MIAMI – Aunque la Casa Blanca busca apaciguar el escándalo que acorrala al presidente Joe Biden por el descubrimiento de “documentos clasificados” que conservó de manera irregular y sin protección en su residencia y su oficina tras concluir la vicepresidencia hace seis años, el analista republicano Frank Rodríguez, lo califica como un hecho “grave y sin precedentes”, que genera muchas dudas por la forma del hallazgo, la participación de los abogados personales de Biden, y el hermetismo del mandatario sobre el tema.
Hermetismo y suspicacias en escándalo de documentos secretos hallados en residencia de Biden
La Casa Blanca asegura que Biden está comprometido” con el manejo de los documentos con sello de confidencial, que está colaborando y que el material ha sido entregado a la Administración de Nacional de Archivos Nacionales (NARA, por sus siglas en inglés), en un intento de minimizar el impacto. Sin embargo, para Rodríguez, hay una sombra que empaña ese hallazgo, que genera muchas preguntas sin respuestas, y el hecho de que el propio mandatario está a cargo de su investigación, una acción que califica de irregular porque son los abogados personales de Biden los que encontraron los “documentos clasificados”, de su manejo y entrega a la autoridad, una función que le correspondería al Buró Federal de Investigaciones (FBI) y no a los abogados privados del Presidente.
“El objetivo de los abogados personales del Presidente es protegerlo, no es una agencia imparcial que examina los documentos y la situación. Es un hecho que no tiene precedentes. El Presidente está a cargo de su propia investigación básicamente”, subrayó el analista.
El 9 de agosto, el FBI allanó la residencia del expresidente Donald Trump argumentando la búsqueda de documentos confidenciales que el exmandatario se llevó.
Los documentos secretos extraídos de la casa del actual mandatario estadounidense datan de la época en que Biden era el vicepresidente del gobierno que formó junto al presidente Barack Obama (2008-2016), fueron encontrados seis años después de que concluyera el cargo; en tres lugares separados, lo que podría implicar el mal manejo, uso indebido y exposición de información secreta del gobierno de Estados Unidos.
Lo preocupante para Rodríguez es que el lugar donde los abogados encontraron los primeros documentos fue la oficina que Biden ocupó entre 2017 y 2020, tras dejar el cargo de la vicepresidencia, donde permanecieron sin seguridad. Se trata del centro que lleva el nombre del hoy presidente, el Penn Biden para la Diplomacia y el Compromiso Global en Washington, un organismo privado adscrito a la Universidad de Pensilvania, donde Biden laboró como profesor desde 2017 a 2020. La entidad, ubicada a poca distancia de la Casa Blanca, recibió millones de dólares de los chinos. Ahí quedaron los documentos clasificados cuando Biden asumió la presidencia en enero de 2021.
Rodríguez asegura que “el gobierno chino le financió su posición [a Biden] en la Universidad de Pensilvania, que le alquila una oficina en Washington, lo contrata como profesor, que nunca ha dado clases, y él empieza supuestamente a escribir un libro sobre Ucrania, China e Irán”.
“Cuando Biden llegó a la Casa Blanca, nombró a la presidenta de la Universidad de Pensilvania (académica estadounidense Ammy Gutmann) como embajadora de Estados Unidos en Alemania, o sea que recibió su premio, y desde luego que el régimen chino sabía todo lo que estaba pasando en esa oficina”, dijo el experto.
De acuerdo con la poca información que se ha filtrado a la prensa, los documentos estarían vinculados a la Inteligencia de Estados Unidos, relacionados con Ucrania, Irán y el Reino Unido, según lo afirma una fuente relacionada con la materia. Pero, “los demás documentos no sabemos de qué tratan”, afirmó Rodríguez.
Silencio
Ese primer hallazgo fue el 2 de noviembre, previo a las elecciones de medio término, pero lo mantuvieron en secreto en un aparente intento de no afectar la campaña demócrata en la que Biden y Obama recorrían varios puntos del país pidiendo el voto para los candidatos de su partido.
Los otros dos lugares donde los abogados personales de Biden encontraron más documentos secretos son la biblioteca personal del mandatario en su residencia en Wilmington, Delaware; y en su auto Corvette en el garaje.
“Biden tenía una parte de los documentos en un garaje, su hijo Hunter trabajó haciendo mecánica en el Corvette, y sabiendo las relaciones que él ha tenido con extranjeros de Ucrania y los chinos y su hijo también, es muy grave políticamente para él y es muy grave para la nación”, enfatizó Rodríguez.
“No hay excusa”
Para Rodríguez, Biden fue vicepresidente y senador por casi medio siglo, por lo que considera debe ser un experto en el manejo de todo tipo de documentación. “No tiene excusa, usando sus propias palabras cuando él se refirió a la situación del presidente (Donald) Trump, lo condenó enérgicamente como algo que no tenía excusa ni explicación”, afirma Rodríguez.
Añadió que Biden como vicepresidente no tenía la facultad de levantar la confidencialidad a ningún documento porque es una facultad expresa de los presidentes, por eso, señala, “cuando abandonó el gobierno no podía llevarse nada; sin embargo, se los llevó y pasaron muchos años”, apuntó y los dejó “en lugares que han sido visitados por muchas personas; además, no hay una bitácora que indique quiénes son los visitantes que han entrado a esos lugares, así es que está abierto a todo tipo de especulaciones”.
En qué contexto se da la búsqueda de los documentos después de años de abandono, es algo que la Casa Blanca rehúsa a aclarar. Los abogados contratados por Biden buscaban cerrar la oficina que ocupó el Presidente cuando encontraron los documentos.
