MIAMI.- En las fechas navideñas es habitual encontrarse en la gran y pequeña pantalla con numerosas adaptaciones del clásico cuento Canción de Navidad. Podemos encontrarnos a Jim Carrey interpretando a Ebenezer Scrooge, alguna otra adaptación romántica con actores conocidos, o diversas animaciones en las que se nos ofrecen, en una u otra forma, los valores de amor, solidaridad y esperanza que hacen de Canción de Navidad una obra tan valiosa.
"Canción de Navidad", un clásico en edición ilustrada
Sin embargo, a pesar de todas estas coloridas adaptaciones, conviene no olvidar la obra escrita, y transmitirla de generación en generación como parte importante de la tradición navideña.
Con este fin, nos encontramos la hermosa edición que la editorial Gribaudo nos ofrece. En el interior del libro de tapas duras el lector puede encontrar el texto íntegro, tal como fue escrito en 1843. El valor de su prosa, y la forma cándida en que se describen los escenarios y acciones son capaces, incluso a día de hoy, de otorgar al lector joven, o a su narrador adulto, una limpieza de mirada y pensamiento inusuales. Una característica, esta ligereza en el lenguaje con el que se describen situaciones serias y acontecimientos fantásticos, que se echa en falta en las adaptaciones modernas del clásico.
Si a estas características le sumamos las hermosas ilustraciones contenidas en el libro, el resultado es una edición que permanecerá en las estanterías por muchos años. Y es que las ilustraciones son reproducciones fieles de aquellas empleadas para un hermano mayor de este mismo libro en el año 1922, en Francia.
Pero fijémonos por un momento en el contenido de la novela. En la historia. Ebenezer Scrooge es un anciano tacaño de corazón endurecido que odia con todas sus fuerzas la fiesta de Navidad. Vive una vida sombría y solitaria en la Inglaterra del siglo XIX. Su persona está envilecida por la falta de caridad y simpatía hacia sus semejantes, hasta tal punto que se vuelve por completo insensible al sufrimiento ajeno.
Pero este año, la noche anterior al 25 de diciembre, recibe una visita inesperada: ante él se presenta el fantasma de su socio Jacob Marley, muerto siete años atrás. Jacob Marley, que fue en vida no menos ruin que el propio Ebenezer, le advierte de las consecuencias de sus acciones, y le anuncia la llegada de tres espíritus de la Navidad: el del pasado, el del presente y el del futuro. Uno tras otro, los tres fantasmas guiarán al señor Scrooge a través de diversas escenas de las distintas navidades de su vida.
Así comienza una larga y complicada noche en la que se reencontrará con versiones más jóvenes y esperanzadoras de sí mismo, conocerá la difícil vida del pequeño Tim, empleado suyo, al que maltrata de forma continua, y sabrá del oscuro olvido que le guarda el futuro de no modificar su vida.
Entre tanto golpe de efecto y emociones intensas, el cínico hombre de negocios se irá acercando cada vez más hacia el camino de convertirse en una mejor persona. Hasta el punto en el que Ebenezer Scrooge, persona que odiaba las navidades con todas sus fuerzas, deseará celebrar las fiestas y ayudar a todos cuantos se encuentren en el sendero de la vida.
El libro nos enseña la importancia de la amabilidad y la empatía hacia los demás, pues uno nunca sabe qué es aquello que tribula o supone un obstáculo para las personas con las que trata.
Y, como el señor Scrooge descubre, ser más amable no conlleva ningún coste. Si acaso, será la falta de gentileza la que acarree problemas.
El autor del libro es uno de los mayores novelistas de la historia, el británico Charles Dickens (Portsea 1812 - Gadshill 1870). Criado en una familia pobre, manifestó desde pequeño su pasión por la lectura. A los doce años, durante un breve período en que su padre ingresó en prisión a causa de unas deudas, el joven Charles conoció de primera mano la dura realidad del trabajo infantil. Con la ayuda de su madre, consiguió reanudar sus estudios y convertirse en periodista.
Cuando comenzó su carrera como escritor, aquella experiencia traumática impregnaría las páginas de sus títulos más conocidos, como Oliver Twist, David Copperfield, Tiempos difíciles o Historia de dos ciudades.
Dickens también desarrolló en profundidad su carrera periodística, haciendo uso de ella para destapar casos de abuso y explotación infantil, o dando visibilidad a los sectores más desfavorecidos de la sociedad victoriana, y luchando por los derechos de los niños.
La profunda conexión de la literatura dickensiana con los problemas sociales de la época han hecho de sus obras clásicos que van más allá de la época para la que se escribieron y sirven, aún a día de hoy, como modelo del uso de la literatura para visibilizar conflictos humanos y desigualdades sociales.
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