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EEUU

La Casa Blanca reactiva su arsenal tras una difícil semana

El fracaso de la derogación del Obamacare y el ofrecimiento del general Michael Flynn, de hablar sobre los rusos si obtiene inmunidad, disparó las alarmas del sector político
Por RUI FERREIRA

MIAMI.– Puede que Donald J. Trump no haya comenzado a construir el muro prometido en la frontera con México, pero hay quienes dicen que ha comenzado a construir otro que lo está separando de los republicanos que lo llevaron al poder, el sector más conservador.

Estos no solo quieren que el general Michael Flynn, quien fuera uno de los más importantes colaboradores del mandatario, cuente todo lo que sabe sobre las supuestas relaciones con los rusos, sino que hable sin la protección que le proporcionaría la inmunidad que pide.

Tras la debacle de la semana pasada, cuando el Congreso republicano no le brindó suficiente apoyo para aprobar la derogación del Obamacare, Trump le dio una ‘sacudida a la mata’ y el jueves amaneció criticando el ala extrema conservadora del Partido Republicano.

“El Freedom Caucus va a lastimar toda la agenda republicana si no se unen al equipo y rápido. Debemos luchar contra ellos y los demócratas en el 2018”, fue el tuit que el Presidente publicó electrizando a la mayor parte de la clase política. La ofensiva puede colocar en entredicho el discreto esfuerzo que el presidente de la Cámara baja, Paul Ryan, ha desplegado en los últimos días para hacer renacer los planes de acabar con el Obamacare.

Pero el tuit de Trump es, incluso, mucho más profundo porque alerta hacia la necesidad de enfrentar el ala radical del partido y derrotarla en las elecciones intercalares del 2018 junto a los demócratas, como premisa para lograr implantar la agenda presidencial.

Y la reacción del ala atacada no se hizo esperar. Para el congresista Thomas Massie, figura ilustre del House Freedom Caucus, “(Washington) es un pantano no una tina de baño. Ambos vinimos aquí para vaciarla. Los sondeos de #Swampcare 17%. Triste”, comentó el legislador federal refiriéndose al poco apoyo que el proyecto legislativo de Trump tuvo dentro de los republicanos. Sin embargo no citó entonces el sondeo al que se refiere.

Su colega Justin Amash, uno de los mayores críticos del Presidente, no se fue por las ramas. “No falta mucho tiempo para que el pantano se vacíe @realDonaldTrump [la cuenta twitter del mandatario]. Tenga vergüenza Sr. Presidente. Casi todo el mundo sucumbe al aparato de Washington”, lo cual ha sido interpretado como una sugerencia en el sentido de que Trump ha debilitado sus posturas de campaña.

El caso Flynn

Sin embargo, mucho más lejos se fue el hijo del despedido asesor de seguridad nacional, Michael Flynn, quien acusó a Trump de aliarse con los ‘demócratas ocultos’. “¿Porqué @realDonaldTrump se une con los republicanos del aparato (que sabemos que no pasan de demócratas en el closet) y los demócratas locos como Pelosi y Schumer? Por quién no hemos votado”, escribió Michael Flynn Jr. en su cuenta de Twitter.

El revés que Trump sufrió con la retirada de su proyecto de ley de salud el viernes pasado, tuvo un profundo impacto en el mandatario porque al final del día el sector radical del partido, que fue uno de sus pilares electorales, no lo apoyó.

Es por ello que Trump parece haber decidido tomar el asunto en sus manos y envió a su vicejefa de despacho, Katie Walsh, a movilizar sus bases tradicionales y lograr su apoyo. Walsh fue enviada a dirigir America First Policies, un grupo de presión formado por veteranos de la campaña que se había apagado en los últimos tiempos.

A su vez, el jueves, el exasesor de Seguridad Nacional puso a Washington a temblar cuando su abogado se apareció con el ofrecimiento de prestar testimonio a cambio de inmunidad, sobre la supuesta penetración rusa en Estados Unidos. La propuesta fue hecha al FBI y los comités de inteligencia de la Cámara de Representantes y el Senado, pero éste la rechazó de inmediato.

El senador Angus King, del Comité de Inteligencia del Senado, dijo que todavía “es prematuro” aceptar un acuerdo de esa naturaleza, otra postura que coloca una piedra más en el muro que está separando a los republicanos del presidente Trump.

El Presidente salió en defensa de su antiguo consejero al amanecer del viernes, al escribir en Twitter que Flynn no tiene otra alternativa que recurrir a la inmunidad porque los demócratas y la prensa han lanzado “una cacería de brujas” de “proporciones históricas” contra su antiguo colaborador.

“Esto no es una cacería de brujas. Sino un esfuerzo por llegar a la verdad en una serie de cuestiones muy importantes”, le contestó King en declaraciones a la cadena CNN. Para el senador republicano, “no hay ninguna duda de que los rusos se encuentran detrás del esfuerzo de interferir en nuestras elecciones. Seguir negándolo es negar la realidad”.

Flynn fue obligado a dimitir de su cargo el mes pasado, tras apenas 24 días en el cargo, después que admitió haber engañado a altos funcionarios de la administración, incluyendo el vicepresidente Mike Pence, sobre sus conversaciones con el embajador ruso en Washington, Sergey Kislyak, durante la etapa de transición entre las dos administraciones.

En esas conversaciones, Flynn intercambió con el diplomático sobre las sanciones impuestas por la administración de Barack Obama contra el Gobierno de Moscú. Flynn, como ciudadano privado, no estaba autorizado a mantener esas conversiones con un funcionario extranjero, lo cual constituye una violación flagrante del Acta Logan.

Alarmas

El ofrecimiento de Flynn disparó las alarmas en Washington, ya que su disposición indica que pudiera colocar en entredicho la postura de la Casa Blanca de que nada de impropio ha sucedido durante la campaña, después y ya con la nueva administración instalada. Es también un indicio de que su testimonio pudiera terminar por llevarlo a auto incriminarse.

Este viernes, el portavoz presidencial, Sean Spicer, dijo que “no teme” que el nombre del presidente termine involucrado en el testimonio de Flynn. Pero el abogado del general, Robert Klener, enfatizó en declaraciones a la prensa que su cliente “tiene una historia muy interesante que contar y debe ser escuchado”.

El ofrecimiento no deja de ser curioso a la luz de unas declaraciones de Flynn a la cadena NBC el año pasado, cuando el FBI ofreció acuerdos inmunidad durante las investigaciones del escándalo de los correos de Hillary Clinton. “Cuando se da inmunidad a alguien es porque probablemente ha cometido un crimen”, afirmó Flynn.

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