CARACAS. Reconstrucción, la palabra replica en la boca de cada uno de los venezolanos. A casi diez días del doblete sísmico, del 24 de junio, aún no hay cifras consolidadas, reales, de cuántas viviendas se desplomaron en toda Venezuela, cuántas quedaron inhabitables, cuántas con daños de graves a menores, así como se desconoce con exactitud las categorías de las destruidas y dañadas.
Sin recursos para reconstruir Venezuela
Para algunos especialistas es muy prematuro hacer cálculos de inversión y determinar el tiempo que tardaría el proceso. Otros piden un Plan Marshall
Es casi imposible, por los momentos, cuantificar un monto para la reconstrucción o saber cuánto puede tardar en recuperarse una zona, si es que se puede hacer.
La Cámara de la Construcción de Venezuela que tiene esa misión, por los momentos, debido a la emergencia, no están haciendo cálculos sobre cuánto cuesta la reedificación en el país ni cuánto tiempo puede tardar. Están abocados a prestar auxilio a los socorristas.
Uno de sus directivos solo comentó: “No hemos entrado en la dimensión de calcular estimados de la reconstrucción porque es prematuro. Por ser un área muy extensa está muy difícil de cuantificar”.
Esta reconstrucción implica no solo edificar viviendas sino también recuperar las vías de comunicación, los servicios básicos, comercios y vehículos. Un sinfín de cosas que hacen posible la convivencia en un lugar.
Un constructor, afiliado a la Cámara de la Construcción del estado Carabobo, otra de las entidades afectadas, afirmó que la reconstrucción puede tardar años. “Tal vez sean irrecuperables algunas zonas. Ahora, sí habrá imposiciones especiales que, por los costos, harán imposible construir en muchísimos de esos sitios”.
Destacó que es impensable la cantidad de recursos monetarios a erogar, por cuanto “hay muchas cuentas que sacar y habría que ver si dejan construir allí o no nuevamente”.
Sentencia que algunos de los lugares devastados en el estado La Guaira, el más golpeado por los sismos, lo más probable es que los conviertan en campos santos.
Nuevas estructuras sismorresistentes
Hay que tomar en consideración que levantar nuevas estructuras sismorresistentes o reubicar comunidades enteras (como en el estado La Guaira) requiere financiamiento internacional y licitaciones masivas que tardarán años en concretarse.
La magnitud y la complejidad del desastre han generado un intenso debate sobre los fondos y las estrategias de mitigación.
Joaquín Benítez, miembro de la Academia Nacional de Ingeniería Hábitat, afirmó que lo que viene es tratar de comprender qué fue lo que ocurrió y por qué esas consecuencias.
“Y eso, significará mucho análisis, estudio y revisión de información de todo lo que tiene que ver con los eventos sísmicos, sus características, su potencia. La relación de las ondas sísmicas con el tipo de suelo, con la posición dónde estaban los edificios. Por supuesto, también tratar de entender cómo fueron diseñadas y construidas las estructuras que colapsaron”.
El también director de Sustentabilidad Ambiental de la Universidad Católica, Andrés Bello se cuestiona “cómo se van a ocupar esos espacios y de qué manera, además de la actualización y la renovación de las normas para construcciones sismoresistentes”.
Explica, además, que es un trabajo a largo plazo. La reconstrucción en términos de infraestructura, de servicios básicos, vialidad, suministro de agua, de electricidad, pero se tiene que abordar de inmediato.
Recomienda aprender de otras experiencias que ponen en relieve que, en zonas altamente sísmicas, los espacios se siguen ocupando. Donde han ocurrido terremotos muy grandes y con muchas consecuencias, se aprende esa experiencia. Se reconstruye, adoptando medidas y estrategias para poder seguir viviendo y actuando allí.
Destaca que en estos momentos no se pueden hacer cálculos de cuánto va a costar la reconstrucción de esas zonas, aunque si le parece muy insuficiente los $200 millones que creó el interinato para tales fines.
“Es muchísimo dinero. Obviamente, un fondo como el que se anunció ahorita es preliminar. Estoy seguro de que nadie está pensando que eso va a resolver todas las demandas de inversión que son necesarias”.
El catedrático dimensiona la catástrofe con diferentes aristas. Admite que, si bien es cierto que muchos edificios de la Misión Vivienda de Chávez colapsaron, otros no. Y que también muchísimas construcciones no pertenecientes a este programa social, se derrumbaron.
Sin embargo, advierte que es un muy importante considerar el punto cómo se abordará la reconstrucción y bajo qué políticas.
“Obviamente que cualquier reconstrucción, cualquier cosa que se vaya a hacer y sobre todo en viviendas de interés social, debe hacerse considerando las experiencias de este evento sísmico. Tiene que asumirse con toda la responsabilidad y la seriedad posible para garantizar que las nuevas viviendas de interés social sean construidas con lo último, lo más novedoso y lo mejor en sismoresistencia”.
Acota que, en La Guaira, quizá en algunas áreas no se podrá volver a construir porque es imposible y habrá sitios que, efectivamente, no tendrán obstáculos, que serán manejables.
Si de magnitudes se trata
Cuando se habla de magnitudes existen ejemplos que sirven para las comparaciones y tener una percepción más clara del daño ocasionado por los sismos gemelos. La NASA estimó, aproximadamente, 58,870 edificios dañados.
