LIMA.- El presidente peruano Pedro Castillo nombró esta semana a su tercer gabinete ministerial, tras apenas seis meses de mandato. El nuevo Consejo de ministros de Perú -cuya mitad son nuevos rostros- mezcla algunos rasgos técnicos con operadores políticos, y aunque no muestra ningún cambio drástico de orientación política sugiere que se mantendrá la inestabilidad del gobierno, según advierten consultores y analistas.
Tercer gabinete ministerial confirma inestabilidad de la administración Castillo
Castillo designó al actual congresista Héctor Valer como nuevo titular de la Presidencia del Consejo de ministros (PCM). Valer, quien arribó al Legislativo en las elecciones generales de 2021, ha militado en distintas organizaciones políticas desde el año pasado, y actualmente conforma un grupo parlamentario que impulsa la convocatoria a una Asamblea Constituyente que redacte una nueva Constitución, una de las principales promesas electorales de Castillo pero que no tiene respaldo mayoritario entre la opinión pública, según varias encuestas.
“La más reciente crisis y el nuevo gabinete subrayan el carácter errático y altamente inestable del gobierno” de Castillo, indica la consultora de riesgo Eurasia Group, en una misiva a sus clientes. Para la firma, “probablemente persistirán los mensajes conflictivos sobre la dirección de las políticas gubernamentales, y surgirán nuevos esfuerzos desde el Congreso para someter a Castillo a un nuevo proceso de destitución, incluso si el nuevo gabinete asegura un voto de confianza”.
Por su parte la consultora Newlink considera que “el nuevo gabinete es más técnico, menos politizado”, y resalta que en áreas como Economía y Energía y Minas se nombraron personas con experiencia en sus áreas.
La conformación de un nuevo gabinete se rumoraba desde hace varias semanas. Y se ha materializado luego de una crisis en el ministerio del Interior, con su titular y el comandante de la Policía Nacional como protagonistas de un impasse que arrastró a la antigua jefa de Gabinete, Mirtha Vásquez, a renunciar tras poco menos de cuatro meses en el cargo, cuestionando el poco respeto a la institucionalidad en el área.
En su dimisión, Vásquez mencionó “momentos de crisis” del gobierno, relacionados con “posibles actos de corrupción por funcionarios de alto nivel”, y también la necesidad de reformas que partan desde el mismo entorno del presidente.
Con relación a lo último se expresó el también destituido secretario general del Palacio de Gobierno, Carlos Jaico, quien alertó que el presidente Castillo debe cambiar su entorno de asesores de gabinete y funcionarios designados, a quienes calificó como un “gabinete en la sombra”, según publica el diario El Comercio.
Jaico estuvo en el cargo menos de tres meses, desde noviembre de 2021, en reemplazo de Bruno Pacheco, quien dejó el cargo en medio de dos escándalos de tráfico de influencias investigados por la Fiscalía peruana, y que incluyen la aparición de 20.000 dólares en efectivo en un baño del Palacio de Gobierno en Lima.
Para Luis Benavente, analista político y director de la consultora Vox Populi, la designación de Valer responde a tener una figura “manejable” por parte del presidente.
Sobre el nuevo jefe de Gabinete dijo que “llegó al Congreso con Renovación Popular, un partido de derecha conservadora, pero fue expulsado y se alineó con Perú Libre, un partido de izquierda maoista. ¿Entonces cómo alguien puede dar un salto de un extremo a otro? Eso muestra que Valer es una figura muy permeable y manejable”.
¿Agenda sin rumbo?
Para los peruanos, los principales problemas son, según encuestas, la inseguridad ciudadana, la crisis económica, el desempleo y la inflación (alto costo de la vida). La convocatoria a una Constituyente es importante apenas para 26% de los ciudadanos, mientras que 69% considera que hay temas más relevantes por atender, de acuerdo con una encuesta del CPI - Compañía Peruana de Estudios de Mercado.
Sin embargo, en la agenda política del presidente Castillo, y varios de sus ministros, la redacción de una nueva Constitución sigue entre los objetivos. Y así lo confirmó el propio Valer, quien declaró a la prensa minutos después de su designación que “desde el Ejecutivo se viene cumpliendo lo que en campaña ofreció el presidente de la República, que es preparar un momento constituyente para una nueva Constitución”, que cree podría darse en unos cuatro años.
Ante esto Benavente explica que “el presidente Castillo se ha alejado de la realidad del Perú. Hace poco dijo con orgullo que no lee periódicos ni ve televisión”. Por su parte Eurasia considera que el mandatario peruano ha enviado mensajes contradictorios que incentivan la incertidumbre, y que sugieren que no tiene un plan. Esta crítica es compartida por Benavente: “el principal rasgo del nuevo gabinete es seguir la línea política de Castillo, pero ni siquiera él la sabe”.
En el estudio de CPI 67% de los encuestados desaprueba la gestión de Castillo, mientras que en una encuesta de Ipsos realizada a finales de enero 66% de las personas considera que la mayoría de las decisiones del presidente son equivocadas, y que 72% de sus nombramientos son equivocados.
Según publica el diario El Comercio, Héctor Valer fue acusado de violencia familiar por su esposa e hija en 2016. Aunado a esto, ha sido cuestionado en la comisión de Ética del Congreso por comentarios ofensivos y sexistas sobre otros legisladores.
Pugna entre poderes
La designación del nuevo gabinete es visto por la consultora Pacific Latam como “una alianza conservadora de izquierdas y derechas al interior del gobierno”. El acercamiento se basa en el grupo parlamentario que conformó Valer en el Congreso, que llevarían a 44 las curules controladas por el oficialismo, en un Parlamento unicameral con 130 escaños.
Esta correlación de fuerzas haría imposible (por apenas un voto) sumar las 87 adhesiones requeridas para una eventual destitución del presidente Castillo por parte del Legislativo.
“Castillo estaría buscando asegurar los 44 votos en el Congreso que evitan la posibilidad de
una vacancia o prospere una denuncia constitucional”, afirma Pacific Latam, agregando que el nuevo gabinete “mantiene el perfil político de los anteriores”.
Sin embargo, para Castillo, Valer y su equipo ministerial podría no ser sencillo obtener los 66 votos para conseguir la confianza del Congreso que confirme sus designaciones
Fuerza Popular, el partido de la excandidata presidencial Keiko Fujimori y que cuenta con 24 votos, ya anunció que rechazará al actual gabinete, mientras que Renovación Popular, con 9 escaños, incluso anunció que insistirán en activar un proceso constitucional de destitución de Pedro Castillo.
Los 44 votos de los partidos del centro podrían dirimir si el recién nombrado equipo ministerial sale adelante. Por encima de esto, en una lectura más amplia, Eurasia considera que la debilidad política y la posibilidad de nuevos escándalos harán para Castillo aún más difícil terminar su gobierno en 2026, por lo que califican como negativas las perspectivas a corto y largo plazo de Perú.
ESPECIAL
@ernestojt
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