Las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas en muchas partes del mundo, debido al cambio climático, siendo el mes de julio de 2023 el más caluroso antes registrado. Ante esto, estudios recientes han encontrado una relación entre las altas temperaturas y el daño de la función cognitiva de las personas.
Calor extremo puede causar deterioro cognitivo en poblaciones vulnerables
Un estudio de la Universidad de Nueva York, NYU (EEUU), ha demostrado que el calor extremo podría agravar el deterioro cognitivo entre los grupos más vulnerables de la sociedad, en particular, adultos mayores afrodescendientes y personas que viven en barrios pobres, según una nota de EuropaPress.
El estudio se basó en el análisis de los datos registrados en un Estudio de Salud y Jubilación, realizado previamente por el Instituto de Investigación Social de la Universidad de Michigan, en el que evaluaron la función cognitiva de casi 9.500 adultos estadounidenses mayores de 52 años, durante un periodo de 12 años 2006-2018, con el fin de analizar una instantánea de la cognición de una persona en un único momento, tras una breve exposición al calor.
Adicionalmente, calcularon la exposición acumulada de los individuos al calor extremo durante este período de 12 años, considerando datos históricos de temperatura proporcionados por la Red Nacional de Seguimiento de la Salud Pública Medioambiental de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).
Población más vulnerable
Eunyoung Choi, autora principal de la investigación y experta en epidemiología, señala: "Nuestra investigación revela que la exposición acumulada al calor extremo puede minar la salud cognitiva, pero, lo hace de forma desigual entre la población”, explica en el estudio publicado en la revista científica ‘Journal of Epidemiology and Community Health’.
La investigación destaca que los niños pequeños y los adultos mayores son las personas más vulnerables a las enfermedades relacionadas con el calor. Puesto que, el aumento de las temperaturas es causante de efectos fatales para la salud, como, el agotamiento por calor, el cual tiene incidencia en el funcionamiento normal del cerebro.
De acuerdo con el estudio, el calor extremo es el principal desencadenante de muertes relacionadas con condiciones climáticas, superando la cantidad de muertes anual de víctimas de los huracanes, tornados y rayos combinados.
Consecuencias cerebrales
Refleja la investigación, que a pesar de que se sabe menos sobre las consecuencias a largo plazo del calor en la salud cognitiva, el deterioro cognitivo podría no manifestarse de inmediato, después de un único episodio de calor. Sin embargo, las exposiciones prolongadas al calor extremo pueden ser perjudiciales.
“La exposición acumulativa al calor extremo puede desencadenar una serie de acontecimientos en el cerebro: daño celular, inflamación y estrés oxidativo, lo cual puede agotar la reserva cognitiva”, detalla Virginia Chang, autora principal de la investigación.
Medidas socioeconómicas
Los investigadores analizaron, además, las medidas socioeconómicas de los lugares de residencia de los participantes. Calculando también, la cantidad de calor extremo a la que estos se exponían, durante este periodo de 12 años.
En tal sentido, las investigaciones detectaron que la alta exposición al calor extremo se asoció a un deterioro cognitivo más pronunciado entre los residentes adultos mayores de ascendencia afroamericana y en los barrios pobres, a diferencia de los barrios más ricos y personas blancas o hispanas.
Virginia Chang indica que “una explicación a esto, podría ser que los adultos mayores de ascendencia afroamericana han experimentado desventajas sistemáticas a lo largo de sus vidas debido al racismo estructural, la segregación y otras políticas discriminatorias, factores que podrían impactar negativamente en la reserva cognitiva".
Aseveran que es sumamente importante comprender que la relación entre la exposición al calor extremo y el deterioro cognitivo, es crucial. Además, de la necesidad de abordar las diferencias sociales, en cuanto a las condiciones climáticas extremas, para poder proteger la salud cognitiva de los más susceptibles.
Según el Sistema Nacional Integrado de Información de Calor y Salud (Nihhis, por sus siglas en inglés), aproximadamente el 27% de la población estadounidense vive en áreas que enfrentan temperaturas extremas.
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FUENTE: Con información de EuropaPress
