ver más
RESEÑA

Ana de Armas logró revivir a Marilyn Monroe

Qué puede quedar en quienes vean "Blonde". Pues la certeza de regresar en el tiempo a un fenómeno del que ni las sociedades más desprejuiciadas han podido librarse
Por ILIANA LAVASTIDA

MIAMI.- La niña herida que fue Norma Jeane se apropió del alma de la actriz Ana de Armas y revivió en imagen y desenvolvimiento a la estadounidense Marilyn Monroe, una de las mujeres a las que ni el misterio de la muerte le ha podido arrebatar el sello de sex symbol.

Como una doble reivindicación calificaría la participación de la joven cubana en el largometraje Blonde, recientemente estrenado en la plataforma de Netflix, alrededor de cuyo papel protagónico había mucha expectativa por tratarse de que, De Armas, tuvo España como lugar de asiento tras exiliarse y fue allí en el entorno de esa cultura que forma parte de su idiosincrasia y en su mismo idioma, que dio los primeros pasos en el mundo de la actuación, ya fuera de su país.

Realista y desgarradora son los adjetivos que como espectadora para mí merece esta pieza cinematográfica del director Andrew Dominik y producida por Brad Pitt, Scott Andrew Robertson, Dede Gardner, Jeremy Kleiner y Tracey Landon.

En sus escenas iniciales, el filme recrea las experiencias de los primeros años de vida de la hija de una mujer alcohólica y con trastornos mentales, a la que desde muy pequeña le hicieron sentir la responsabilidad de la ausencia del padre y le achacaron la culpa por la familia rota, tanto, que estuvo a punto a morir a manos de su propia madre por considerarla causante de su suerte de mujer abandonada.

Reivindicó Ana de Armas su talento actoral en este filme no sólo por asumir el reto del idioma sin el prejuicio del acento natal, que evaluado por quienes dominan el inglés como primera lengua, se trató de un desempeño con mucha soltura.

También con este papel, Ana de Armas fue capaz de demostrar que estando bien dirigida podría adentrarse en la historia de un ícono y reencarnarla, sin herir ninguna susceptibilidad como desafortunadamente ocurrió con otra producción de Netflix en la que le dieron a interpretar el pasaje traumático de la vida de una coterránea de Miami, de la cual se caricaturizó la historia.

De regreso a Blonde, hay que decir que el filme por momentos exhibe un desarrollo dramatúrgico de cierta lentitud. Sin embargo, también hay que recordar que recrea la sociedad estadounidense de las primeras décadas del siglo XX que, aunque ya entonces figuraba entre las primeras potencias del mundo, aún no había alcanzado el ritmo abrumador de la vida que experimentamos hoy.

Qué puede quedar en el sentir de quienes decidan ver Blonde. Pues la certeza de regresar en el tiempo a un fenómeno del que ni las sociedades más desprejuiciadas han podido librarse y es el hecho de la mujer de bello rostro, figura agraciada y dotada de sexapil, para imponerse por su talento debe tener la fuerza de voluntad y carácter suficientes, capaces de impedir que sus encantos físicos pesen más que su intelecto.

Y esta capacidad de imponerse al mundo, en la malograda vida de Marilyn Monroe no existió, de ahí que tanto la persona que creó su personaje como los demás hombres que se le acercaron la vieran y utilizaran siempre como objeto.

Desafortunadamente, sus defensas para enfrentarlo no existían pues la carencia de figura paterna con la que creció y la que su madre le hizo padecer, se ubicaron como prioridad en su existencia para la búsqueda perenne de un padre en todas y cada una de las relaciones que sostuvo, incluso, cuando formó parte de un triángulo amoroso.

Un pasaje significativo de la película abre la curiosidad de indagar en las costumbres mundanas de uno de los presidentes más emblemáticos de EEUU, John F. Kennedy, a quien se le atribuye en esta trama el papel del hombre influyente que de forma oportunista utiliza los favores sexuales de la celebridad del momento.

Muy bien por Ana de Armas y el resto del elenco que trajeron hasta nuestros días la vida de Marilyn Monroe. La propuesta de posibles premios se la dejo a los críticos de cine. Como una espectadora más, yo sí creo que los merece.

 NULL

    

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Temas

Deja tu comentario

Te puede interesar