PDVSA paga para evitar batalla legal por acciones de Citgo
04 de mayo de 2018 - 16:05
La empresa petrolera, controlada por el estado venezolano, sufre una severa caída de la producción y presenta atrasos en el pago de los intereses de sus bonos.

@vsalmeron

CARACAS.- El gobierno venezolano autorizó a PDVSA, la empresa petrolera del Estado, a iniciar el pago de 100 millones de dólares por concepto de intereses a los inversionistas que tienen en sus portafolios los bonos de la compañía que vencen en 2020.

Fuentes financieras señalan que el dinero comenzó a fluir a finales de la semana pasada a pesar de que el país sufre una severa escasez de dólares que se traduce en desabastecimiento de productos básicos y una extensa lista de empresas paralizadas por la drástica caída de las importaciones de materia prima.

La causa de este pago, todo un privilegio para los inversionistas beneficiados, en momentos en que PDVSA y el Gobierno acumulan atrasos por 3 mil millones de dólares en la cancelación de intereses de otros bonos, obedece a la necesidad de proteger a Citgo Petroleum, la filial de PDVSA en Estados Unidos.

Los bonos de PDVSA que vencen en 2020 tienen como garantía 50,1% de las acciones de Citgo, por lo tanto, de no recibir el pago a tiempo los inversionistas estarían en capacidad de organizarse e iniciar una batalla legal para apropiarse de la mitad de Citgo.

Las estadísticas del Banco Central de Venezuela registran que entre el tercer trimestre de 2004 y el tercer trimestre de 2014 la deuda por la emisión de bonos de la República y de PDVSA, se triplicó hasta ubicarse en 67 mil 714 millones, magnitud que implica pagos anuales de capital e intereses que lucen inmanejables para la administración de Nicolás Maduro, el actual presidente.

Si bien con el desembolso que comenzó la semana pasada se protege a Citgo, los atrasos por el incumplimiento en el pago de los intereses de los otros bonos pueden dar pie a acciones legales en tribunales de Estados Unidos. Grupos de Inversionistas que tengan en sus portafolios bonos que representen al menos 25% del monto total de la emisión pueden solicitar la aceleración, es decir, exigir por adelantado el pago inmediato de toda la deuda. Si este evento se concreta quienes tienen otros bonos también pueden pedir la aceleración y entonces prácticamente habría que cancelar al instante todo lo adeudado.

Alejandro Grisanti, director de Ecoanalítica, afirma que “al principio los tenedores de bonos le dieron el beneficio de la duda al Gobierno, hubo una actitud de esperar y ver, pero esa posición ha cambiado y se están organizando para introducir demandas”.

“La capacidad de los fondos buitres, litigantes, de hacer daño es muy grande. En Argentina paralizaron cuentas por cobrar y pagar e incluso lograron detener el buque insignia de la armada. Ese litigio que duró casi 14 años y que terminaron ganando los fondos buitres es un camino que podría comenzar a recorrer Venezuela”, dice Alejandro Grisanti.

El arbitraje

A la lista de problemas de PDVSA se añade el fallo de la corte de arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (ICC por sus siglas en inglés) que la obliga a pagar 2.040 millones de dólares a ConocoPhillips por la expropiación en 2007 de inversiones que realizó en Venezuela en los proyectos de crudo pesado Hamaca y Petrozuata.

Importantes empresas extranjeras como Chevron y ENI aceptaron en 2007 el incremento de impuestos, regalías y la pérdida de la mayoría accionaria que tenían en distintos proyectos petroleros en Venezuela, pero ExxonMobil y ConocoPhillips optaron por acudir al arbitraje internacional e impulsar demandas que llegaron a congelar temporalmente activos de PDVSA.

Venezuela enfrenta más de veinte arbitrajes en diferentes tribunales tras la nacionalización de empresas que el expresidente Hugo Chávez impulsó a partir de 2007 a fin de aumentar el peso del Estado en distintas áreas de la economía como petróleo, alimentos y manufactura.

La producción

El petróleo provee 96 de cada 100 dólares que ingresan a Venezuela y el precio del barril registra un alza importante al punto de que la última semana de abril tocó los 75 dólares, el nivel más elevado en tres años.

No obstante, tras décadas de baja inversión y deficiencias en la gerencia la cantidad de barriles que diariamente extrae PDVSA registra un descenso histórico. La producción petrolera de Venezuela se ubica en tan solo 1,5 millones de barriles diarios, algo que limita fuertemente el beneficio a obtener por el alza de los precios del crudo.

“Entre 2014 y febrero de este año hemos perdido 1 millón 300 mil barriles en producción diaria. Con los precios actuales se trata de 30 mil millones de dólares que Venezuela va a dejar de recibir este año. Calculamos que en 2018 habrá ingresos provenientes del petróleo por 22 mil millones de dólares, es decir, lo que hemos perdido es mucho más de lo que va a ingresar”, precisa Alejandro Grisanti.

“Actualmente la producción petrolera es de 1 millón y medio de barriles diarios, es decir, la producción que Venezuela tenía en 1950. Un aspecto clave es que en 1950 la población del país era de 7 millones de habitantes, hoy se trata de 30 millones. Entonces, la producción por habitante es igual a la de 1927, una caída muy fuerte y grave porque hipoteca el futuro del país”, agrega.

La posibilidad de una recuperación rápida en la producción está descartada. “La serie histórica nos dice que nos llevaría cinco años recuperar los 600 mil barriles que dejamos de producir diariamente en los últimos doce meses, que en 2024 podríamos estar produciendo lo que producíamos en 2016 y que tendríamos que esperar hasta 2030 para producir lo que producíamos en 2014. Son factores geológicos”, explica Alejandro Grisanti.

Un elemento relevante es que la mitad de los barriles que el país exporta y le generan caja, porque no están comprometidos en el pago de deuda a China o en otro tipo de compromisos, son comprados por Estados Unidos. “Después de seis meses de sanciones el gobierno no ha logrado desviar el petróleo que le vende a Estados Unidos, hoy es cuando más daño podría producir un embargo comercial por parte de la comunidad internacional a Venezuela”, señala Alejandro Grisanti.