Jabones antibacterianos no impiden propagación de gérmenes
Recientes estudios sugieren que el ingrediente triclosán puede interferir con el nivel hormonal y estimular la reproducción de bacterias resistentes a las drogas
n
Los científicos de la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA, por sus siglas en inglés) anunciaron el lunes que han reconsiderado la seguridad del uso de triclosán, el agente desinfectante hallado en el jabón que por lo general se usa en la limpieza de cocinas y baños.
n
El resultado preliminar del gobierno brinda nuevo respaldo a los investigadores ajenos al sector que desde hace mucho alegan que las sustancias químicas son en el mejor de los casos inefectivas y en el peor una amenaza a la salud pública. n n"Finalmente la FDA ha exhortado a la industria a que nos demuestre que el uso de esos productos es mejor que el agua y el jabón, y la información no corrobora eso", destacó Stuart Levy de la Escuela de Medicina de la Universidad Tufts. n
n
Aunque la norma sólo se aplica a los productos de higiene personal, sus implicaciones son amplias para una industria que mueve 1.000 millones de dólares en miles de productos antibacterianos, que abarcan desde cuchillos de cocina y juguetes hasta pasta dentífrica.
La medida tomada el lunes afecta virtualmente a todos los productos de jabones que llevan etiquetas que los caracteriza como antibacterianos, entre ellos jabones para las manos, el cuerpo y para los platos. n nNo se incluye los desinfectantes de manos, porque tienen como base alcohol en vez de sustancias químicas antibacterianas.
NULL
Deja tu comentario
Te puede interesar
VENEZUELA
Por
Catalina Mendoza En las 'nuevas' relaciones, Israel no debe obviar la democracia
WASHINGTON
Por
Leonardo Morales ¿Por qué la inflación no se dispara a pesar de la guerra?
VIAJES
Por
JESÚS HERNÁNDEZ 'La Ilíada' y 'La Odisea' a través de los ojos del viajero de hoy
EXCLUSIVA
Por
REYES UREÑA Senador Scott exige calendario lectoral en Venezuela y el regreso de María Corina Machado
LEGADO CUBANO
Por
CARLOS ARMANDO CABRERA 