MIAMI— En el transcurso de un año, la Editorial Nórdica ha publicado de forma secuencial las obras de Cuarteto estacional, de la autora escocesa Ali Smith. Las novelas Otoño, Invierno, Primavera y Verano fueron publicadas en una rápida concatenación, dirigida por la calidad y el ritmo hipnotizante de esta hermosa colección en la que la autora se las ingenia para entremezclar personajes complejos, con diversos problemas existenciales, que, de forma sutil, resultan estar íntimamente emparentados con el contexto político y social contemporáneo.
Ali Smith sorprende con su tetralogía "Cuarteto estacional"
Las cuatro novelas están ambientadas en el Reino Unido, en una época de incertidumbre e intolerancia de los hombres hacia otros hombres por cuestión de su procedencia. Un momento de inestabilidad provocado por la decisión del Reino Unido de cerrar sus fronteras a la libre circulación de personas, y de aumentar las diferencias entre extranjeros y británicos. En este contexto, el lector puede encontrar como, en cada una de las cuatro novelas, y siguiendo un espíritu acorde con la estación en la que se desarrolla la historia, distintos individuos buscarán el sentido a sus vidas, intentando acomodarlas al nuevo escenario social, creado como resultado de la inestabilidad del ambiente político que lo hizo posible.
En Otoño, el Reino Unido acaba de salir de un momento histórico, el inesperado resultado del referéndum del Brexit, el proceso por el cual saldría de la Unión Europea. En una novela repleta de humor y sutileza, se describe como aquella sociedad fragmentada y estamental que tan bien supo describir Charles Dickens, permanece. Que ha sobrevivido a todos los años de europeísmo, y se tambalea ante el shock de lo inesperado: el triunfo de las políticas aislacionistas.
En Invierno, la obra comienza con la muerte de muchas cosas. Dios ha muerto. El romanticismo. La gallardía. La poesía, la novela, la pintura, el arte han muerto. Aunque hay cosas que en la novela aún no han muerto. Como la vida. La revolución. La igualdad racial. En Invierno, el odio tampoco ha muerto.
Invierno no es una historia de fantasmas, al contrario que obras similares, ambientadas, como esta, en el periodo navideño y en los meses más fríos del año. Es una historia que transcurre en una soleada y luminosa mañana de nochebuena, con el contexto del calentamiento global, la sociedad millenial, las cadenas y barreras digitales, que suman a las físicas. Es una historia ambientada en los días de la Navidad, pero que trata problemas muy reales, que les suceden a personas reales. Problemas con los que el lector puede identificarse, o ver reflejadas a personas conocidas. Es una obra de los fríos días del invierno, que resulta tan cercana en mitad de la nieve y el hielo como solo una autora del talento de Ali Smith podría crear. Si en Invierno figuran fantasmas no son otros que los que todos cargamos con el paso del tiempo, y que tan potentes se hacen en los días más oscuros del año.
Primavera es una novela hermosa y optimista. En esta obra se aborda el tratamiento de los refugiados de la guerra, de la tortura, en naciones en las que los acumulan en campos de detención, no tan distintos de los campos de refugiados de naciones menos desarrolladas. Pero al mismo tiempo se pone en común a una niña refugiada, con una guarda de prisiones, un director de cine que ha perdido su camino en la vida, y la obra de Katherine Mansfield, Rilke, Chaplin o Shakespeare.
Verano, la última novela del cuarteto, se presenta con una protagonista que sabe que al mundo le sobran problemas. Su hermano es un problema, sus padres atraviesan problemas, el propio planeta parece asfixiarse en una enorme nube de problemas creados por la humanidad. Lo peor de todo, la catástrofe aún está por llegar. En el pasado de la protagonista, un hermoso verano, que perdura como única referencia de felicidad y estabilidad. El verano, esa famosa imagen del imaginario común, actúa como fuente de luz y de enseñanza para los protagonistas de esta última novela.
En cada una de sus novelas, Ali Smith hace algo más que narrar problemas políticas y sociales de nuestra época. Intenta mostrar al lector un camino para salir de la senda del odio y el aislamiento. El cuarteto estacional es una de esas obras que no se puede aprehender completamente hasta que no se leen sus cuatro partes, y se le otorga al constructo un sentido hondo, que deja al lector con una honda sensación de ligereza y optimismo.
El compromiso de Ali Smith con el mundo actual se refleja tanto en los temas de su obra como en los retos narrativos que afronta para ofrecer grandes momentos de lectura a quienes se atrevan a entrar en su juego literario. Sin duda apasionada por su oficio y por el mundo de los libros, en sus textos dialoga con diversos autores y obras. En cada parte que conforma su Cuarteto, Ali Smith nos muestra una concepción amplia de la cultura, con referencias a artistas de diferentes disciplinas, creando así su particular e innovador universo literario. Y es que todo le interesa a Ali Smith. Es una escritora que se enfrenta a las dificultades e injusticias de las sociedades de nuestro tiempo, sin rehuir nunca el riesgo ni caer presa de la autocensura que en ocasiones impone la percepción pública; y lo hace de manera brillante, con humor, siempre con humor.
Ali Smith (Inverness, 1964) tuvo una madre irlandesa, un padre inglés y una educación escocesa (hasta que comenzó su doctorado en Newnham College, Cambridge). A los veinte años, después de que un debilitante ataque de síndrome de fatiga crónica descarriló su carrera académica, comenzó a escribir. Ahora, autora de ocho novelas y seis colecciones de cuentos, crea lo que podría llamarse ficción experimental, pero con un estilo fácil, agradable y de emocionante lectura. Escribe en The Guardian, The Scotsman y el Times Library Supplement. Actualmente vive en Cambridge. Es la autora de Free Love, Like, Other Stories and Other Stories, Hotel World, Public Library y la presente colección.
Aquí puede encontrar la tetralogía.
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