MIAMI.-El corazón tiene que ver a veces con los repentinos “olvidos” en la vida cotidiana, como no recordar dónde dejamos los anteojos o el nombre o un número que antes venían a la memoria con fluidez. Aun si hay de por medio cansancio, estrés, o el paso de los años comienza a pesar en la salud.
Una investigación realizado por médicos del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Cerebrales Humanas, en Alemania, identificó la existencia de un vínculo entre la función del corazón y la estructura del cerebro, en un nuevo avance científico que puede contribuir con el estudio de algunos problemas de memoria y despejar dudas sobre los “despistes”.
El estudio, publicado en 'Jneurosci', incluso da luces sobre cambios leves en la función cardíaca que podrían estar asociados con alteraciones microscópicas en el tejido cerebral relacionadas con la memoria, se informó.
Los avisos de las alteraciones pueden ir desde olvidos momentáneos hasta pérdida de la agilidad mental.
El corazón y la memoria juntos
La relación entre los problemas cardíacos y la función cognitiva se explora en un nuevo trabajo de expertos del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Cerebrales Humanas (Alemania), que se publica en 'Jneurosci'.
El investigador médico Xia Zhang, del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Cerebrales Humanas, y su equipo de colaboradores escogieron a 73 pacientes del Estudio Cardíaco de Leipzig y les hicieron un riguroso monitoreo durante 3.5 años. El reporte no indicó las edades.
Tras el estudio, los médicos hallaron una disfunción cardíaca leve, que puede ser frecuente incluso en pacientes sin diagnóstico clínico de insuficiencia cardíaca, podía predecir la degradación microscópica del tejido en regiones cerebrales estrechamente relacionadas con la enfermedad de Alzheimer, aseguró el reporte.
Con este “daño tisular” se explicaron la relación entre una disfunción cardíaca leve y el bajo rendimiento de la memoria a largo plazo.
Nuevo aporte científico
"El seguimiento de la integridad microestructural del cerebro ofrece una vía novedosa para la estratificación del riesgo neurológico en pacientes con disfunción cardíaca", explicó Zhang, al revelar los detalles de la investigación.
El hallazgo constituye una herramienta valiosa para los médicos que en la actualidad emplean métodos de imagen que no permiten detectar cambios microscópicos en el cerebro asociados con problemas cardíacos.
Según la publicación, los investigadores planean incorporar “biomarcadores” específicos en el cerebro destinados a determinar los cambios cerebrales y su relación directa con el corazón y si pueden superponerse con los mecanismos de la demencia temprana.
FUENTE: Con información de InfoSalud de Europa Press