Hay ciudades que conservan la historia, y también están aquellas donde la historia sigue formando parte de la vida cotidiana. Erfurt, capital del estado alemán de Turingia, pertenece a este último grupo. Aquí, iglesias centenarias continúan dominando el horizonte urbano, comerciantes siguen reuniéndose en plazas históricas y festividades llenan de vida sus calles.
Erfurt: joya medieval de Alemania
A menudo relegada por destinos más grandes, Erfurt recompensa a viajeros con uno de los centros históricos medievales mejor conservados de Europa y un amplio ambiente festivo
Aunque suele quedar a la sombra de grandes destinos turísticos de Alemania, Erfurt recompensa a quienes la visitan con uno de los cascos históricos medievales mejor preservados de Europa, una extraordinaria catedral gótica, entrañables casas de entramado de madera y un amplio ambiente festivo.
Historia
La historia de la ciudad se remonta a más de 1.200 años. Situada en el cruce de importantes rutas comerciales medievales, Erfurt prosperó gracias al comercio. La riqueza generada por esta actividad permitió financiar magníficas iglesias, monasterios y elegantes residencias de comerciantes, muchas de las cuales siguen en pie.
La Ciudadela de Petersberg (Zitadelle Petersberg) es una de las fortalezas barrocas urbanas más grandes y mejor conservadas de Europa. Ubicada sobre una colina que domina el casco antiguo medieval, esta fortaleza en forma de estrella ofrece entrada gratuita y permanece abierta durante todo el año.
A pesar de la abundancia de atractivos, Erfurt conserva un ritmo pausado que invita a recorrerla sin prisas. Sus distancias pueden cubrirse fácilmente a pie, permitiendo a caminar desde la catedral hasta las plazas del mercado y los callejones escondidos, descubriendo detalles arquitectónicos y acogedores cafés en el camino.
El legado cultural de Erfurt añade otra dimensión a su atractivo. La ciudad está estrechamente vinculada a Martín Lutero, quien estudió en la Universidad de Erfurt antes de ingresar al monasterio que aún se conserva. Recorrer estas instituciones históricas permite comprender mejor la trayectoria de una de las figuras que más profundamente influyó en la historia religiosa de Europa.
Siglos después, en 1989, mientras caía el Muro de Berlín, ciudadanos de Erfurt impidieron valientemente que la Stasi, la policía secreta de la antigua Alemania Oriental, destruyera miles de expedientes de vigilancia que comprometían al régimen.
Hoy, recorrer la Altstadt, o Ciudad Vieja, es como entrar en un manuscrito iluminado. Sus estrechas calles empedradas serpentean entre edificios renacentistas y góticos cuidadosamente restaurados. A diferencia de muchas ciudades históricas alemanas devastadas durante la Segunda Guerra Mundial, Erfurt escapó de una destrucción generalizada, lo que permitió conservar gran parte de su tejido urbano medieval. Tras la reunificación alemana, sus fachadas ornamentadas, ventanas repletas de flores y acogedores cafés fueron restaurados para crear una atmósfera auténtica, lejos de cualquier escenario artificial.
“La cultura alemana puede parecer reservada al principio y hay que tomar la iniciativa para construir un círculo de amistades”, comentó Gustavo, un joven que trabaja en el bar cubano Karibik, ubicado en el centro histórico.
“Pero una vez que superas la barrera del idioma, todo se vuelve mucho más fácil”, añadió.
La Colina de la Catedral
El monumento más emblemático de la ciudad se alza sobre todo el conjunto urbano: la majestuosa Colina de la Catedral, donde la Catedral de Santa María, conocida localmente como Erfurter Dom, domina el horizonte con sus imponentes torres góticas. Su construcción comenzó en el siglo XII y se prolongó durante casi tres siglos, dando lugar a una impresionante combinación de arquitectura románica y gótica.
Ascendemos por una monumental escalinata de setenta amplios peldaños de piedra para llegar al templo, un acceso que realza aún más la majestuosidad del edificio. En su interior, la luz del sol atraviesa coloridos vitrales medievales, iluminando elegantes columnas, intrincados altares y siglos de arte sacro. La catedral alberga además la famosa Gloriosa, una de las campanas medievales de libre oscilación más grandes del mundo. Fundida en 1497, continúa siendo considerada una de las mejores de Europa.
Disfrute la galería de fotos y el resumen de vídeos sobre Erfurt que incluimos en esta nota.
El Puente de los Mercaderes
En pleno casco antiguo encontramos otra joya de la ingeniería: el Krämerbrücke, o Puente de los Mercaderes. A diferencia de la mayoría de otros, este paso medieval sobre el río Gera está flanqueado por edificios de entramado de madera completamente ocupados en ambos lados. Construido en el siglo XIV, sigue siendo el viaducto habitado con viviendas más largo de Europa.
Actualmente alberga talleres de artesanos, galerías de arte, librerías, cafés y pequeñas boutiques. Cruzarlo es mucho más que atravesar un río; es realizar un tranquilo viaje por la historia viva. Los artesanos continúan practicando tradiciones transmitidas de generación en generación, elaborando cerámica, joyería, textiles y recuerdos hechos a mano que reflejan el patrimonio artístico de la ciudad.