El PND calculó, preliminarmente, las pérdidas económicas en 6,700,000 de dólares, cerca del 6% del PIB nacional, y la ONU estima que las personas afectadas son 6,800,000, una cifra similar a la del éxodo venezolano.
Alejandro Peña Esclusa, ingeniero mecánico y consultor internacional, considera que la recuperación debe venir con un Plan Marshall para Venezuela, visto el grado de devastación sufrida.
Este plan fue aprobado por EEUU para la recuperación de Europa Occidental (1948-1951) después de la Segunda Guerra Mundial por un monto de 13,200,000 de dólares, lo que equivalía a más del 5% del PIB de ese país. Hoy esa cifra, representa cerca 130.000.000 de dólares.
Gobierno de emergencia con expertos
Peña Esclusa razona que los terremotos cambiaron dramáticamente la situación del país.
Venezuela es otra. Y, en ese cambio, inserta la necesidad de dejar de lado el plan de las tres fases para Venezuela que había ordenado la administración Trump.
Argumenta que, entre otras cosas los venezolanos están muy molestos por la forma cómo el interinato está manejando la crisis debido a la tragedia. “El pueblo responsabiliza al régimen de la catástrofe, porque muchos de esos edificios se cayeron por estar mal construidos. Entonces, eso es un genocidio, porque la ayuda estatal nunca llegó”.
Propone un cambio en el tutelaje de los estadounidenses que consiste en designar un gobierno de emergencia integrado por expertos en reconstrucción en todas las áreas: civil, eléctrica, vialidad, telecomunicaciones, entre otras.
Sin contarse con este tipo de administración advierte que la inversión extranjera no llegará a Venezuela.
Apunta que el nuevo plan que lidere Marco Rubio, secretario de Estado de EEUU, debe ser: reconstrucción, transición y recuperación. “Pero la reconstrucción en manos de otras personas y no del régimen”.
¿Por qué pide una Plan Marshall para el país suramericano? Porque si bien “No nos bombardearon, lo que había está acabado. La tercera parte de la población se fue”.
Agrega: “Hace falta una inversión gigantesca, similar a la que se hizo para reconstruir Europa. Y yo creo que eso puede ser una fuerza en conjunto entre Estados Unidos, como nuestro principal aliado, Europa y los países Iberoamericanos. Con una gran ventaja, nosotros todo eso lo podemos, de alguna manera, financiar con la riqueza petrolera que tenemos”.
Está seguro de que en Venezuela existen los expertos capacitados para forjar la reconstrucción de la nación andina.
Las cifras irrisorias del régimen
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, anunció el 25 de junio, la creación de un fondo inicial de emergencia de 200 millones de dólares para la reconstrucción de viviendas e infraestructura hospitalaria.
Las medidas específicas enfocadas en los damnificados por los sismos son:
- Fondo de reconstrucción: financiado con recursos del Fondo Monetario Mundial (FMI).
- Créditos de apoyo: se establecieron líneas de crédito públicas y privadas dirigidas a las personas que perdieron su actividad económica.
- Estado Mayor de Vivienda: el 28 de junio se formalizó esta comisión para la construcción de campamentos transitorios y proyectos habitacionales en el corto plazo.
No ofreció detalles de cómo se aplicarán esas medidas y cuándo empezarán a estar vigentes.
Rodríguez también indicó que, a través del Sistema Patria, “el gobierno nacional asignará una ayuda económica especial para quienes perdieron sus empleos como consecuencia del terremoto”.
Anunció este domingo, 28 de junio, la creación inmediata de una comisión para inspeccionar las viviendas que sufrieron afectaciones por el doble terremoto del miércoles. Y evaluar otro tipo de infraestructuras, entre ellas la de vialidad, y estará integrada por instituciones públicas, organizaciones de ingenieros y universidades.
La jefa del régimen dijo también que se conformará una alta comitiva encargada de crear los "campamentos transitorios de quienes perdieron su vivienda" y de planificar proyectos de construcción de inmuebles en "un lapso muy corto".
Esta comisión será presidida por su hermano, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y estará conformada por ministerios como el de Hábitat y Vivienda y autoridades regionales y locales de Caracas y los estados La Guaira, Aragua, Miranda, Carabobo y Falcón.
El saldo de la destrucción
De entrada, al evaluar las cifras de la presidenta interina se observa que son insuficientes para atender la magnitud del daño.
¿Cuál será la calidad de esas viviendas a construir con el plan? ¿Serán cómo los urbanismos sociales de la Misión Vivienda chavista? Cuya construcción siempre ha estado en duda en Venezuela por las denuncias de larga data sobre la mala calidad de los materiales y la corrupción que se fomentó en esos negocios.
No hay un número consolidado de estos urbanismos colapsados como tampoco de aquellos que quedaron inhabitables ni de los que sufrieron otros daños.
Diosdado Cabello, ministro de Relaciones Interiores, informó que 100 edificios en el estado la Guaira colapsaron.
A eso hay que agregar los que se derrumbaron por completo en otros estados de Venezuela y cuya cuantificación exacta no ha sido informada por el régimen.
Otras cifras extraoficiales, señalan que los condominios desplomados son entre 300 y 400 entre Macuto y Caraballeda, en el estado la Guaira.
Un futuro cargado de incertidumbre espera a los sobrevivientes de esta tragedia que quedaron sin vivienda.
NULL
FUENTE: Redacción
