De las 22 personas hospitalizadas con graves quemaduras tras los sucesos en las Parrandas de Remedios, aún permanecen en cama 19 (13 adultos y seis menores) en estado estable y pronóstico reservado —según el parte médico dado a las 3:00 de la tarde del miércoles—, según publicó el periódico oficial Vanguardia.

Según el medio local, la que califica como "tragedia más grande que se recuerde en décadas de festejos" está aún bajo investigación.

"Aún no se conocen las causas precisas del hecho y muchos se preguntan cómo sucedió, porque paradójicamente este año ambos barrios dispusieron de mucho menos fuegos que en parrandas anteriores", señaló.

El joven Adrián Enrique del Río Ruiz, de 24 años, reportado como crítico extremo, pudo hablar con Vanguardia.

"Como fanático he tirado voladores de vez en cuando. Tenía puesto el pulóver que identifica a los artilleros y pasé al área de la pirotecnia. Mi hermano y yo estábamos presentes en el momento de la primera explosión, y cuando mi padre fue a buscarnos, ocurrió una segunda mucho más fuerte que nos cogió a los tres", contó.

Del Río Ruiz está sometido a terribles curas y la incomodidad del vendaje.

"Pienso que voy a salir adelante, estoy comiendo bien, tengo buen estado de ánimo. Ahora, solo esperar que pase el tiempo", expresó.

Por su parte, Lázaro Ángel Méndez González, actual presidente del barrio San Salvador, y reportado como crítico, insistió en que la parranda debe seguir adelante, pero "mejorando en muchos aspectos".

"Estábamos haciendo la actividad de la parranda y al parecer el fuego no tenía la calidad necesaria. Empezó a explotar raro, a muy baja altura. Un muchacho estaba con el saco de morteros que se incendió, y fui a auxiliarlo. Aquello parecía que tenía dentro una olla a presión. Escucho que me gritan 'Tírate al suelo', y yo estaba lleno de candela. Luego me van sacando y quitándome la ropa, y me montan en un carro de bomberos. Ahí escuché la segunda explosión que afectó a más personas", narró.

"Las parrandas no pueden morir. Ese hecho cultural llegó para quedarse, y vendrán generaciones y seguirá la parranda. Esto es una guerra más, y como les decía a los compañeros, el trago de la victoria se bebe en la copa del sacrificio. Hay que sacrificarse porque las parrandas cada día sean mejores (…)", expresó.

Hasta el miércoles 27 de diciembre de 2017, en el parte dado a las 3:00 pm, los pacientes se encontraban en los siguientes estados:

Hospital Pediátrico José Luis Miranda:

—Crítico extremo: Lázaro José Bruzain Díaz (11 años), Alejandro Esquerri Gutiérrez (14) y Damián Guerra Salazar (15).

—Crítico: Daniel Alejandro Blanc Ruiz (12) y Guillermo Enrique del Río Ruiz (15).

—Muy grave: Michel Enrique del Río Crespo, 15 años.

Hospital Universitario Clínico Quirúrgico Arnaldo Milián Castro:

—Crítico extremo: Adrián Enrique del Río Ruiz (24), Ariel Muñoz Rojas (44), Humberto Rodríguez García (17), Luis Miguel Sáez Morales (16) y Suniel Sánchez Borges (27).

—Crítico: Julio del Río Díaz (53), Lázaro Ángel Méndez González (55) y César Rivero del Sol (23).

—Muy grave: Carlos Alberto Díaz Ochoa (17) y Jorge Andrés Ariosa Oliva (35).

Las Parrandas son fiestas populares de tradición centenaria que se celebran cada 24 de diciembre en la localidad de Remedios, donde dos barrios del municipio, El Salvador y El Carmen, alternan y se desafían como contendientes a través de la música, la danza y los fuegos artificiales.

Una vez que las campanas de la Iglesia Parroquial Mayor repican cerca de la media noche, cada bando muestra el secreto largamente protegido todo un año: el diseño de las carrozas, faroles, fuegos artificiales y trabajos de plaza.

Las Parrandas de Remedios son una celebración cultural y folclórica cubana, reconocida como Patrimonio Cultural de la Nación, que comenzó en el año 1820 y luego se extendió a otros 17 pueblos y ciudades de la Isla.

FUENTE: Publicado originalmente en Diario de Cuba

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