Más allá de sus monumentos más conocidos, Erfurt se descubre también en sus pequeños detalles. Patios ocultos aparecen inesperadamente tras antiguas puertas de madera. Las plazas rebosan de vecinos que compran flores, frutas, quesos y especialidades típicas de Turingia.
Egapark: un verde oasis
A pocos minutos en tranvía del centro medieval de Erfurt, Egapark ofrece un refrescante contraste con las calles históricas de la ciudad. Con más de 90 acres (unas 36 hectáreas), es uno de los parques hortícolas más grandes de Alemania. Sus jardines paisajísticos, estanques, senderos y exhibiciones florales cambian con las estaciones.
Entre sus principales atractivos figuran el mayor macizo ornamental de flores de Europa, jardines temáticos, un invernadero tropical y vistas panorámicas desde la fortaleza de Cyriaksburg. Familias acuden a sus áreas infantiles, la casa de las mariposas y el restaurante Danakil, mientras que los amantes de la jardinería encuentran abundante inspiración. Durante el año se celebran conciertos, exposiciones florales y festivales estacionales que convierten a Egapark en un destino ideal para visitantes de todas las edades.
Festividades
El atractivo de Erfurt va mucho más allá de su arquitectura, ya que la ciudad cobra verdadera vida durante sus numerosos festivales anuales. A lo largo del año, las plazas públicas se transforman en espacios de encuentro donde la música, la gastronomía y tradiciones centenarias crean experiencias inolvidables.
La celebración más famosa es el Krämerbrückenfest, que tiene lugar cada mes de junio. Considerado el mayor festival del casco antiguo de Turingia, llena Erfurt de artistas callejeros, músicos, recreaciones medievales, artesanos y puestos de comida. Miles de visitantes recorren el centro histórico mientras conciertos, representaciones teatrales y actividades culturales se desarrollan simultáneamente en distintos escenarios.
A finales del otoño, otro de los grandes acontecimientos de la ciudad ocupa el protagonismo: el Mercado de Navidad de Erfurt transforma la Plaza de la Catedral en un auténtico escenario navideño. Cientos de casetas de madera ofrecen adornos artesanales, juguetes tradicionales, almendras garrapiñadas, vino caliente especiado y delicias regionales.
El calendario cultural también incluye festivales musicales, conciertos al aire libre y mercados estacionales que reflejan tanto las tradiciones locales como la creatividad contemporánea. Gracias a ello, Erfurt nunca da la impresión de ser un museo al aire libre, sino una ciudad vibrante donde la historia continúa evolucionando.
Gastronomía
Ninguna visita a Erfurt está completa sin probar la célebre gastronomía de la región. La famosa Thüringer Rostbratwurst, una salchicha típica asada al carbón y servida con mostaza en pan, constituye prácticamente una institución local. Los restaurantes también ofrecen albóndigas tradicionales, espárragos de temporada, platos regionales y excelentes cervezas locales, todo ello a precios razonables.
Si desea vivir la experiencia de una auténtica taberna medieval, vale la pena visitar Wirtshaus Christoffel. En cambio, si prefiere una propuesta de cocina regional elaborada con esmero, como una deliciosa sopa fría de pepino con yogur o unas tiernas carrilleras de cerdo de Turingia, el restaurante Wenigemarkt 13 es una magnífica elección.
No deje de visitar la chocolatería Goldhelm Schokoladen Manufaktur, situada muy cerca del Puente de los Mercaderes. Su impresionante selección incluye tabletas de chocolate elaboradas artesanalmente, bombones frescos, trufas, cremas para untar y especialidades de temporada.
Cómo llegar
Varias aerolíneas ofrecen vuelos con conexión hacia Fráncfort o Berlín, donde puede tomar un tren a Erfurt.
Ciudadanos estadounidenses no necesitan visa para estancias de hasta 90 días.
Idioma
El alemán es el idioma oficial del país, aunque el inglés se habla ampliamente.
Dónde hospedarse
Erfurt ofrece una amplia variedad de alojamientos, desde hoteles boutique instalados en edificios medievales hasta modernos hoteles de negocios y encantadoras casas de huéspedes.
Nos alojamos en el Dorint Hotel am Dom Erfurt, un moderno hotel de cuatro estrellas con una llamativa fachada de cristal que contrasta elegantemente con la arquitectura medieval de la ciudad.
Ubicado junto al distrito de la catedral, este hotel de categoría superior ofrece amplias habitaciones y constituye una excelente opción para quienes desean acceder fácilmente tanto a la Catedral de Santa María como a la Ciudadela de Petersberg.
Consulte este portal de turismo para más informaci'on.
Tours
La mejor manera de descubrir Erfurt es mediante una visita guiada. Recomendamos contactar con Ines Seidmacher, especialista en experiencias de viaje personalizadas de Avantgarde.
Moneda
La moneda oficial es el euro, cuyo tipo de cambio actual es de 0,87 dólares estadounidenses por euro.
Se recomienda utilizar cajeros automáticos o tarjetas de crédito para reducir las comisiones por cambio de divisa.
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