El Observatorio de Libertad Académica (OLA) denunció la existencia de un "patrón coercitivo en los espacios académicos de Cuba" vinculado a la actual campaña de recogida de firmas impulsada por el régimen.
Denuncian el uso de escuelas en Cuba para campañas de adoctrinamiento
El Observatorio de Libertad Académica denunció las firmas obligatorias "Por la Patria" como una maniobra de control ideológico y lealtad forzada al régimen
Según el OLA, "la participación en actos de movilización y recolección de firmas constituye una extensión del deber cívico impuesto por el Estado" y "no se trata de una participación voluntaria, sino de una imposición política institucional". La organización advierte que este fenómeno "representa una extralimitación de las facultades de los actores políticos y constituye una violación directa de los derechos fundamentales de la ciudadanía".
El informe menciona como ejemplo la actual campaña "Mi firma por la Patria", anunciada por Yuniasky Crespo Baquero durante el V Coloquio Internacional Patria, evento inaugurado por Miguel Díaz-Canel. La iniciativa se desarrolla "en centros laborales, docentes, instituciones estatales y barrios, bajo la supervisión del Partido Comunista de Cuba (PCC), la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y los Comités de Defensa de Revolución (CDR)", reseña el portal web Diario de Cuba.
En este contexto, el Ministerio de Educación Superior (MES) y las universidades del país se sumaron a la convocatoria. El OLA subraya la contradicción en el discurso oficial: el MES la presenta como "una iniciativa de la sociedad civil cubana", pese a que "fue gestada en el seno del PCC e inaugurada en un acto político".
Ejemplos concretos citados por el Observatorio incluyen la Universidad de Pinar del Río, que convocó a "participar en un acto de repudio al bloqueo y en favor de la paz", indicando que al concluir "cada participante debería 'plasmar su firma en una planilla'". Tras la actividad, la institución afirmó haber protagonizado: "un acto de firme condena al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba, en una jornada que reafirmó el compromiso de la UPR con la defensa de la paz y la soberanía nacional".
Asimismo, precisó que "tras las intervenciones centrales, los presentes estamparon sus firmas para sumarse a la campaña nacional e internacional que exige el fin de una política que, tras más de seis décadas, sigue considerándose el principal obstáculo para el bienestar de las familias cubanas".
El patrón se repite en otras instituciones. En La Habana, la Universidad Pedagógica Enrique José Varona publicó: "el Varona firma (…) ¡firmamos!". Por su parte, el Centro Municipal Universitario de Bauta afirmó que sus trabajadores dejaron constancia de su fidelidad y que las universidades son "trincheras de ideas, defensa y dignidad nacional", donde "defender la Patria también es enseñar, servir y firmar cuando toca".
El OLA sostiene que estas prácticas se insertan en un modelo donde la educación superior es concebida como "un pilar de la formación ideológica del ciudadano en consonancia con el proyecto estatal". En ese marco, denuncia que se condiciona "la permanencia, evaluación y estabilidad laboral de alumnos y del personal docente" a la participación en actividades políticas.
Finalmente, el OLA advierte que la politización del espacio universitario "erosiona la confianza en las instituciones educativas" y genera "un clima de miedo, donde la neutralidad es vista como traición", insistiendo en que la obligatoriedad de estas prácticas "rompe" los principios internacionales de autonomía académica y libertad de conciencia.
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FUENTE: Diario de Cuba
