Benicio del Toro: "Mi familia no quería que fuera actor"
MADRID.- A solo a un día de recibir el premio Platino de Honor, Benicio del Toro conversó en Madrid con la prensa.
El actor puertorriqueño, a quien ademas del talento le acompaña un gran carisma y sentido del humor, será galardonado en la décima edición de los Premios Platino del cine iberoamericano, que se entregan el sábado 22 de abril en la capital española.
“Es un honor estar aquí celebrando nuestra hispanidad, me siento honrado de recibir este premio Platino y seguir los pasos de otros que lo han recibido como Antonio Banderas, Ricardo Darín y Carmen Maura, por mencionar algunos. Me siento muy contento de ser parte de ese equipo”, expresó Del Toro, quien ya tiene en su haber un Óscar y un Golden Globes, entre otros importantes galardones que otorga la industria cinematográfica.
“Me encanta Madrid, la comida, su gente. La gente hace el equipo, la gente hace la ciudad, las películas”.
Al ahondar sobre su paso por el cine y cómo su trabajo ha moldeado su ser, Del Toro reconoció que su pasión por actuar se continúa imponiendo, aunque quisiera emprender nuevos proyectos.
“He tenido la oportunidad de trabajar con directores excelentes, con un talento, algunos los mejores del mundo. Y de trabajar con actores, productores, escritores fantásticos. Y uno va absorbiendo como Sponge Bob, y va aprendiendo. Ahora me interesa explorar otras cosas como producir y dirigir, llevo diciéndolo por un tiempo, pero la actuación me sigue jalando. Como actor, uno va evolucionando mientras va trabajando. Inevitablemente, empiezas a crear tu propio gusto, tu estilo que vas aprendiendo de los directores’, dijo Del Toro.
Recordó que entre esos directores está Oliver Stone, con quien rodó Savages (2012), y por quien su admiración creció luego de conocer de cerca su trabajo.
“Oliver Stone es uno de esos directores con un talento inmenso a quienes me refería. Es uno de esos directores que a muchos de los que estamos en Hollywood nos hace sentir valientes, porque ha hecho un cine muy valiente y muy político. Es un director que he admirado mucho. Y después de trabajar con él, acabé admirándolo más”, expuso.
“Soy fan de su trabajo. Yo pensaba: ¿cómo él hace estas películas y se mantiene dentro del sistema de Hollywood?. Y creía que era muy fácil, pero cuando leí su autobiografía supe que no fue nada fácil. Es uno de los grandes directores norteamericanos”, continuó.
En Reptile (2023), su más reciente trabajo para la gran pantalla, haberse puesto bajo las órdenes del novel cineasta Grant Singer le permitió diversificarse.
“Ahora la última película que hice, Reptile, era la primera película del director. Entonces estuve involucrado en muchas cosas, no solamente en la actuación, pero también con la producción, la edición. Voy evolucionando poco a poco”, contó.
Asimismo, recordó por qué eligió el cine cuando también le gustaba la pintura y la literatura, y jugaba baloncesto.
“No toco instrumento, no canto. Pintar es solitario, escribir es solitario. En mi juventud no era muy solitario. Entonces la actuación era como un recreo. En la clase de actuación tenia que ensayar con otros actores, con las actrices. Y por ahí le fui cogiendo el gusto a la actuación”.
Para Del Toro, actuar es un oficio que se puede perfeccionar independientemente del talento.
“Pero también encontré que, aunque yo pensaba que la actuación era algo con lo que uno nace, la actuación como todas las artes, es algo que puedes mejorar y hay una lógica, tiene una cosa que no es así al azar, tiene su ciencia”.
Aunque reconoce que no siempre tomó la mejor decisión, prefiere no vivir en el pasado.
“Hay algunas cosas que uno hace de joven, porque hay un tipo de energía que no está organizada y he dicho que no a cosas por rebeldía, sin pensarlo”, reveló.
“Pero no pierdo el sueño con las decisiones que he hecho. Intento estar en el presente, mirar hacia atrás y mirar adelante. Mientras más pasan los años, uno se da cuenta de que la vida se va moviendo, y así uno reflexiona. Soy padre y eso me ha cambiado mucho, veo muchos muñequitos (dibujos animados)”, agregó.
Sin embargo, hubo un decisión que ha sido determinante en su manera de enfrentar cada papel, aun cuando le ofrecían ser el latino.
“Yo empiezo mi carrera y me piden que me cambie el nombre, entre otras cosas, y la mayoría de las historias no están diseñadas para la minoría. Tenía amigos que me decían: ¿no te molesta que te encasillen como latino?, porque usualmente no hay buenos papeles para los latinos. Y en algún momento, no se cómo porque no lo planee así, tuve la oportunidad de estudiar actuación y lo tomé en serio”, contó.
“Y decidí que si iba a interpretar estereotipos lo haría buscándole al personaje la humanidad y complejidad. Entonces trabajé con directores y escritores que escuchaban mi llanto por darle una dimensión al personaje o los convencía de alguna manera. Al buscarles el ángulo a los personajes, asumes una responsabilidad porque te envuelves más. Ese fue un camino que encontré como actor, sin ser director”, explicó.
Como muchos que como él deciden dedicarse a la actuación, Del Toro no siempre recibió apoyo, aunque la película Huevos de Oro, de Bigas Luna, que protagonizó con Javier Bardem, le valió la admiración de su padre.
“Al viejo mío le encantaba la película. Cuando uno empieza como actor, la familia usualmente no está de acuerdo, a menos que vengas de una familia de actores. La familia mía no estaba muy contenta. Ahora es un poco distinto, pero en aquella época ser actor era una cosa un poco rara. Pero en ese momento que hice la película, el viejo mío estaba relajado, tal vez porque la hice en español’, relató.
Entre las anécdotas del rodaje, recordó que por esos días rodaba dos películas entre Miami y Pensilvania.
“Huevos de Oro se filmó en Miami, recuerdo pasarla muy bien con uno de mis actores favoritos, Javier Bardem, ahí lo conocí e hicimos una amistad. Esas memorias son muy especiales. Yo estaba haciendo otra película, que estaba filmando en Pensilvania, era invierno y me escape para hacer ese papel en la película Huevos de Oro. No podía coger sol y me tenía que poner un sombrero para protegerme, porque tenía que volver a filmar en Pensilvania”, contó, entre risas.
A la pregunta de cómo evalúa el cine puertorriqueño, respondió:
“Creo que hay talento, un talento inmenso. Puerto Rico se ha convertido en la isla del reguetón. Es increíble lo que han hecho con esa música, han llegado a todas partes del mundo. Y creo que en algún momento a lo mejor hacen algo así con el cine, pero por ahora es el reguetón”.
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