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POLÍTICA

Triunfo de De la Espriella en Colombia reacomoda política interna y relación con EEUU

El escrutinio certificó victoria del candidato de la derecha sobre la apuesta del oficialismo y avizora cambios sociales y en seguridad de Colombia

Por Sofía Nederr

BOGOTÁ.- Colombia inicia un nuevo ciclo con el triunfo del derechista Abelardo De La Espriella (Firmes por la Patria) en el balotaje del 21 de junio. El giro engloba las políticas internas, entre ellas las sociales y de seguridad, como la política exterior y las alianzas regionales.

Esta victoria se suma a otros triunfos de la derecha en la región en 2026, los cuales ocurrieron luego de la captura en enero por fuerzas estadounidenses del exjefe del régimen venezolano, Nicolás Maduro.

En febrero, Laura Fernández ganó la Presidencia de Costa Rica y sigue la línea de su antecesor, Rodrigo Chaves que ahora ocupa un importante rol en el nuevo mandato.

En junio, Keiko Fujimori se impuso en el balotaje de Perú y el conteo le otorga, con escrutinio al 99,71%, 50,11% de los votos válidos, frente al 49,88% de Roberto Sánchez.

Pronunciamiento

“A partir de este momento termina la campaña electoral, las consignas, terminan las divisiones, terminan los enfrentamientos políticos y comienza la hora suprema de servicio a la patria”, aseveró De la Espriella la noche de la segunda vuelta.

El abogado de 47 años se impuso con 12 millones 959.000 votos al senador izquierdista Iván Cepeda (Pacto Histórico) que obtuvo 12 millones 708.000 votos.

El miércoles 24 de junio, el Consejo Nacional Electoral (CNE) colombiano concluyó el escrutinio de los comicios y confirmó el triunfo de De la Espriella con una diferencia de más de 251.000 votos sobre Cepeda.

La Registraduría Nacional informó el 23 de junio que el escrutinio de primer nivel que realizan los jueces de la república ratificó que el preconteo de votos “tuvo unos eficientes niveles de acierto, lo que garantiza la eficiencia y transparencia de esta herramienta como parte del sistema electoral colombiano”.

“Vale la pena recordar que el pluralismo ideológico constituye una riqueza de la democracia. Quien obtiene el triunfo electoral no gobernará contra quienes pierden la elección, sino para todas y todos los colombianos. El presidente de la República representa la unidad nacional”, señaló la Defensoría del Pueblo tras el balotaje.

Al igual que en la primera vuelta, el presidente Gustavo Petro cuestionó los resultados adversos al oficialismo. “La diferencia que plantea el preconteo real que nos da una diferencia de 0,3 por ciento a favor de Abelardo siempre se ha superado en los escrutinios. Hay que dar esta nueva batalla por la democracia y la libertad”, indicó en sus redes sociales la noche del balotaje.

Por su parte, el senador Cepeda anunció la impugnación de 33.000 mesas de votación en todo el país y había pedido esperar el escrutinio. Sin embargo, posteriormente, Petro y Cepeda aceptaron la derrota. El 26 de junio, Petro dijo que el proceso de empalme con el nuevo Gobierno está preparado desde el punto de vista técnico, metodológico y logístico.

"Empieza el empalme y mi retirada y quizás la resistencia pacífica", dijo el mandatario el 24 de junio.

El analista político Eduardo Gamarra, quien participó como observador del proceso como parte de la organización Transparencia Electoral, destaca la votación masiva. La participación del 62% de los electores fue la más alta de la historia.

“Tuvimos la oportunidad de ver cómo se hace el proceso de principio a fin, sus aspectos técnicos. Y lo que vimos fue la disciplina con la que se vota y que la gente hizo de la jornada una fiesta. Más allá de pequeños incidentes e informes, me llamó la atención la manera rápida cómo se hace el conteo manual que luego se transmite electrónicamente”, dice Gamarra al DIARIO LAS AMÉRICAS.

Sostiene que la experiencia colombiana puede ser referencia para otros países de la región donde los procesos electorales no son tan expeditos.

En su opinión, el resultado es tan cercano “que refleja un país extraordinariamente polarizado”. Refiere que, en Colombia, gana quien tiene un voto más.

Gamarra asevera que su trabajo de observación fue en Bogotá y allí no tuvo conocimiento de presiones para el ejercicio del voto, que según se ha reportado, sí existieron en otras regiones cercanas a los sitios donde se localiza presencia guerrillera.

Sin embargo, puntualiza Gamarra: “Es muy difícil medir porque hay zonas del país donde la violencia es una amenaza al proceso electoral. Puede inflar el voto en la dirección de uno o minimizar el voto en la dirección de otro. Pero, pruebas contundentes en ese sentido no las tengo y no creo que los observadores hayan observado eso”.

Denuncias de coerción

Germán Sahid, profesor de la Universidad del Rosario de Colombia, refiere al DIARIO LAS AMÉRICAS que se conocieron reportes de votaciones masivas al candidato oficialista que nunca se habían visto.

“Hablamos de mesas de 100%, voltearon un departamento como Caquetá que es víctima del conflicto armado”, señala.

Agrega que hubo denuncias en el sur del país y en los litorales pacíficos de que se llama el voto con fusil.

“Es decir, la presión de grupos armados organizados para beneficiar o perjudicar a algún candidato”, indica.

El analista refiere que empezaron a salir las fotos de los formularios “en los que se nota la presión de actores ilegales, vía amenaza, vía coerción”.

Explica que, en las áreas de presencia de estructuras criminales, especialmente de incidencias de las FARC, se vio esta situación. “Y en las zonas, donde los grupos armados compiten entre sí, el candidato Abelardo De la Espriella obtuvo mayor votación”.

