Los Mets de Nueva York dependen más que nunca no de un jonronero o de un lanzallamas. Tampoco de un potente cerrador. Ninguna estrella es capaz de darle calma al conjunto de la Gran Manzana. Lo único que más bien piden los Mets es una sola cosa: salud.
La salud, clave para las aspiraciones de los Mets
Nadie le ha hecho más daño al conjunto de Nueva York que las lesiones. Ni los poderosos Nacionales de Washington asustan tanto al cuadro de Flushing Meadows. Porque todo el mundo está claro que los dirigidos por Terry Collins son capaces de alcanzar no sólo la postemporada, sino son capaces de jugar la Serie Mundial –tal como lo hicieron hace apenas dos años. Ahora bien, si la salud no los acompaña, si las figuras clave se lesionan, los Mets pudieran ni siquiera ser competitivos en el Este de la Liga Nacional.
“Todo depende de cómo funcione el cuerpo de pitcheo abridor. Si no se lesionan, y eso siempre es muy importante en el caso de los Mets, serán incluso el equipo a batir en la división”, dijo un scout al diario The New York Post.
Potente rotación
Las opciones de los Mets pasan por su cuerpo de abridores, un grupo con tanto talento que incluso algunos analistas considera que pudiera ser el mejor de las Grandes Ligas, siempre y cuando, no aparezcan las lesiones.
Noah Syndergaard es uno de los lanzadores jóvenes más impresionantes de la actualidad. Poseedor de la recta más espectacular entre los abridores –promedió 98 millas en sus envíos rápidos el número más elevado de lejos en la campaña de 2016-, el derecho dejó porcentaje de carreras limpias de 2.90 con una efectividad ajustada de 158.
Para la contienda de 2017 ya se encuentra listo para empezar a dominar desde el principio.
“Tengo confianza en este momento en mis pitcheos en cualquier momento y ante cualquier bateador”, dijo el serpentinero conocido como Thor.
Jacob DeGrom, Steven Matz, Matt Harvey y Zack Wheeler terminan de conformar una rotación que cualquier equipo con esperanzas de ganar la Serie Mundial envidiaría, aunque queda por saber lo que pudieran hacer los tres primeros, puesto que vienen de pasar por el quirófano.
Fuerte ofensiva
Los Mets no hicieron muchos movimientos durante el receso de temporada, de hecho, el más relevante fue el haber concretado rápidamente con el cubano Yoenis Céspedes, sin dudas, el capitalizador de la ofensiva de los neoyorquinos.
El jardinero fue el más relevante dentro de una artillería que sufrió muchas lesiones y que en momentos importantes no produjo. Céspedes fue el líder jonronero (31) de un equipo que manufacturó más del 50% de sus carreras por la vía de los batazos de largometraje.
El toletero derecho está enfocado en cosas grandes para 2017, incluyendo la posibilidad de ganar el premio al Jugador Más Valioso.
“Es una meta, aunque más bien estoy pensando en algo más allá, que es ganar un anillo de Serie Mundial”, aseveró Céspedes, quien quedó octavo en la votación al Más Valioso en la pasada contienda en la Liga Nacional. “El equipo es primero”.
Curtis Granderson, con 30 bambinazos, junto con Neil Walker y el venezolano Asdrúbal Cabrera conforman una ofensiva capaz de generar bastante impacto. También queda por saber lo que pudiera aportar el veterano David Wright, quien ha enfrentado muchos problemas de salud.
Los Mets tienen muchas esperanzas, tantas, que saldrán practicamente con la misma plantilla –con la gran excepción de la partida del veterano lanzador dominicano Bartolo Colón- de 2016, equipo que ganó 87 encuentros para luego quedar eliminado en el partido entre comodínes. Hay talento y hay mucho potencial. Y si todo sale bien, en términos de la salud de sus principales piezas, será aspirante a la postemporada. Pero si fallan sus piezas, está claro que no hay suficiente profundidad para poder luchar contra los Nacionales.
Dominicano en ascenso
Con 21 años, el dominicano Amed Rosario es considerado el mejor prospecto de los Mets de Nueva York. El muchacho empezará la temporada de 2017 en Doble A con el conjunto de Binghamton, pero todo parece indicar que su estadía ahí será corta.
Rosario, un torpedero y considerado el quinto mejor prospecto de todo el béisbol, destrozó a los lanzadores en la pasada campaña en Clase A al conectar para .309 con .359 de porcentaje de embasamiento y luego hizo lo propio en el nivel superior al batear aún mejor para .324 con 42 extrabases y 19 bases robadas en 120 partidos.
“Viene de un gran año”, dijo a MILB.com Kevin Morgan, coordinador de ligas menores de los Mets. “Esperamos y anticipamos que seguirá progresando. Queremos que siga hacia adelante”.
Rosario no solo ha mostrado mucha capacidad con el madero, sino que también ha impresionado con su defensiva, y especialmente con su brazo. De hecho, los cazatalentos consideran que pudiera desarrollarse al estilo de su compatriota José Reyes.
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