CARACAS. Este jueves, 19 de marzo, el empresario Wilmer Ruperti fue detenido por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), cuando se presentó a la sede del organismo de inteligencia al que fue citado.
SEBIN detiene a Wilmer Ruperti, aliado de Maduro
Los abogados de Ruperti confirmaron la detención del propietario del Canal I y de los Tiburones de La Guaira
El bufete de abogados Winston& Strawn confirmó la detención y manifestó estar preocupado por su bienestar. Ruperti acudió a El Helicoide (una de las sedes del SEBIN y la prisión que mandó a cerrar el gobierno de EEUU) junto con uno de sus escoltas que fue liberado.
Ruperti es conocido por ser el propietario del Cana I, del equipo de béisbol Tiburones de la Guaira, y, además, por sus vínculos con el chavismo.
Ruperti a través de las empresas Maroil Trading y Global Ship Management celebró grandes contratos con Petróleos de Venezuela (PDVSA) para el transporte de crudo y sus derivados.
Sus vínculos con el chavismo, lo llevaron a cubrir los costos legales de los sobrinos de Cilia Flores (hoy detenida en Brooklyn, Nueva York) y del general Hugo Carvajal, quien también purga prisión en EEUU.
Fortuna petrolera
El empresario y marino mercante, de 67 años de edad, forjó su fortuna principalmente por sus contratos con PDVSA ya que fue uno de los principales operadores de buques tanqueros para exportar crudo y sus derivados en América Latina.
Su relación con la industria petrolera venezolana comenzó en Maraven (filial de PDVSA dedicada al transporte marítimo) y luego ocupó un cargo en el Departamento de Comercio de la estatal de hidrocarburos.
En 1989, PDVSA lo envió a Inglaterra a realizar una maestría en tráfico marítimo y finanzas en el Plymouth Polytechnic y de regreso a Venezuela en 199 fundó Náutica Ship Brokers en 1994, que luego derivó en un holding internacional tras el paro petrolero en Venezuela durante los años 2002 y 2003.
En los años del paro petrolero, en la convulsionada Venezuela por las protestas antigubernamentales, Ruperti saltó a la escena pública al poner su flota de tanqueros (incluso buques fletados de origen ruso) al servicio de Hugo Chávez para romper el paro petrolero que paralizó las exportaciones y el abastecimiento interno de combustible.
Su servicio a la administración Chávez le valió el reconocimiento oficial y le otorgaron la Orden del Libertador y se consolidó como un aliado del chavismo.
Desde entonces, su empresa obtuvo una porción dominante del mercado de transporte de crudo venezolano.
Ruperti es propietario y presidente del Canal I de televisión abierta y alineado con el oficialismo.
En 2023, compró la franquicia de los Tiburones de la Guaira.
Se topó con la OFAC
En 2019, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo incluyó en su lista de sancionados (OFAC) por los vínculos con el régimen de Maduro y operaciones que eludían restricciones.
Ruperti ha sido señalado en investigaciones sobre presuntas irregularidades en contratos con PDVSA, y el financiamiento a defensas legales de los sobrinos de Cilia Flores y creación de fideicomisos para resolver litigios internacionales.
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FUENTE: con información de Efecto Cocuyo, El Pitazo, Contrapunto
