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Venezuela sufrirá las consecuencias de las sanciones a Rusia
ESPECIAL/CARACAS.- Mientras avanza la invasión de Rusia a Ucrania, se afianza la adhesión de Nicolás Maduro a Vladimir Putin y con ello, las consecuencias que puede experimentar Venezuela.
El pasado 1 de marzo voceros del Kremlin citados por la agencia de noticias rusas Interfax indicaron que el presidente Putin y Maduro discutieron por teléfono el aumento de una asociación estratégica entre ambos países.
En la llamada, Maduro expresó “un fuerte apoyo a las acciones decisivas de Rusia, condenó la actividad desestabilizadora de Estados Unidos y la OTAN y destacó la importancia de contrarrestar la campaña de mentiras y desinformación lanzada por los países occidentales”.
El respaldo del régimen de Maduro a las acciones de Rusia en Ucrania provocan que el país, que ya dependía de Moscú para evadir varias de las sanciones impuestas por Estados Unidos, sufra ahora los efectos colaterales de las sanciones que se imponen al gobierno de Putin.
El director del Consejo de Seguridad Nacional para el Hemisferio Occidental de EEUU Juan González alertó durante la semana a través de sus cuenta en redes sociales que las “sanciones contra Rusia impactarán a los gobiernos latinoamericanos que tienen fuertes vínculos con el gobierno de Vladimir Putin, como es el caso de Venezuela, Nicaragua y Cuba”.
Por otra parte, en distintas entrevistas explicó: “Venezuela va a comenzar a sentir esa presión, Nicaragua va a sentir esa presión, al igual que Cuba. Pero en fin, lo que nosotros queremos son salidas negociadas a la crisis en Venezuela”.
Según el economista Luis Oliveros “Rusia cuenta con cerca de $600.000 millones en reservas internacionales y una relación deuda/PIB menor al 20%, si bien su economía no está sólida, su posición privilegiada en la geopolítica energética internacional le puede permitir absorber en un principio el efecto de las sanciones. Pareciera que Putin se preparó para esta situación”.
¿Y Venezuela? Oliveros considera que Maduro en un primer momento anunció su total respaldo a Putin y a Rusia. Llegó a decir que Venezuela está con Putin y Rusia, primero apoyamos al líder, luego la nación, no es poca cosa, pero no sorprende, pero al menos, no cometió el error de hablar de las provincias separatistas. Pocas horas después, desde la Cancillería venezolana se publicó un mensaje un tanto diferente, haciendo un llamado a retomar el camino del entendimiento diplomático mediante el diálogo efectivo entre las partes involucradas en el conflicto para evitar un escalamiento y luego finalizó con un llamado a la resolución pacífica de este conflicto criticando la aplicación de sanciones ilícitas y ataques económicos contra el pueblo ruso”.
Oliveros recuerda que para Maduro, “los gobiernos de Rusia y China son amigos, son aliados, son su soporte para evadir sanciones y enfrentarse a Estados Unidos. Ambos países fueron los únicos que enviaron vacunas a Venezuela en la pandemia, por eso siempre tratarán de mostrar su apoyo a lo que hagan y criticar los ataques que reciban. Para el gobierno venezolano es fundamental demostrar su solidaridad y al mismo tiempo mantener esas amistades”.
Por otra parte, Oliveros advierte: “Debido a las sanciones, Venezuela utiliza en muchas ocasiones el sistema financiero ruso para recibir o hacer pagos. Las sanciones hacia Rusia podrían generarle mayores problemas financieros a Venezuela (…) El último número de producción petrolera al que hemos tenido acceso, apunta a que estaríamos produciendo unos 850.000 bd. Haciendo los ajustes pertinentes de consumo interno y diluyentes foráneos, tenemos que el más reciente incremento en los precios del petróleo (tomando en cuenta los descuentos que Venezuela debe llevar a cabo por las sanciones), pudieran estarle generando a la administración Maduro unos $100 millones semanales extras en ingresos. Sin duda una maravillosa noticia para Maduro”.
