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SALUD

Las enfermedades del corazón pueden detectarse en la edad adulta temprana

Las diferencias en riesgo de las enfermedades del corazón entre hombres y mujeres surgen a partir de los 35 años, según estudio de la Universidad Northwestern

Por Sofía Nederr

MIAMI.- Aunque tiene el tamaño de un puño, el corazón es el músculo que más trabaja. Es fundamental para la vida. Bombea la sangre rica en oxígeno y nutrientes a los tejidos del cuerpo. Conserva la sangre en movimiento de manera unidireccional.

Las enfermedades cardíacas y los ataques o derrames cerebrales siguen encabezando la lista de principales causas de muerte en los Estados Unidos, de acuerdo con las estadísticas de la Asociación Americana del Corazón.

Se calcula que las enfermedades cardiovasculares (ECV) causan más de 680,000 muertes al año en el país. Estas dolencias afectan al corazón o a los vasos sanguíneos (venas y arterias).

Según los últimos datos de la Asociación Americana del Corazón, la edad promedio para el primer ataque cardíaco es de 65 años para los hombres y 72 años en el caso de las mujeres.

La actividad del corazón tiende a deteriorarse con la edad: puede aumentar el grosor de las paredes, las arterias pueden endurecerse y perder su flexibilidad y, cuando esto sucede, el corazón no puede bombear la sangre tan eficientemente como antes a los músculos del cuerpo, registra la Organización del Corazón de Texas.

Puntualiza que, gracias a sus hormonas sexuales, las mujeres generalmente están protegidas de las enfermedades del corazón hasta la menopausia, “que es cuando su riesgo comienza a aumentar”.

“La persona de edad avanzada va a ser la principal víctima de la mayor parte de las cardiopatías. La prevalencia y la incidencia de insuficiencia cardiaca se duplica cada década a partir de los 40-45 años”, señala la Fundación Española del Corazón.

Pese a que los ataques al corazón (infartos) son más frecuentes en los adultos mayores, pueden ser proporcionalmente más letales en personas jóvenes con edades entre los 25 y 40 años.

“La aparición precoz de enfermedad coronaria se considera un importante factor de riesgo para padecer un nuevo evento coronario, así como también un factor de riesgo para la descendencia, ya que es probable que exista una predisposición genética a padecer dicha enfermedad (los antecedentes familiares de cardiopatía isquémica precoz se consideran un factor de riesgo coronario)”, explica la Fundación Española del Corazón.

También apuntan que, si una persona presentó un evento coronario en una edad temprana, deberá fortalecer las medidas de prevención y el control de los factores de riesgo.

“Teniendo en cuenta que la expectativa de vida es superior en una persona joven, es más probable que vuelva a desarrollar un problema cardíaco que en una persona que dicho problema aparece ya en edad avanzada”, señalan.

Riesgo acelerado

El cardiólogo Marcos Nores explicó, en una publicación del Instituto Cardíaco y Vascular de Baptist Health Miami, que los factores tradicionales de riesgo se están concentrando en personas más jóvenes.

“Una persona de 35 años con obesidad, prediabetes y presión arterial ligeramente alta tiene un riesgo acelerado de sufrir un evento cardíaco. El tiempo para el desarrollo de placa peligrosa se ha reducido drásticamente”, sostuvo.

Según un estudio de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern (Chicago), “las enfermedades cardíacas se van desarrollando poco a poco durante décadas, y los primeros indicios son detectables en la edad adulta temprana”.

La conclusión apunta a que la prevención y seguimiento de posibles enfermedades cardíacas debe iniciarse más temprano de lo que se hace actualmente, sobre todo en los hombres.

“Nuestros hallazgos demuestran que las diferencias en el riesgo de enfermedades cardiovasculares entre hombres y mujeres surgen a partir de los 35 años”, señaló la investigadora Alexa Freedman, epidemióloga de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, en marzo de este año.

Atención a las señales

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) explica que la enfermedad isquémica del corazón, de forma general, refiere a las condiciones “que implican el estrechamiento o bloqueo de los vasos sanguíneos, causada por daño al corazón o a los vasos sanguíneos por aterosclerosis”.

Es así como una acumulación de placa grasosa que se espesa y endurece en las paredes arteriales, “puede inhibir el flujo de sangre por las arterias a órganos y tejidos y puede conducir a un ataque al corazón, dolor de pecho (angina) o derrame cerebral".

Dentro de los factores causantes de las dolencias del corazón, se identifican los siguientes:

-Antecedentes familiares de enfermedad cardíaco, infarto cerebral o muerte súbita.

-La hipertensión arterial.

-Alimentación poco saludable.

-Colesterol alto.

- La diabetes.

- La obesidad.

- Enfermedad renal.

- La inactividad

- El consumo nocivo de alcohol.

- El estrés.

La Federación Mundial del Corazón indica que la actividad física regular es la piedra angular de la salud del corazón. "Cualquier actividad física que aumente el ritmo cardíaco puede beneficiar la salud en general, ya sea salir a caminar, limpiar la casa o subir escaleras, todo lo cual reduce el riesgo de enfermarse por enfermedades cardíacas, presión arterial alta y diabetes", recomienda la Federación.

En ese sentido, la OPS advierte que la baja actividad física aumenta entre un 20 % y un 30 % el riesgo de muerte prematura.

snederr@diariolasamericas.com

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FUENTE: Con información de Asociación Americana del Corazón/ Fundación Española del Corazón/Infobae/OMS

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