MIAMI.- La comunidad hispana del sur de la Florida desplegó una movilización humanitaria de gran magnitud para socorrer a los damnificados de los terremotos que devastaron el centro-norte de Venezuela el 24 de junio, en una respuesta impulsada por la mayor diáspora venezolana fuera del país.
Sur de Florida, un puente humanitario hacia Venezuela
Gobiernos, fundaciones, empresas y organizaciones del exilio articulan una respuesta que moviliza decenas de toneladas de ayuda; Doral es el centro logístico
El esfuerzo combina la recolección masiva de insumos en Doral, el envío de cargamentos aéreos desde el Aeropuerto Internacional de Miami y el despliegue de rescatistas élite, en una operación que articula a gobiernos, fundaciones, empresas privadas y organizaciones del exilio para llevar alimentos, medicinas y agua, entre otros artículos, a miles de familias afectadas.
Epicentro de la solidaridad
Desde las primeras horas posteriores a la catástrofe, la sede de Global Empowerment Mission (GEM), ubicada en el 1850 NW 84th Ave. de Doral, se transformó en el principal punto de recepción de ayuda en el sur de la Florida.
Cientos de vehículos formaron largas filas para entregar alimentos no perecederos, agua, productos de higiene, pañales y material de primeros auxilios, mientras decenas de voluntarios con chalecos formaban cadenas humanas para descargar y clasificar los suministros.
La ciudad de Doral, situada en el centro del condado Miami-Dade, donde cerca del 40% de la población es de origen venezolano y a la que muchos llaman “Doralzuela”, asumió un rol protagónico en la respuesta.
Christi Fraga, alcaldesa de esa localidad, vinculó la magnitud de la reacción comunitaria con los lazos familiares de sus residentes y anunció la alianza municipal con GEM para coordinar el acopio.
“Muchos de nuestros residentes tienen familiares y amigos en Venezuela y están profundamente afectados. Por eso, esta tragedia nos toca tan de cerca”, afirmó Fraga.
La campaña sumó otros puntos de recolección en el condado, entre ellos el restaurante El Arepazo, la agencia del recaudador de impuestos, la oficina de la supervisora de elecciones y el Doral Legacy Park.
La Fundación Inter Miami CF se incorporó con el Nu Stadium como centro principal de donaciones entre el 26 de junio y el 3 de julio, una iniciativa a la que se sumó el plantel del club donde militan Lionel Messi y el venezolano Telasco Segovia.
Distribución y seguridad
Durante una visita al Aeropuerto Internacional de Miami (MIA), el fundador de GEM, Michael Capponi, advirtió que el verdadero desafío de la operación no reside en la recolección ni en el traslado de los suministros, sino en la garantía de que la distribución sobre el terreno sea efectiva y llegue a las manos adecuadas.
Para evitar saqueos, la reventa en el mercado negro o que la ayuda quede bajo control de las autoridades locales del régimen venezolano, la organización decidió no habilitar almacenes de acopio masivo abiertos al público en Venezuela.
Capponi explicó que GEM coordina con los Marines de Estados Unidos, el Departamento de Estado y otros aliados internacionales para asegurar una entrega directa y segura a los afectados.
El primer cargamento, definido como Fase 1, contempló kits familiares de alta prioridad con agua y generadores de energía, con la previsión de despachos adicionales a medida que evolucione la situación.
Respaldo institucional
Entretanto, la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, quien también participó en la visita al MIA para presenciar la operación de transporte de ayudas, confirmó que el Departamento de Estado reconoció oficialmente a GEM como distribuidor autorizado en el terreno, lo que facilita que su personal opere de manera directa en las zonas afectadas.
La edil destacó además la presencia de los equipos de búsqueda y rescate urbano del Condado y de la Ciudad de Miami, en coordinación con personal de otras regiones y países.
“También hablan español muchos de ellos, la mayor parte. Para ellos [en Venezuela] es muy importante”, expresó Levine Cava antes de la partida de la delegación.
La alcaldesa recordó la experiencia del gobierno condal en la gestión de catástrofes, como las labores tras el huracán Ian, y señaló la disposición a enviar más personal especializado en logística si resulta necesario.
Por su parte, el gobierno federal elevó el compromiso de asistencia a más de 300 millones de dólares, de los cuales 200 millones se destinan a organizaciones asociadas.
Puente aéreo desde Miami
Lo recolectado en los centros de acopio comenzó a tomar altura. La noche del lunes, un avión de carga con 50 toneladas de ayuda humanitaria despegó del MIA con destino a Venezuela, en el mayor envío realizado por GEM hasta la fecha.
La operación, fruto de la alianza entre LATAM Cargo, el Departamento de Estado y la organización humanitaria, transportó alimentos, medicamentos y kits familiares preparados para cubrir las necesidades básicas de la población afectada.
Rafael Pineyro, concejal de Doral, presenció la movilización de las donaciones en la terminal de LATAM en el MIA y subrayó el componente de control que rodea la operación.
“Cada caja cargada hoy lleva más que suministros: lleva esperanza para los padres, los niños y las comunidades que enfrentan dificultades inimaginables”, manifestó Pineyro, quien representa a una de las mayores comunidades venezolano americanas del país.
