CARACAS -- Decenas de personas protestaron este martes en Barinas, en el oeste de Venezuela, contra los constantes racionamientos de electricidad que golpean a varias regiones del país caribeño. Los cortes son consecuencia del deterioro de la infraestructura eléctrica bajo el control del régimen chavista, ahora encabezado por Delcy Rodríguez, tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero.
Protestan en Venezuela por falta de electricidad
La indignación popular coloca al régimen de Delcy Rodríguez en una encrucijada: responder a las demandas o seguir ocultando la crisis
Las manifestaciones se produjeron en plena temporada de calor y humedad, mientras el Parlamento discute una reforma impulsada por Rodríguez para el sector eléctrico. El contraste es evidente: mientras el régimen busca captar inversión extranjera en electricidad, petróleo, gas y minería, los ciudadanos padecen apagones diarios y falta de agua.
“La luz se va hasta cuatro veces al día”
Los habitantes de Barinas hicieron sonar sus ollas para exigir el fin de los racionamientos, que además impiden el suministro de agua.
"En donde vivo, la luz se va hasta cuatro veces al día; la gente duerme en las aceras, agarra botellas de agua y se las pone encima. Los artefactos se queman, no llega el agua", denunció a la AFP Krismar Marcucho, una vecina que participó en la protesta.
Barinas se suma a otros estados donde los cortes superan las cinco horas diarias y, en algunos casos, alcanzan hasta 12 horas. Mientras tanto, gran parte de Caracas permanece inmune al racionamiento, reflejando la desigualdad en la gestión del régimen.
Rodríguez, convertida en la nueva cabecilla del chavismo, firmó recientemente acuerdos con General Electric e IMPSA para aumentar la generación de megavatios. Sin embargo, expertos advierten que recuperar la industria eléctrica tomará entre cinco y seis años, un plazo que deja a millones de venezolanos expuestos a la precariedad.
Un sistema robusto, paralizado por la corrupción
El Sistema Eléctrico Nacional cuenta con una infraestructura de más de 25 gigavatios (GW), pero solo se utiliza el 40% debido a fallas en las termoeléctricas y en la red de transmisión. “La infraestructura existe, pero está paralizada por la corrupción y la falta de mantenimiento”, explicó a la AFP Elías Matta, exdiputado opositor y exintegrante de la comisión de energía y petróleo.
El lunes se registró un récord de demanda eléctrica de 15.625 megavatios (MW), el más alto en nueve años. Sin embargo, la disponibilidad apenas alcanza los 12.000 MW, lo que obliga al régimen a aplicar recortes para evitar el colapso del sistema. La medida, lejos de ser una solución, profundiza el malestar social y la indignación contra Rodríguez.
El descontento crece contra Delcy Rodríguez
Las protestas en Barinas son un reflejo del creciente rechazo ciudadano hacia el régimen que encabeza Rodríguez. Los apagones, la falta de agua y la desigualdad en el suministro eléctrico se suman a la larga lista de problemas que evidencian el fracaso del régimen en garantizar servicios básicos.
La indignación popular se expande y coloca a la dictadura en una nueva encrucijada: responder a las demandas de la población o seguir ocultando la crisis bajo promesas incumplidas.
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FUENTE: Con información de AFP
