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FÚTBOL

Messi tiene una deuda pendiente con Argentina

 El llamado mejor jugador del mundo vuelve a ilusionar a Argentina

STEFANO PORCILE

Especial

BUENOS AIRES. Lionel Messi va en búsqueda de una revancha personal con la selección argentina. El sábado el delantero podría levantar en Santiago de Chile su primer título oficial, luego de 22 años de sequía para el combinado argentino. Aún queda una página especial para “La Pulga” en el libro de la historia del fútbol. En frente, el conjunto local de Jorge Sampaoli intentará destruir el sueño del barcelonista, prolongando la espera de su tan ansiada consagración con su país.

A lo largo de sus 11 años vistiendo de celeste y blanco, el jugador pasó por situaciones complicadas, como  la eliminación de la Copa América disputada en Argentina y la final del Mundial de Brasil.

Su debut

Corría el año 2004 cuando al presidente de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), Julio Humberto Grondona, le suena su celular con la noticia de que hay un “Pibe” de 17 años en el Barcelona que deslumbra por su calidad futbolística. Luego de revisar los videos de Messi con sus mejores jugadas, Grondona organizó en tiempo récord un amistoso ante Paraguay para hacerlo debutar con el Sub-20 argentino. En diálogo con Clarín, el por entonces entrenador del seleccionado Sub-20, Hugo Tocalli, reconoció que “cuando estaba por terminar el encuentro ordené que entrara y le pedí que jugara libre, como en Barcelona. La primera pelota que agarró terminó adentro del arco". Su gran actuación lo llevó a conquistar al año siguiente el Mundial Sub-20 realizado en Holanda, el cual también lo consagró como máximo goleador del certamen.

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El fracaso

Pero no todo fue color de rosas para el delantero. Luego de obtener la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing en 2008, el momento más tenso en la relación entre el crack del Barcelona y su selección llegó con la eliminación de la Copa América disputada en suelo argentino en 2011. Las expectativas puestas en el conjunto local eran altas. Los dirigidos por Sergio “Checho” Batista, en especial Messi, sentían la presión de un público cansado de ver como sus futbolistas brillaban en sus clubes y fracasaban con su país. El debut fue un opaco 1-1 ante Bolivia y la suerte del equipo no cambiaría. Con muy poco juego colectivo y un Lionel apagado, Argentina quedó eliminada por penales en los cuartos de final del certamen. Las críticas llovieron contra el delantero y su padre llegó a decir que “es la primera vez que lo silban. Él lo vive mal porque cuando llegó al país hace unos días fue algo que no se esperaba. Esto es muy duro”.

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El dolor

Tras el fracaso en la Copa América, la selección levantó cabeza y realizó unas excelentes eliminatorias de cara el Mundial de Brasil, donde llegó hasta la final de la competencia. Cada vez que la prensa le consulta a Messi el partido ante Alemania él intenta desviar la conversación. "Las más claras fueron nuestras y nos vamos a arrepentir toda la vida de las ocasiones que no pudimos meter adentro” lamenta una y otra vez el jugador. Probablemente la imagen del capitán argentino subiendo las escaleras del Maracaná para recibir la medalla de segundo puesto, pasando a centímetros del trofeo, sea la más dolorosa que él recuerde.

La historia del fútbol tiene una página en blanco destinada a Messi. El sueño del por entonces niño que voló desde su Rosario natal a Barcelona sigue intacto. Hay un saldo pendiente.

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