Cinco consecuencias
Para el economista jefe de la firma Ecoanalítica Asdrúbal Oliveros las consecuencias para Venezuela se pueden resumir en cinco puntos esenciales.
Inicialmente el aumento en el precio del petróleo dará al régimen de Maduro un inesperado aumento provisional en el flujo de caja.
Sin embargo, advierte Oliveros, las sanciones al sistema financiero de Rusia afectarían la «ingeniería financiera» del régimen de Maduro para evadir las sanciones impuestas por EEUU, lo que a su vez puede generar problemas en las cadenas de suministros hacía el país y en el mediano plazo una merma importante en los ingresos a medida que avanza el conflicto.
Por otra parte, Oliveros considera que el apoyo del régimen de Maduro a Moscú provoca que la eventual negociación para flexibilizar la sanciones contra Venezuela quede en standby.
Sin swift
La decisión de la Unión Europea y EEUU de bloquear el acceso de algunos bancos rusos al Swift también complicará la situación de Venezuela. El código SWIFT, también conocido como número SWIFT, se usa para identificar bancos e instituciones financieras en todo el mundo, estos códigos facilitan las transferencias de dinero entre bancos y son necesarios para transferencias internacionales y pagos.
¿Qué significa para Venezuela? Según el diputado y economista José Guerra “si el dinero del Gobierno está en bancos rusos no se va a poder transferir para hacer pagos. Se complica todo”.
Según el comunicado en el que se anunció la imposibilidad de algunos bancos rusos de usar números Swift “esto asegurará que estos bancos estén desconectados del sistema financiero internacional y perjudique su capacidad para operar a nivel mundial (…) medidas restrictivas que evitarán que el Banco Central de Rusia despliegue sus reservas internacionales para socavar el impacto de nuestras sanciones”.
Objetivo geopolítico
Según Carlos Vecchio, representante diplomático del gobierno interino de Venezuela ante Estados Unidos, el país “se ha convertido para el Kremlin en una punta de lanza para desestabilizar el continente. Venezuela hoy es para Putin lo que fue Cuba para la Unión Soviética, pero sin afinidad ideológica. Es un vínculo entre cleptocracias y regímenes corruptos, con la desestabilización como objetivo. El apoyo decidido de Putin al dictador Nicolás Maduro no es para que nuestra Venezuela supere su crisis, sino para que nos hundamos en ella, pues el caos favorece a los intereses geoestratégicos de Moscú. Putin es amigo de la dictadura, no de Venezuela”.
Desde la perspectiva de Vecchio “los hechos evidencian que el Kremlin no necesita poner bases militares en nuestros países para socavar nuestras democracias y amenazar la seguridad de nuestros pueblos. No necesita más misiles que la estrategia en marcha de desestabilizar política y socialmente el continente americano, erosionando sus instituciones, aumentando los conflictos sociales, y promoviendo dictaduras o aliados antiestadounidenses. Hoy en día, estas son las verdaderas bases y misiles rusos en Latinoamérica”.
El representante del gobierno interino sostiene que “todo el continente americano debe estar no solo en estado de alerta, sino también en acción y movimiento en favor de la defensa de los intereses, seguridad y democracias de nuestros pueblos. Los latinoamericanos debemos rechazar las pretensiones de Putin de querer usarnos como fichas de cambio para satisfacer sus ambiciones ya que jamás representan beneficio para la región. Estados Unidos no debe subestimar las acciones de Rusia en nuestro continente. La Ley de Estrategia de Seguridad del Hemisferio Occidental de 2022, presentada por los senadores estadounidenses Bob Menéndez (D-NJ) y Marco Rubio (R-FL) para contrarrestar esta influencia maligna, puede ser un buen punto de partida. Estados Unidos y las principales potencias del mundo democrático deben liderar una iniciativa multilateral contra las verdaderas bases y misiles rusos en América Latina y en protección de las democracias en todo el continente. No hacerlo seguirá afectando peligrosamente a la paz, la estabilidad y la seguridad de los estadounidenses, latinoamericanos y ciudadanos del hemisferio occidental”.
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