ver más
BIENESTAR

Matrescencia: la transformación de la maternidad de la que casi nadie habla

Más allá del embarazo y el parto, la matrescencia evidencia cómo la maternidad redefine la identidad de una mujer, generando una profunda reorganización interna.

Por Dra VIOLETA GARCÍA

Mientras nace un bebé, también nace una nueva identidad. La ciencia lleva años demostrando que la maternidad transforma el cerebro, las emociones y la forma en que una mujer se relaciona consigo misma y con el mundo.

Durante años hemos preparado a las mujeres para el embarazo y el parto. Se habla de ecografías, de lactancia, de cólicos, de carritos y de cómo dormir al bebé. Sin embargo, existe una parte de la maternidad de la que apenas se habla y que, paradójicamente, es una de las transformaciones más profundas que puede vivir una persona: el cambio que experimenta la propia madre.

Muchas mujeres llegan a consulta diciendo frases muy parecidas: “No sé qué me pasa”, “Siento que ya no soy la misma” o “Quiero muchísimo a mi hijo, pero echo de menos quién era antes”. Hoy sabemos que, en la mayoría de los casos, no ocurre nada patológico. Lo que ocurre tiene nombre: matrescencia.

Este término describe el proceso de transición que vive una mujer cuando se convierte en madre. Igual que la adolescencia supone un paso de la infancia a la vida adulta, la matrescencia implica una reorganización física, emocional, psicológica y social que obliga a construir una nueva identidad.

Uno de los descubrimientos más fascinantes de los últimos años es que la maternidad modifica literalmente el cerebro. Estudios con resonancia magnética muestran una reorganización de regiones relacionadas con la empatía, la cognición social y el vínculo afectivo. Lejos de ser una pérdida de capacidades, el cerebro se adapta para responder mejor a las necesidades del bebé, y algunos de estos cambios pueden mantenerse durante años.

Esta reorganización explica por qué muchas madres detectan antes el llanto de su hijo, perciben cambios mínimos en su comportamiento o viven en un estado de alerta constante. Cuando esa alerta nunca consigue apagarse aparece el agotamiento mental.

A ello se suma la llamada carga mental: recordar vacunas, organizar horarios, prever comidas, citas médicas, ropa, colegio e infinidad de pequeños detalles que mantienen el cerebro funcionando de manera permanente. Muchas madres no están solo cansadas; están mentalmente saturadas.

También cambia la identidad. Es frecuente escuchar en consulta: “No sé quién soy ahora”. La maternidad transforma prioridades, relaciones, tiempos y proyectos. No significa perder la identidad, sino reconstruirla. Y, como todo proceso de cambio, necesita tiempo.

Existe además un duelo silencioso: echar de menos la espontaneidad, el descanso, el tiempo propio o la independencia. Reconocerlo no hace peor madre. Hace más humana. Amar profundamente a un hijo y, al mismo tiempo, añorar aspectos de la vida anterior son experiencias perfectamente compatibles.

A todo ello se añade la presión por ser la madre perfecta. Nunca ha habido tanta información sobre crianza y, sin embargo, nunca tantas mujeres han sentido que siempre están haciendo algo mal. La culpa aparece por trabajar, por no trabajar, por cansarse o por necesitar ayuda.

La psicología recuerda una idea fundamental: cuidar a la madre también es cuidar al bebé. El bienestar emocional materno influye en el vínculo, en el clima familiar y en el desarrollo emocional infantil. Pedir ayuda, descansar, delegar y mantener espacios propios no son un lujo, sino una necesidad.

Hablar de matrescencia permite poner nombre a una experiencia compartida por millones de mujeres. Comprender que sentirse diferente, ambivalente o en reconstrucción forma parte de una transición normal reduce la culpa y favorece una adaptación más saludable.

Porque cuando nace un bebé, también nace una madre. Y quizá haya llegado el momento de cuidar de ambas con la misma atención.

Escrito por Violeta García

Puedes consultar este y otros artículos en violetagarcia.es

 NULL

    

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Temas

Deja tu comentario

Te puede interesar