hacia dónde tiene que ir este estado de alerta o alarma que no es otra cosa que solicitar una coalición internacional de auxilio humanitario que preste un socorro en el orden técnico y humanitario a Venezuela.

¿Qué pasa si eso no ocurre?

-Si esto no ocurre y el gobierno o ex gobierno de Maduro sigue ocasionando obstáculos, resistencia o impedimento para que esta coalición venga al país a colaborarnos, a arreglar la irresponsabilidad por la crisis energética, sumada a la crisis alimentaria, de medicinas y criminalidad, volvemos a la agenda; llamará entonces a las fuerzas armadas internas- que ya lo ha venido haciendo- como a una coalición humanitaria internacional para vigilar y garantizar una entrada humanitaria. Y así vamos avanzando en la construcción de un discurso y de un llamamiento internacional interno que vaya conforme a ciertos protocolos. Eso es lo que está haciendo y eso demuestra una gran madurez política, que hace las cosas sustentadas y responsablemente, sin anticiparse y sin garantizar previamente que una coalición internacional vaya a ser aceptada. Los embajadores y sus acreditados tenemos que ir por el mundo tratando de abonar el terreno para que esa coalición interna. En Venezuela por ejemplo se justificaría frente a la aplicación de un principio de responsabilidad para proteger. Estas no son cosas de coser y cantar, a pesar, lamentablemente, de sufrimiento de nuestro pueblo.

- ¿En cuánto tiempo estarían dadas las condiciones para hacer esa solicitud por el camino que estamos observando?

- El estado de devastación, el sufrimiento y el caos del país ya lo justifican. Sin duda alguna nosotros ya frente a la comunidad internacional justificamos cualquier tipo de elevación de tono en cuanto a una coalición internacional. Pero en cuanto a lo interno, el presidente interino tiene que seguir agotando, y lo está haciendo con rapidez, una serie de protocolos de movilización, protocolos legales de convocatorias, una serie de convocatorias preliminares que realmente evidencien que está haciendo las diligencias para evitar a toda costa una suerte de coalición que pueda traer no solamente enfrentamientos con fuerzas en el exterior que digan que no a esta versión sino que eviten un conflicto mayor. Los tiempos son los que cada día permitan ir agotando esta agenda interna y esta composición de elementos de protocolo que mencioné. En este momento un país que podría comenzar a ser vandalizado con horas sin energía eléctrica y niños muriendo en los hospitales, no le queda al presidente interino de cara a todos esos eventos, porque así funciona el orden público internacional, hacer un llamamiento de lo que se conoce como auxilio internacional humanitario y forzoso.

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