CARACAS.- Venezuela anunció su decisión de iniciar el proceso “formal” para la reestructuración de la deuda pública externa del país y de su principal empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), pero las condiciones son adversas si no se dan garantías de estabilidad de la economía y de crecimiento sostenido, indicaron expertos.
Venezuela decide reestructurar su deuda externa, pero requiere garantías de estabilización, según expertos
El proceso busca reconstruir la capacidad para el financiamiento, dice comunicado oficial, y esto obligaría a acudir al FMI pese a la resistencia oficial, afirman
El Ministerio de Economía aseguró en un comunicado fechado el 13 de mayo que se trata de “una decisión responsable, nacionalista y social”, y no precisó el monto de la deuda externa pública hasta la fecha.
Sin embargo, la cantidad ascendería a más de 150 mil millones de dólares, pero que podría superar los 170.000 millones de dólares, al considerar la morosidad en el pago de intereses acumulados desde 2017, según la organización Transparencia Venezuela y economistas especializados.
A esto se sumaría la mil millonaria deuda con China, cuya cifra oficial se desconoce porque no contó con la autorización del parlamento bajo la presidencia de Hugo Chávez, y esto complicaría el escenario, afirmó el economista especializado en finanzas y profesor Daniel Lahoud al reaccionar sobre la reestructuración.
El anuncio coincide con la decisión del gobierno de EEUU de emitir una licencia que permite asesorar al gobierno encargado de Venezuela y a PDVSA y subsidiarias para la reestructuración de la deuda externa, en un nuevo alivio de sanciones.
Financiamiento para Venezuela
Según el comunicado oficial, el objetivo del proceso “es reconstruir la capacidad del país para movilizar financiamiento, atraer inversiones, estabilizar la economía y mejorar materialmente la calidad de vida de cada venezolano".
“El proceso de reestructuración apunta a garantizar un alivio sustancial de la deuda, el cual será asignado en beneficio del país y su población, permitiendo el crecimiento inclusivo y creación de empleos vislumbrando un renacer de desarrollo y prosperidad", dijo en el texto publicado en redes.
Y añadió que “los recursos de la nación deben destinarse, ante todo, al bienestar del pueblo de Venezuela y no ser consumidos por obligaciones financieras insostenibles".
Economistas no descartan que Venezuela tenga que negociar los intereses y procurar una rebaja de la deuda, pero de igual manera el país estaría obligado al financiamiento y a recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI), afirman analistas, una opción a la cual la jefa encargada del país Delcy Rodríguez se ha resistido públicamente.
“La negociación de cualquier reestructuración y en particular de una tan compleja como la de Venezuela, no puede tomarse a la ligera”, dijo el economista especializado y profesor Leonardo Vera, miembro de la Academia Venezolana de Ciencias Económicas.
Riesgo de reestructuración de la deuda
Al señalar que la deuda de PDVSA y de la República puede ser el 50% del total de la deuda externa total del sector público, debido a que existen otras “multilaterales”, afirmó que “aún con un buen acuerdo parcial podemos terminar en una reestructuración incompleta”
“Se requiere equipos internos altamente calificados y excelente asesoría independiente. Más aún, la actuación previa del FMI es altamente conveniente”.
“Hay que decirlo claramente: cualquier reestructuración de la deuda externa que no esté enmarcada en plan coherente de estabilización avalado, con o sin un programa formal, por el FMI, será incompleto, no sostenible y lesivo para los intereses del país”, sostuvo el economista Omar Zambrano, jefe de una consultora en X.
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FUENTE: Con información de EFE, Daniel Lahoud/Román Lozinsky; Leonardo Vera y Omar Zambrano, red X
