MIAMI.- Miami se prepara para una noche cargada de nostalgia y emociones con la llegada de Astor Torres, hijo del reconocido cantautor salvadoreño Álvaro Torres. El artista se presentará el 30 de agosto en Arte Clandestino Club, en un concierto íntimo que promete unir generaciones a través de la música.
Astor Torres se presenta en Miami entre el legado de su padre y su propia voz
“Muy feliz de estar aquí”, asegura el cantante al hablar de su próxima presentación en la Ciudad del Sol que promete ser una velada especial
A propósito de esta presentación, en entrevista exclusiva con Diario Las Américas, Astor Torres habló de su carrera, de la influencia de su padre y de cómo la música se ha convertido en su mejor refugio.
—¿Qué significa para ti estar en esta ciudad y presentarte ante su público?
Muy feliz de estar aquí. La verdad que Miami es una ciudad muy especial, es una ciudad que nos ha dado mucho a nosotros, los Torre, sobre todo el público cubano que es el último romántico en mi opinión. Feliz de poder tener la oportunidad de deleitarme un poquito de este público maravilloso, precisamente haciendo unas obras de mi padre, donde le brindo un homenaje a él y también hago canciones mías como la que estoy promocionando ahora.
—¿Cómo te defines como artista y qué etapa estás viviendo actualmente en tu carrera?
Me defino con todo el corazón. Eso es lo que hago. Te cuento que vengo de una gira de Chile, Perú, Colombia, El Salvador y Guatemala y la acogida que he tenido no me lo creo. Estoy muy satisfecho. De aquí voy para Madrid y luego regreso nuevamente a Colombia, donde tengo planificado mis propios conciertos. Ahora mi enfoque es lo que sigue el 30 de agosto y asegurarme que la gente que llegue se lleve la mejor impresión de este servidor.
—Estás lanzando el tema Ya no hay amor. ¿Cómo nació esta canción?
Es una canción que le escribí a una novia que tuve hace unos años. Yo la conocí en un lugar nocturno y resulta que siempre la veía de noche desde que la conocí. Llegaba el resplandor de la mañana y se perdía, pasaban cuatro o cinco días, me volvía a llamar y nos volvíamos a ver de noche. Yo me fui enamorando de ella hasta que un día le confesé: a mí me gustaría tener algo más serio, y me dijo que ella creía que yo estaba en la misma página, que no quería nada serio. Y entonces me di cuenta que solo quería fiesta y de ahí nace esa canción, como han salido todas las que he escrito, porque son vivencias propias.
—¿Hay alguna canción de tus inicios que tenga un significado especial en tu vida?
El tema A veces, de mi primer disco Voy a olvidarme de ti, es la melodía que yo le dediqué a la música por la senda que he llevado tratando de llegar a ese momento que es el escenario y llevarme la reciprocidad de la gente.
—En tu proceso creativo, ¿qué pesa más: la inspiración o la disciplina?
La disciplina sin duda alguna. Hay que estar siempre con el cuchillo afilado porque si no estás así, cuando llega la inspiración no vas a poder hacer lo que tienes que hacer.
—¿Cuál es el sueño que persigues como artista?
Lo que sueño lograr es seguir trabajando, seguir conquistando corazones alrededor del mundo y siempre crear cosas que me llenen a mí, soñando que cuando llegue al corazón de la otra persona lo llegue a conquistar.
—Tu padre es una figura fundamental en tu vida y en tu carrera. ¿Cómo lo defines y cómo lo honras a través de tu música?
Mi padre es lo máximo para mí, es quien me dio la vida y me ha enseñado a hacer un mejor cantautor y compositor. El legado lo llevo en la sangre. Defiendo a espada y escudo este legado y homenajeo a mi padre en vida con un disco que se llama Obras de mi padre, donde me encargué de que cada obra fuera tratada con el respeto que se merece, tratando de hacer algo que sea digno para él. Llegando al punto que, cuando le presento el disco, mi padre se derrama en lágrimas y ahí me di cuenta que había hecho un buen trabajo y no lastimé las canciones de mi padre.
—¿Recuerdas la primera vez que lo viste en el escenario y cómo influyó ese momento en ti?
A la edad de seis años me llevan por primera vez a ver a mi padre, porque como era tan pequeño no me dejaban ir a los teatros, y una de esas veces me dejaron ir al teatro. Cuando vi la ovación y el amor de la gente yo me quería subir al escenario, pero de una manera loca. Me recuerdo como si hubiera sido ayer, y ahí es donde yo tomo la determinación: esto es lo que quiero hacer, quiero tocar junto a él. He tenido la fortuna de hacerlo durante muchos años alrededor del mundo y ahora me toca a mí solo con mis propias alas. La primera vez que canté junto a él fue aquí en el teatro Artime, me acuerdo que la mano me temblaba, era un nervio incontrolable, pero fue tan hermosa esa noche que es la que me ha hecho seguir y acordarme que uno debe un respeto a la gente, uno debe prepararse y ese nervio hay que sentirlo, pero hay que controlarlo. La canción es Mi única alegría, de su autoría. Es una canción bellísima.
Escucharlo hablar a Astor Torres con tanta pasión deja claro que no solo carga con un apellido de peso, sino que lo honra con humildad, talento y entrega. Entre recuerdos de infancia, disciplina y sueños que siguen latiendo, transcurrió esta entrevista donde me confirma que la música es su camino y su manera de conquistar corazones.
Como periodista y como cubano en esta ciudad que también me ha visto crecer, no puedo más que coincidir con sus palabras: Miami, con su público cálido y romántico, es escenario perfecto para abrazar la tradición y a la vez abrir paso a nuevas historias. En ese cruce de generaciones, él canta con el alma y nos recuerda que los legados se defienden con respeto, pero también se renuevan con valentía, caminando hacia su destino y construyendo una historia única que lo define más allá de cualquier comparación.
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