Sahid destaca un acompañamiento internacional muy sólido y un trabajo pedagógico de la Registraduría Nacional y al Consejo Nacional Electoral para educar a la ciudadanía en el funcionamiento del sistema “para contrarrestar la desinformación que venía del mismo Gobierno y de sectores oficialistas”.

Subraya que ese aspecto fue importante para enfrentar los conatos de protestas, movilizaciones o un eventual estallido social.

La noche del balotaje, adeptos de la izquierda, con el grito de "¡resistencia!" y en medio de barricadas en llamas, protestaron contra la elección de Abelardo de la Espriella en Bogotá y Cali, pero las manifestaciones fueron controladas.

Reconfiguración en Colombia

Mario Hernán López, profesor de la Universidad de Caldas en Manizales, explica al DIARIO LAS AMÉRICAS que es evidente la reconfiguración política del país con dos proyectos que tienen ideologías contrapuestas y son distintos al conservadurismo y al neoliberalismo.

Afirma que el triunfo de Abelardo De La Espriella “recoge a un país que tiene una franca oposición a la figura de Gustavo Petro. Hay un voto antipetrista muy grande”.

Resalta que debe tenerse en cuenta que la izquierda, a su vez, logró un voto petrista importante.

López sostiene que el ahora presidente electo de Colombia tuvo la habilidad de usar adecuadamente en términos electorales, “unos mensajes que calaron profundamente” en los ciudadanos y configuró un personaje en ese sentido.

Añade que el abogado supo emplear factores muy críticos para Colombia como la seguridad, la salud, y la corrupción.

El analista pondera los aspectos que considera imperativos para el país.

Puntualiza que, en primer lugar, la sociedad colombiana necesita políticos con capacidad para tramitar las diferencias profundas que se están configurando.

En segundo lugar, apunta, hay unos factores de violencia que deben ser atendidos: “Esto necesita tanto políticas de seguridad como políticas de paz”.

Y, en tercer lugar, el analista colombiano indica que sobre la mesa está la reconfiguración de la política exterior y, especialmente, la relación con Estados Unidos. Esto dado el paso de un gobierno crítico y enfrentado a Washington a uno encabezado por quien será “un aliado incondicional con las políticas del presidente Donald Trump”.

Por su parte, el analista Germán Sahid destaca que el discurso del presidente electo “involucró a todo el mundo, inclusive a los que perdieron”.

Subraya que De la Espriella también incluyó a las instituciones “y al mismo tiempo diciendo que va a respetar la autoridad del Estado colombiano, básicamente libertad y orden”.

Sahid indica que, antes de que el presidente electo asuma en agosto, el reto es que haya tranquilidad institucional y social en el país.

Es importante que la transición de mando sea pacífica, que se respete la seguridad del candidato elegido y que la ciudadanía reconozca, y sobre todo los movimientos sociales del candidato Cepeda, la derrota”, señala.

El analista puntualiza que la oposición es válida dentro del marco institucional.

Justamente el senador republicano estadounidense Carlos Giménez advirtió al presidente Petro ante la posibilidad de que no se concrete la transferencia de poder.

“Si no hay transferencia de poder en agosto, Estados Unidos no va a reconocer un gobierno ilegítimo. EEUU no va a reconocer un gobierno que no sea el de Abelardo”, expresó Giménez.

Por otra parte, el profesor Germán Sahid asevera que el reto más importante para el presidente electo es construir una coalición de gobierno.

“Si bien ganó, hay que reconocer que Abelardo De la Espriella no ganó con un porcentaje amplio. Es la primera vez que en el país se elige a un presidente con menos de 50%, lo cual significa que debe moderar el plan de gobierno y negociarlo con la coalición que quede porque finalmente su partido, que es pequeño, solo tiene cuatro senadores”, explica.

El Centro Democrático, partido del expresidente Álvaro Uribe Vélez, anunció dos días después del balotaje su decisión de convertirse en partido de Gobierno y apoyar las iniciativas del presidente electo.

“La bancada de 47 congresistas del Centro Democrático en el Congreso de la República se declara partido de Gobierno”, indicó la bancada en un comunicado.

Dentro de las iniciativas que respaldarán en los próximos cuatro años figuran las necesarias para fortalecer la seguridad, promover el crecimiento económico y generar más oportunidades para los colombianos.

Asimismo, el Centro Democrático sostuvo que apoya a Abelardo De la Espriella por cuanto consideran que existe una coincidencia programática entre sus principios y varias de las propuestas presentadas durante la campaña electoral.

Alianzas con EEUU

El presidente electo de Colombia anunció el 23 de junio que el país se sumará al Escudo de las Américas. Se trata de la iniciativa del Gobierno del presidente Trump en contra de los carteles de la droga.

“A partir del 7 de agosto, Colombia hará parte del Escudo de las Américas. Colombia NO será más gobernado por un gobierno complaciente con el narcoterrorismo, pasaremos a combatirlo como corresponde”, dijo Abelardo De la Espriella en la red social X.

Tras conocerse los resultados del preconteo, Trump escribió: "Felicitaciones a 'El Tigre' Abelardo de la Espriella, el nuevo presidente de Colombia. Fue un gran honor para mí brindarle mi respaldo".

El republicano sostuvo que espera trabajar conjuntamente para construir una relación poderosa entre Colombia y Estados Unidos “que traerá nuevos niveles de grandeza a nuestros dos países".

De la Espriella tiene la nacionalidad estadounidense y la italiana. La Constitución de 1991 exige ser colombiano por nacimiento, pero permite explícitamente poseer otra nacionalidad sin que esto limite el ejercicio de los derechos políticos.

@snederr

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FUENTE: Con información del DIARIO LAS AMÉRICAS/Registraduría Nacional de Colombia/AFP/Semana/Infobae

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