Ubicada en Europa, Polonia cuenta con una rica historia, cultura y paisajes naturales, lo que la hace un destino turístico muy diverso.
Polonia, seis ciudades para tener en cuenta
Esta nación europea ha vivido grandes adversidades, pero ha logrado preservar su identidad y espíritu, y hoy es uno de los 20 países más visitados del mundo
Esta nación europea, forjada por grandes guerras y adversidades, ha sabido preservar su identidad y su espíritu. Hoy figura entre los 20 países más visitados del mundo.
Ciudades como Pozna, ód y Wrocaw ofrecen ventanas únicas al alma polaca, cada una con un carácter distintivo. Mientras tanto, Cracovia sigue siendo un lugar encantador para visitar y admirar, Czestochowa es el corazón espiritual del país y uno de los destinos de peregrinación más venerados de Europa y Varsovia es hoy una impresionante y creciente ciudad europea.
Poznan
Como una de las ciudades más antiguas de Polonia, Poznan presenta una fusión de patrimonio centenario y vitalidad urbana moderna. Considerada la cuna del Estado polaco, esta colorida y transitable ciudad rebosa de encanto e historia.
Old Market Square es el corazón de la ciudad. Aquí encontrará el impresionante Ayuntamiento renacentista, ligeramente esquinado para realzar su grandeza.
Tras una devastadora destrucción durante la Segunda Guerra Mundial, Old Market Square fue restaurada meticulosamente. Fotografíe la colorida hilera de casas y edificios que antes albergaron a comerciantes y que hoy ostentan restaurantes, bares y tiendas.
Si busca algo dulce para comer, visite el Museo Rogalowe de Poznan, donde podrá presenciar e incluso aprender a hornear los famosos croissants de San Martín.
Lodz
En el centro de Polonia, Lodz es una ciudad que se reinventó, pasando de ser un centro industrial a un centro creativo y cultural.
La transformación de esta ciudad se vio impulsada por una combinación única de patrimonio y ocio, creando un destino relajado, creativo y familiar.
En el corazón de esta transformación se encuentra Manufaktura, un extenso complejo de ladrillo rojo que antiguamente albergó fábricas textiles. Hoy es una vibrante mezcla de tiendas, restaurantes, museos y lugares de ocio: un ejemplo estelar de reutilización.
Con ello, Lodz demostró que la reutilización de un complejo postindustrial puede ser un catalizador para la revitalización, transformando una fábrica abandonada en un próspero complejo de entretenimiento, regenerando así el paisaje urbano, creando puestos de trabajo y reinterpretando con éxito el patrimonio industrial de la ciudad.
Wroclaw
Situada en el suroeste de Polonia, Wroclaw cuenta con una historia que se remonta a más de mil años. Su paisaje urbano refleja ese largo pasado, combinando catedrales góticas, palacios barrocos y monumentos modernistas en un impresionante mosaico arquitectónico.
“Los malos recuerdos de la guerra son imborrables”, afirmó Arek, licenciado en historia. “Pero ahora tenemos una ciudad increíblemente hermosa que amamos”, enfatizó.
Dicho esto, podemos comprender lo ecléctica, magnífica y vibrante que es esta ciudad de más de un millón de habitantes.
Un paseo por la Plaza del Mercado de Wroclaw (Rynek) revela el Ayuntamiento gótico, enmarcado por hileras de casas históricas de colores brillantes.
Sin embargo, una de las atracciones más queridas de Wroclaw es mucho más pequeña: más de 1.400 llamativas estatuillas de bronce están repartidas por el centro de la ciudad.
Estas encantadoras y divertidas figuras de bronce conmemoran el movimiento clandestino Alternativa Naranja, que expresó su mensaje anticomunista pintando enanos en las paredes.
Cracovia
Aunque Cracovia es el destino turístico más popular de Polonia y quizá no necesite más atención, sigue siendo un lugar encantador para visitar y admirar.