El cruce entre la solidaridad y el duelo quedó retratado en el caso de un piloto venezolano que partió desde Miami con un cargamento de ayuda y, al aterrizar en su país, descubrió que varios integrantes de su familia habían muerto a causa del desastre.
Equipo élite de rescatistas
A la ayuda material se sumó el factor humano de rescate con el despliegue del Florida Task Force 1 (FLTF1), la unidad de élite del Departamento de Bomberos de Miami-Dade que partió desde la Base de la Reserva Aérea de Homestead tras su activación por el Departamento de Estado.
La cuadrilla, de clasificación “Tipo I”, está integrada por 80 especialistas, seis equipos caninos y expertos en 19 áreas funcionales, y acumula un historial de misiones en México, El Salvador, Turquía, Haití y el propio terremoto de Cariaco, en Venezuela, en 1997.
El capitán Germán Leal detalló las herramientas que acompañan a la delegación. “Tenemos radios de alta frecuencia, tenemos equipo diseñado para poder buscar a la gente y tenemos los perros también”, señaló.
El bombero Obed Frometa, integrante del grupo, resumió el objetivo que mantiene activa a la unidad: “Ese único milagro que podamos traer a casa, ese es por el que vamos”, indicó.
Volumen de la ayuda
A la recolección comunitaria se sumó un amplio respaldo del sector privado. Goya Foods donó 100.000 libras de alimentos a través de GEM desde su almacén de Miami, mientras que la petrolera Shell aportó cinco millones de dólares.
En el plano logístico, LATAM movilizó cargamentos por vía aérea y Avianca incorporó vuelos de carga para trasladar cerca de 150 toneladas de insumos.
“Nuestros corazones están con el pueblo de Venezuela en estos momentos tan difíciles”, afirmó Peter Unanue, copresidente de Goya Foods.
Aunque no existe una cifra oficial que consolide lo recaudado, los datos disponibles permiten dimensionar el esfuerzo por capas. GEM informó que recibió más de un millón de dólares en donaciones en efectivo solo durante el primer jueves de campaña.
Sumadas las contribuciones corporativas verificables, los aportes filantrópicos privados superan los seis millones de dólares, una cifra que convive con el compromiso federal de más de 300 millones y con un primer puente aéreo comunitario de unas 50 toneladas de insumos despachadas desde Miami.
Otras fundaciones, como Univision Foundation, la Cámara de Comercio Venezolano-Americana y The House Project, del cantante Ricardo Montaner, habilitaron canales paralelos de recaudación. A su vez, Las Americas Freedom Foundation, entidad sin fines de lucro instituida por DIARIO LAS AMÉRICAS abrió una cuenta para recaudar donativos en la plataforma de GoFundMe.
Detrás de las grandes cifras corporativas, sin embargo, el motor de la campaña fueron los aportes anónimos de miles de hispanos de a pie, principalmente venezolanos; vecinos que llegaron con una sola bolsa de mercado, familias que descargaron el baúl completo del auto teniendo en mente a aquellos que lo perdieron todo.
Muchos acudieron a los centros de acopio en busca de una forma de mitigar la impotencia de la distancia, con un familiar o un amigo entre los damnificados.
Esa suma de gestos pequeños, repetidos miles de veces bajo el lema "Venezuela ayuda a Venezuela", terminó por desbordar las previsiones de los organizadores y consolidó a Doral como el corazón de la solidaridad de la diáspora.
TPS humanitario
La movilización trascendió lo logístico y derivó en un reclamo político-migratorio. Las organizaciones AMAVEX, VEPPEX, ALL FOR VENEZUELA y el Tribunal Supremo de Venezuela en el exilio solicitaron al presidente Donald Trump la reasignación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los venezolanos, durante una conferencia de prensa en el restaurante El Arepaso, en Doral.
La presidenta de AMAVEX, Helene Villalonga, sustentó el pedido en razones humanitarias y lo equiparó con precedentes como el de Honduras tras el huracán Mitch y el de Haití después del terremoto de 2010.
“En esta oportunidad, no lo pedimos por una coyuntura política —dejemos ese capítulo atrás—, sino como una medida estrictamente humanitaria ante el devastador desastre natural que acaba de ocurrir”, afirmó.
El presidente de VEPPEX, José Antonio Colina, dirigió su reclamo a los legisladores del sur de la Florida y planteó como alternativa una Salida Obligatoria Diferida que suspenda las deportaciones por unos 18 meses. La petición se produjo un día después de que la Corte Suprema avalara el fin del TPS para haitianos y sirios.
Catástrofe
Los terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia la noche del 24 de junio, con epicentro en el norte de Venezuela. El Servicio Geológico de Estados Unidos los clasificó como los más potentes registrados en el país desde 1900.
El balance oficial de víctimas, aún provisional, se acercaba a los dos millares de fallecidos según los cortes difundidos a finales de junio, con miles de heridos y una estimación de la ONU de unos 6,76 millones de personas afectadas.
La región costera de La Guaira figura entre las más golpeadas, con decenas de edificios colapsados, mientras la comunidad del sur de la Florida mantiene abiertos sus centros de acopio a la espera de nuevos envíos.
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