“Si yo sé qué hay un problema, mando a mis abogados, pero si solamente quiero desalojar una oficina mando a amigos míos o una compañía de mudanza para que saque las cosas de ahí. El hecho de que se personan abogados que cobran $1.000 la hora y que representan al Presidente, no al gobierno, es altamente irregular e indica que el presidente sabía que ahí había algo. Sin embargo, en sus primeras declaraciones dijo que él no sabía absolutamente nada, y además que sus abogados le han dicho que le conviene que él no sepa nada y lo dice tranquilamente”.
¿Por qué ahora?
Esa es la interrogante porque se trata de documentos que estaban fuera del Archivo Nacional desde hace seis años.
Para la analista demócrata y abogada Isadora Velásquez, está saliendo a luz y se discute, a su juicio, por lo que sucedió con el expresidente Trump. “Hay que recordar que esos documentos se los pidieron al presidente Trump en abril y fue el rechazo lo que llevó a la famosa redada por llevarse documentos de la Casa Blanca que entrará en el ámbito público”.
“Al mirar la historia vas a ver que la mayoría, por no decir todos, presidentes o vicepresidentes suelen cometer el grave error de llevarse con ellos documentos cuando estos empacan sus maletas. Mayormente esto se resuelve de una manera más discreta trabajando con el Archivo Nacional, pero aquí lo que hemos visto es que la discreción desapareció”.
A su juicio, los comentarios de Biden, tras la redada del FBI a la residencia de Trump, han contribuido a que el caso sea más mediático.
Para la analista, el Presidente [Biden] debió tener mesura a la hora de comentar y es inevitable que ahora tengan un efecto rebote. “Debería tener cuidado de no tener una casa de vidrio, esa falta de protección es lo que lleva a caer en la boca de todo el mundo”, apuntó.
¿Una jugada?
Para Rodríguez, el escándalo de los documentos clasificados, podría ser una jugada política considerando que los abogados de Biden, son leales al expresidente Obama. A su juicio, la estrategia de poner a Biden en la presidencia no les ha salido como esperaban y es posible que “ya se han dado cuenta de que este señor que causa más problemas de los que resuelve. Esos documentos se podrían haber quedado ahí, nadie los estaba pidiendo, nadie sabía nada, habían pasado años y con los años se va olvidando”.
Biden ha anunciado su interés de postularse a la reelección presidencial en 2024. En ese sentido, el analista cree que podría ser una zancadilla de los demócratas que involucraría también a Trump.
“Si esto es una conspiración lo que van a hacer es acusar a los dos (Biden y Trump), porque los demócratas no quieren que Trump se reelija, quieren sacar del juego a los dos. Ellos no quieren a Trump de regreso, ya el señor Biden hizo su trabajo.
“Los chinos fueron los que les dieron esa oficina [a Biden], asegura Rodríguez. Le dieron millones de dólares a la universidad de Pensilvania. Cuando Biden llegó a la Casa Blanca, nombró a la presidenta de la Universidad de Pensilvania como embajadora. Pero está no es la primera vez que el régimen chino hace esto, el conductor de una senadora en California era un espía chino, un legislador demócrata era amante de una espía china y sucesivamente, ya casi no hay ni escándalo”.
La analista Velásquez, no cree que su partido ni los republicanos estén conspirando contra Biden. “Entiendo cómo se puede originar esa percepción, pero no creo sea la correcta”.
Tampoco considera que el escándalo pudiera afectar la posible postulación de Biden a la reelección. Si algo aprendimos de la última administración es que las consecuencias suelen ser muy cortas, la realidad es que no creo, me parece prematuro [predecir] que pueda tener consecuencias en las próximas elecciones porque mucho puede pasar de aquí a dicha fecha. Este tipo de efectos como ocurrió en administraciones anteriores no siempre tienen las consecuencias que deberían”, aseguró
FBI
La no intervención del FBI en un caso tan delicado está generando suspicacias y a juicio del analista Frank Rodríguez, existe parcialidad.
“Es totalmente obvio que el FBI está comprometido con el caso de Trump”, aseveró. Su argumento lo basa en la investigación contra el hoy exmandatario sobre la supuesta trama Rusa para interferir en las elecciones a favor de Trump en 2016, y la redada a la residencia del expresidente.
“Todo el aparato está bien podrido en Washington, existe una doble moral, la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, tranquilamente destruye toda evidencia, mantiene su récord también en un closet y el jefe del FBI no le hizo nada, o sea todos los que tienen que ver con Trump son acusados, terminan en la cárcel por cualquier pecadillo que hayan cometido. Pero los demócratas tienen impunidad. El fiscal general de Obama no se presentó cuando recibió una subpoena (citación para testificar en una audiencia) del Congreso. Ese récord de doble standard es bien extenso”, subrayó.
El presidente rompió recientemente el silencio, afirmó que "no se arrepiente" de la gestión sobre los documentos clasificados de su era de vicepresidente durante el mandato de Barack Obama.
El mandatario restó importancia el jueves al escándalo sobre el descubrimiento de documentos clasificados "guardados" indebidamente entre sus pertenencias personales, afirmando que "no hay nada ahí". Los desafiantes comentarios de Biden se produjeron poco más de una semana después de que se informara del hallazgode los documentos secretos.
Mientras que al fiscal Merrick Garland que encabeza acusaciones contra Trump por los documentos clasificados, tuvo que nombrar un fiscal especial para investigar el hallazgo de documentos que involucra al presidente Biden.
@FloresJudith7
Jflores@diariolasamericas.com
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