Conocida como la Capital Real, fue el centro oficial del país hasta 1596 y aún continúa siendo uno de los principales centros académicos, culturales y artísticos de Polonia. Su casco antiguo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1978, uno de los primeros sitios del mundo en obtener esta distinción.
A diferencia de otras ciudades polacas, Cracovia no sufrió destrucción directa de su núcleo histórico durante la Segunda Guerra Mundial.
Su legado cultural a través de las épocas gótica, renacentista y barroca permanece, lo que ofrece una significativa mezcla de edificaciones, incluyendo la plaza medieval más grande de Europa.
Czestochowa
Esta mediana ciudad de 320.000 habitantes es conocida principalmente por el icono de la Virgen Negra, resguardado en el Monasterio de Jasna Góra, una imagen sagrada que ha atraído a millones de fieles durante siglos.
Quienes conocen la existencia de esta noble representación divina, acudir a verla significa la realización de una promesa y la sensación de fuertes emociones.
Cada día, miles de peregrinos visitan el monasterio para venerar a la Virgen. Sin embargo, el 26 de agosto el santuario atrae a una multitud aún mayor, pues los fieles se congregan en números impresionantes. El ambiente se llena de un profundo sentido de devoción y esperanza que conmueve tanto a creyentes como a escépticos.
Aunque Czestochowa avanza a un ritmo más pausado que las grandes ciudades del país, refleja la resiliencia del espíritu polaco. Salas de exposiciones, instituciones de educación superior y una activa población estudiantil aportan energía juvenil a sus calles, dando vitalidad a una ciudad descrita a menudo como contemplativa, pero silenciosamente dinámica.
Varsovia
Durante la Segunda Guerra Mundial, Varsovia fue destruida. El proyecto de reconstrucción del Casco Antiguo fue el primer intento en el mundo de resucitar por completo el núcleo histórico de una ciudad y fue incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1980.
En su corazón se encuentra Rynek Starego Miasta, una animada plaza rodeada de casas burguesas y elegantes restaurantes polacos. Cerca de allí, la Catedral de San Juan, que data del siglo XIV, alberga conciertos de verano.
Sródmiescie (Centro) es el corazón de Varsovia, con una mezcla de arquitectura de la era soviética, como el Palacio de la Cultura y la Ciencia, y modernos rascacielos como la Varso Tower.
Consulte el portal www.poland.travel para más información, disponible en varios idiomas incluyendo español.
Idioma
El polaco es el idioma oficial, pero el inglés se habla y entiende ampliamente en muchas ciudades y destinos turísticos.
Cómo llegar
LOT Polish Airlines ofrece vuelos directos desde Chicago, Los Ángeles, Miami, Newark y Nueva York. Otras aerolíneas cuentan con viajes sin escalas o con conexión.
Si tiene un pasaporte estadounidense, no necesita visado hasta 90 días, pero si viaja con un documento de otro origen, póngase en contacto con la oficina consular polaca para obtener la información pertinente.
Cómo desplazarse
Polonia cuenta con un sistema de transporte público muy desarrollado, que incluye trenes, autobuses y tranvías, lo que facilita viajar entre ciudades y regiones.
Moneda
Aunque Polonia es miembro de la Unión Europea, el zloty sigue siendo la moneda oficial y de curso legal del país. Eso sí, debe ir antes de que adopten el euro y suban los precios.
Siga estos consejos para ahorrar dinero. NO CAMBIE DINERO, ni antes de viajar ni en su destino. La mayoría de los viajeros suelen cambiar dólares, ignorando las comisiones, a menudo excesivas, que les cobran.
Es mejor depositar el dinero en su cuenta bancaria y usar su tarjeta de cajero automático en cuanto llegue al destino. El banco emisor le cobrará tres o cuatro dólares, pero se ahorrará la comisión de cambio y obtendrá el mejor tipo de cambio internacional disponible.
También puede usar tarjetas de crédito en tiendas, restaurantes y hoteles.
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