MIAMI.- La Navidad suele llegar como una pausa necesaria: tiempo de balances y de silencios que ordenan el alma cuando la prisa se detiene. Así ha sido este cierre de año para Lindsay Casinelli, marcado por una reconciliación íntima consigo misma, con su fe y con el camino recorrido.
Lindsay Casinelli: "Dios no me ha abandonado"
La periodista venezolana, especializada en Deportes, celebra la Navidad agradecida por la maternidad, la fe, y su nueva etapa en Telemundo
No desde la nostalgia, sino desde una gratitud profunda por todo lo vivido, incluso aquello que alguna vez dolió, y por lo que hoy vuelve a florecer bajo nuevos proyectos, plataformas y una versión de sí misma más plena y consciente.
“Si pudiera decirle algo a la Lindsay de hace un año, le diría que no tenga miedo”, confiesa la presentadora a DIARIO LAS AMÉRICAS. “Le diría que le esperan cosas lindas, gente buena, maravillosa, nuevas oportunidades y mucho crecimiento. A veces le tenemos tanto miedo al cambio que tratamos de evitarlo a toda costa, sin sospechar que ese cambio viene cargado de bendiciones”, añadió.
Un final que abrió otros comienzos
Con una carrera construida durante 12 años en Univisión, la popular periodista deportiva venezolana reconoce que su salida de la cadena hispana durante el 2024 no fue sencilla. Y aunque reconoce que siempre supo que el ciclo se acercaba a su fin, aun así, el desprendimiento dolió.
“No me veía entrando a otro canal de televisión, no me veía trabajando con otra gente”, admite durante esta entrevista. Sin embargo, el tiempo y la pausa hicieron su trabajo. Y ese año fuera de la televisión, obligado por una cláusula contractual, se convirtió en un regalo inesperado”, contó.
“Me dediqué a ser mamá por un año, y esa bendición y privilegio la valoro enormemente. Hoy mis hijos ven que su mamá vuelve al trabajo y están orgullosos. Eso me llena el alma y hace que todo fluya como tiene que ser. De hecho, el mismo día que se acabó la cláusula, ya estaba conversando con Telemundo”, confesó sobre esta nueva etapa que más que un salto al vacío ha sido paso consciente. “Ha sido mucho más divertido y enriquecedor de lo que imaginaba”, añadió.
Volver a un set, volver a pertenecer
Lindsay Casinelli actualmente es panelista invitada en La Mesa Caliente, programa diario transmitido por Telemundo, a las 3 pm., hora del Este, y conducido por Verónica Bastos, Andrea Meza y Giselle Blondet.
“Mi primer día en Telemundo estaba muy nerviosa”, contó, pero como fiel creyente y devota de la Virgen de Fátima y de Guadalupe, recuerda que se encomendó y avanzó. “Fue muy lindo y emocionante volver a la televisión”, dijo la venezolana, para quien este cambio de pantalla representa una etapa de expansión personal.
“No creo que haya cambiado mi esencia en esta nueva cadena y formato, creo que me he expandido”, reflexiona la periodista que vuelve a Deportes, su raíz, pero también a las noticias, a la conversación, y a una mesa compartida con mujeres. “Durante años fui la única mujer entre muchos hombres. Hoy trabajo rodeada de mujeres, y eso me ha reconectado con mi parte femenina. Estoy profundamente agradecida”.
La maternidad, centro de todo
Si hay una versión de Lindsay Casinelli que hoy se impone sobre todas las demás, es la de madre.
“Mi rol más importante no es ser periodista ni presentadora: es ser la mamá de Miquel y Máximo”, afirma sin titubeos. “Quería ser mamá desde chiquita y me tomó tiempo. Pensé que me iba a quedar solterona. Por eso valoro tanto mi maternidad: porque esperé mucho”.
Por eso, ser madre no desplazó sus sueños profesionales, los reordenó. “Quiero formar dos buenos hombres, dos buenos seres humanos”, dijo. Y sonrió al contar que ambos comparten con ella la pasión por el fútbol, ese lenguaje común que también une generaciones.
Del miedo a la preparación
Para las mujeres que sueñan con una carrera en medios de comunicación, pero temen reinventarse, Lindsay es clara: “El miedo es parte de la vida, pero no puede detenerte. Esa es la diferencia entre quienes cumplen sueños y quienes se quedan con las ganas”.
Ella también tuvo miedo. “Pensé que quizá mi carrera se había acabado. No sabía si se me iban a abrir otras puertas”, reconoció. Pero en lugar de quedarse paralizada, se preparó. “Abrí la puerta del inglés, me seguí formando. Cuando mantienes la mente ocupada y llega la oportunidad, la tomas, aunque tengas miedo”.
Hay un hilo que atraviesa toda la historia de vida de Lindsay Casinelli: la migración. Ella llegó a Estados Unidos completamente sola. Vivió en una casa con 17 personas, sin dinero, con trabajos duros y despidos tempranos. “Fui dish washer (lava platos) un día y me botaron. Luego mesera, repartidora de pizzas”, recuerdó entre risas.
Una anécdota resume el recorrido: “Repartía pizzas un Super Bowl y años después presenté el primer Super Bowl en la historia de Univisión, al lado de Jorge Ramos”. Ese contraste sigue siendo su motor.
“Las historias humanas son las que me mueven”, aseguró. Historias de inmigrantes, de personas que construyen hogares, familias, negocios. “Cuando escuchas eso, dices: si ella pudo, si él pudo… yo también”.
Esta Navidad será simple y profundamente simbólica: pijamas, vecinos, abrazos. “Y los que no se pueden abrazar físicamente, que se abracen del alma”, dijo. Durante años pasó estas fechas sola, lejos de su madre y hermanos, pero nunca sin propósito. “Cuando sabes por qué te sacrificas, no te sientes sola. Dios está contigo”.
De cara al 2026, sus sueños no son grandilocuentes, sino bien anclados: seguir haciendo lo que ama sin perder lo que más le importa.
“Viene el Mundial, ojalá pueda ser parte de esa cobertura con Telemundo”, dice. Pero también quiere estar presente para sus hijos y para una comunidad latina que atraviesa tiempos de incertidumbre. “Hoy más que nunca necesitamos sentir que no estamos solos”.
Lindsay Casinelli cierra el año con los pies firmes, el corazón agradecido y la fe intacta. Convencida de que Dios no la ha abandonado, sabe que seguirá encontrando caminos para comunicar, acompañar y servir. Ya sea desde la televisión, un podcast o cualquier nueva plataforma que el destino le ponga enfrente.
Porque, como ella misma resume, “cuando tienes un propósito, incluso los finales se transforman en comienzos”, finalizó.
Si desea saber más de Lindsay Casinelli, visite el perfil en Instagram @lindsaycasinelli.
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